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domingo, 4 de julio de 2010

3-J IN MEMORIAN

Ayer asistí al estreno de "Zero responsables" en la Sala Matilde Salvador de la NAU (Universitat de València). Una obra recomendable sobre la tragedia que puso de luto Valencia el 3 de julio de 2006. Hoy, los diarios se hacen eco de las presiones desde Presidencia de la Generalitat Valenciana para prohibir la obra. http://tinyurl.com/25kpwau Cuatro años después de la muerte de 43 personas y de 47 heridos en el peor accidente del metro courrido en Europa, Francisco Camps sigue sin haber recibido a los familiares de las víctimas.

Y ahora va una reflexión personal sobre el accidente del 3 de julio de 2006 y sobre el Pleno Extraordinario de les Corts Valencianes celebrado el 6 de agosto de 2006.

Aquel día, en todas las redacciones quedamos conmocionados por las dimensiones de la tragedia. Había ocurrido en las entrañas del suburbano de Valencia. Como en los mundos de ficción, lo peor ocurría lejos de nuestra vista, oculto en la oscuridad de un túnel. Por las aperturas de la estación de Jesús fluía el olor acre del drama humano. Por esas mismas entradas se llegaba hasta el mismísimo corazón del infierno. Arriba fluía la vida. Eso sí, un poco ralentizada por el calor de un mediodía de verano. Debajo reinaba la muerte. Bomberos, ambulancias y policía acudieron con celeridad al lugar del suceso. También los periodistas, ávidos por cubrir una noticia que no estuviera relacionada con la visita del Papa Benedicto XVI, prevista para unos días después, para el 7 de julio.
La visita del Papa había alterado todo. En primer lugar la agenda de los políticos. Hacía meses que todo en Valencia giraba en torno a esa visita del Jefe de Estado Vaticano y máximo representante de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. España es un Estado aconfesional según el artículo 16.3 de nuestra Constitución: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones. A pesar de eso, o tal vez por esa calculada ambigüedad constitucional, los responsables políticos de la Comunidad Valenciana no escatimaron gastos, ni ceremoniales para agasajar al ilustre visitante.
Se constituyó una Fundación en la que Arzobispado, Generalitat, Ayuntamiento y Diputación repartieron gastos y beneficios. Es decir, una Fundación en la que tan solo estaban representados el PP y la jerarquía católica, y que decidió dar en exclusiva a Canal 9 la cobertura televisiva de la visita del Papa y cubrir con un espeso entramado de opacidades todo lo relacionado con los gastos de este acontecimiento.
La ciudad estaba engalanada de banderas con los colores vaticanos e interminables hileras de letrinas decoraban los principales ejes urbanos. Seguidores del Opus Dei, de los Kikos y de los Legionarios de Cristo hacían su apostolado vendiendo mochilas y llaveros, reclutando voluntarios para cubrir todos los aspectos del Encuentro de las Familias, el acontecimiento que justificaba la visita Papal.
La llegada a Valencia de Benedicto XVI estaba prevista desde hacía tiempo. Uno se prepara para lo que se prevé. Lo imprevisto siempre nos pilla por sorpresa. Aquel 3 de julio colisionó lo previsible contra lo fortuito. El jolgorio frente al drama. El caos alteraba nuestro ritmo vital. Y no todos estuvieron a la altura de lo que el momento demandaba.
En el accidente de la Línea 1 del Metro de Valencia no había exclusivas, ni grandes negocios tras su cobertura informativa. La obligación de todo periodista es informar con el máximo rigor, sin escamotearle al ciudadano ningún dato de trascendencia, ninguna información pertinente. El saldo del suceso no pudo ser más macabro: 43 muertos, 47 heridos. Entre los muertos, el conductor del ferrocarril, el principal testigo de lo que había ocurrido. Los irresponsables ya tenían en quién volcar todas las responsabilidades, las propias y las derivadas de una deficiente gestión.
Aquel 3 de julio hubo muchos muertos y muchas preguntas, que cuatro años después siguen sin respuesta. Una curva peligrosa en un trayecto difícil. El exceso de velocidad. La falta de mecanismos de frenado automático en esta línea del metro. No haber hecho las inversiones necesarias…Frente a la certeza de la visita del Papa, la incertidumbre de la tragedia. Frente al dispendio de una cita planificada, la tacañería en el mantenimiento de los servicios públicos.
Rápidamente se enterró a los muertos, y se desguazó el convoy accidentado no fueran a salir pruebas que desmontasen el argumentario oficial. Había prisa en pasar página, el Papa estaba al caer. Aún no sabemos cuánto nos costó a los valencianos esa visita. Sí que nos hemos enterado –vía judicial- de algunas partidas. Por ejemplo, de lo que cobró la delegación valenciana de la trama Gürtel por montar la sonorización de la visita papal, más de 11 millones de euros. Fue un encargo de Canal 9. No es casualidad que al frente de Radio Televisión Valenciana estuviera Pedro García, íntimo amigo de Álvaro Pérez, el Bigotes, dirigente de la trama que junto a Vicente Cotino (sobrino de Juan, vicepresidente de la Generalitat) le montaba fiestas de cumpleaños en Marruecos y le agasajaba con espléndidos regalos.
Volviendo al accidente del metro, se abrió una investigación judicial y todos nos enteramos de que además de desaparecer el tren, también habían desaparecido los libros de registro de sus averías. Parecía el relato de un crimen que nunca existió. A regañadientes del PP se abrió la vía parlamentaria. Les Corts celebraron un Pleno Extraordinario, el 11 de agosto de 2006, para tratar el asunto.
Ese 11 de agosto, desde primera hora de la mañana, TVE hizo gestiones con Canal 9 para poder disponer de la señal institucional. El Pleno terminó a las 12 horas sin que la televisión pública valenciana accediera a facilitar las imágenes institucionales. El secuestro de la información por parte de Canal 9 y los reducidos medios de que dispone TVE en Valencia dificultaron que toda España se enterara de forma adecuada de que, desde la galería de invitados de les Corts, los familiares de las víctimas del accidente del metro mostraban su dolor y su indignación por cómo el gobierno valenciano y la mayoría parlamentaria que lo sustenta daban carpetazo a la peor tragedia ocurrida en un suburbano europeo.
El 3 de julio de 2006 Valencia se vistió de duelo, el 11 de agosto se cubrió de infamia.

Fotos: Urbano García
3 de julio de 2010. IV Aniversario Accidente Metro de Valencia.
Concentración en la Plaça de la Mare de Deu de familiares y amigos de las víctimas. 

lunes, 28 de junio de 2010

CIUDADES


El siglo XXI será el siglo de las ciudades. Al menos eso dicen los especialistas. Parece que viviremos una nueva Edad Media. En lo urbano, claro. En los últimos años, los flujos migratorios del campo a la ciudad se han intensificado. No tanto en los países muy desarrollados -en donde la tendencia de la gente con más recursos es irse a vivir fuera de la ciudad-, como en los que están en acelerado proceso de despegue económico, que además son los más poblados.

Y pienso en China, India o Brasil. Geógrafos de prestigio como Joan Romero llevan años estudiando los nuevos mapas demográficos del planeta y respaldan esta tesis. La verdad es que apenas hay voces en contra. La población mundial se sigue concentrando en las zonas litorales y en las orillas de grandes ríos, mientras el resto se vacía. En este sentido no han cambiado mucho los hábitos poblacionales de la humanidad.
El País Valenciano es un buen ejemplo. Aquí, a falta de caudalosas corrientes de agua, la población satura la costa y abandona el interior del país. Nuestro litoral está colmatado. Tanto que, en las fotos nocturnas desde el espacio, las luces del eje mediterráneo dibujan una gran conurbación articulada por la autopista que la recorre.

EL CHALÉ

Con el auge del ladrillo comenzaron a surgir como setas grandes urbanizaciones en todos los rincones del país. Los Planes de Actuación Integrada, los famosos PAI, amenazaron los equilibrios demográficos alcanzados en muchas localidades tras siglos de historia. Un pequeño y bucólico pueblo de apenas unos pocos centenares de habitantes –llamémosle X- se convertía, de la noche a la mañana y gracias a un espabilado promotor, en una ciudad necesitada de todo tipo de servicios que sobrepasaban la limitada capacidad de su enjuto ayuntamiento. Así creció la deuda municipal. Claro que tamaña transformación tendría su recompensa en el incremento de la recaudación, pensaron. El cuento de la lechera. Ahora, casas vacías y grúas paradas dibujan el skyline de la crisis.
Las arcas consistoriales están exhaustas. Y lo peor es que el gobierno valenciano no hace nada por paliarlo. La descentralización se paró en la autonomía, a los pueblos aún no ha llegado el maná. Camps y su cohorte dilapidan el erario y dejan al poder local a dos velas. ¡Para eso están las Diputaciones!, dicen. Pero es que las diputaciones tampoco cumplen con su obligación. Ahí está Rus, el del insulto fácil y el chiste grueso, como botón de muestra.

A pesar de la crisis, algunos persisten en el error. Otro geógrafo, Eugenio Burriel, ha denunciado que 94 municipios valencianos proyectan construir casi 900 mil nuevas viviendas gracias a sus Planes Generales de Ordenación Urbana. ¿Hay demanda para tanta oferta? Parece que no, pero da lo mismo. El caso es poner la zanahoria delante del burro para que ande. Un disparate. Muchas de estas construcciones se levantan en zonas -antes rurales, ahora urbanizadas- compartidas por varios municipios. Lo lógico sería que un marco supramunicipal las amparase. Pero al gobierno valenciano le falta fuelle, ahogado por las apreturas de la correa Gürtel, valga la redundancia. Todo se confía a la rezagada Ley de Régimen Local.

LA NOTA

En eso sale el marido de la política valenciana más rica (digo de Consuelo Císcar, según informaciones publicadas) y manda fusionarse a los pueblos pequeños. Manu militari, como en la Albania de su otrora amado líder, Enver Hoxha. Y se armó. Tanto que Blasco tuvo que recular. Si se quiere ahorrar en los municipios, hay que mancomunar servicios y administraciones, descentralizar competencias y recursos, informatizar la gestión, eliminar diputaciones inútiles, reducir gastos en todos los ámbitos de la política autonómica y local. Recortar de verdad algunas abultadas nóminas y listas de asesores,… Todo menos dar ricino a los pueblos, mientras el Consell sigue desayunando con caviar.

Las bandas de música, una de nuestras señas de identidad, han visto reducida su financiación por parte de la Generalitat. También los actores de doblaje no cobran desde hace meses. Mientras, el Consell lleva gastados más de 200 millones de euros en las carreras de Fórmula 1. ¡Viva el ahorro!

URBANO GARCÍA
urbanogarciaperez@gmail.com

Imágenes:
1. Metropolis de Fritz Lang
2. Blade Runner de Ridley Scott
3. Gente en un pozo de la India. Amit Dave/Reuters
4. Contaminación lumínica en España. De la web www.felopdesignled.com/blog/wp-content/upload...
5. Bosque de Grúas
6. Proyecto urbanización
7. Forges
8. Banda de Música en las Fallas de Valencia

jueves, 17 de junio de 2010

UN PASSEIG REPUBLICÀ

Fa un temps, no molt, València va ser, a més de capital d’un país, també d’un Estat. Al segon any del colp militar de Franco, en 1937, el govern de la nació es va traslladar des de Madrid a València. La ciutat es va engrandir, es va transformar en centre polític i cultural, en bressol de totes les avantguardes artístiques que va enllumenar la República.

 
Refugi al carrer Serrans de València

Finestra , ara tapiada , al Palau de Benicarló des on Azaña va pronunciar un discurs

Edificio Racionalista " Cánovas ", obra de Lluís Albert de 1934, al carrer Navellos 8 de València

Enreixat de la porta de l'edifici " Cánovas ", obra de Lluís Albert , al carrer Navellos 8

Palau del Temple, ara seu de la Delegació de Govern, i Presidència en 1937

Edifici al carrer la Pau de Valencia , en 1937 seu de l' Aliança d' Intel · lectuals Antifeixistes

Impacte de metralla en la façana de l ' Ajuntament de València

Refugi a l'institut Lluís Vives de València

Rètol amb l'escut franquista al carrer Comedies de València

Escut franquista de ceràmica a la façana de l' Antic Sindicat d ' Estudiants Universitaris , carrer Comedies

Peno república al Museu Naval de Madrid

Vitrina del Museu Naval de Madrid, amb la fotografia de l' Almirall Valentín Fuentes

...I després de tres anys de guerra, vingué l’exili. I més guerra, i més patiments, i més exili. Victoria Fernández el va contar en un llibre. El 23 de juny va parlar de l’exili dels marins republicans a l’Ateneu de Madrid, una institució que va estar presidida per Manuel Azaña. Cap lloc millor per a recordar uns marins que varen donar el millor d’ells pel seu país, i que per això es varen tindre que allunyar de la seua terra. Cuatro va fer un xicotet reportatge de televisió. Punjant en aquest link es pot vore:


http://www.cuatro.com/noticias/videos/exilio-marinos-republicanos/20100628ctoultpro_11/


viernes, 11 de junio de 2010

MIEDOS

Los sicólogos coinciden en definir el temor, el miedo, el pánico,…como respuesta automática, más o menos justificada, más o menos intensa, ante una amenaza. Siempre se pone el ejemplo de Lucy y sus contemporáneos -los australopitecos que habitaron hace miles de años en la sabana africana- obligados a huir del terrible tigre diente de sable agudizando el ingenio para sobrevivir al peligro. Arrastramos la herencia genética de esos temores ancestrales.
Hoy en día las fieras que nos acechan tienen forma de incertidumbres. Siempre tememos perder algo, no sólo la vida. Por eso la economía alimenta en nosotros tantos temores. Es imprevisible. Su comportamiento en la actual crisis demuestra lo lejos que está de ser una ciencia exacta. Se sufre en todo el mundo. Europa no es la excepción. La verdadera Unión está por hacer. La moneda común fue condición necesaria, pero no suficiente. Con ella perdimos soberanía. Ahora hay que ganar democracia. Mientras, cada país sale de la crisis como puede.
ASALTO
Saneados los bancos, toca meter miedo a los ciudadanos. Y en esas estamos. Nos amenazan con perder lo poco que tenemos. Y eso acojona. La derecha dominante en la Unión Europea, junto con el FMI y otras instituciones del capitalismo mundial, prepara su gran asalto al Estado del Bienestar.

Con la excusa de que hay que reducir la deuda pública se pretende desmantelar gran parte de las conquistas sociales disfrutadas por los europeos tras la Segunda Guerra Mundial. A nosotros nos pilla un poco a contrapié, apenas hemos probado esas mieles. Muchas de las mejoras sociales que tenemos han sido aprobadas en las dos últimas legislaturas. Pero su extensión deja bastante que desear. No hay más que ver cómo aplica el Consell de Camps la ley de la Dependencia. Hasta ahora, la mayor beneficiada por esa ley ha sido la familia del conseller Cotino, arte y parte en el reparto de las subvenciones.

Todo eso era antes de que el PP se autoproclamara vanguardia del proletariado. Una vocación reciente de la derecha hispana en el camino hacia su huelga general contrarrevolucionaria. “Si no hay sindicatos que defiendan los intereses de los trabajadores…aquí está el PP”, dijo una Cospedal cínicamente irónica. Claro que para cinismo y demagogia la propuesta de su partido de quitar ministerios, recortar las subvenciones a los sindicatos, o reducir la campaña electoral.

Bienaventurados los valencianos que tenemos espejo en que mirarnos. Además de Gürtel, las medidas de ahorro propuestas por Rajoy son papel mojado cuando llegan a manos de Camps y sus cofrades. Aquí, ayuntamientos, diputaciones y el propio Consell, compiten en subvencionar la actividad menos productiva, al tiempo que engordan su deuda o centrifugan responsabilidades. Un ejemplo. Dice Rita que por culpa de ZP no habrá dinero para los barrios de Valencia. ¡Qué bien le viene a la Doña tener un chivo expiatorio! Claro que en los barrios ya no se tragan con facilidad esa cantinela victimista. En Benimaclet, en la feria del Tapeo, unos vecinos pitaron a la alcaldesa mientras hacía campaña escoltada por su habitual cohorte de hooligans. Los barrios van perdiendo el miedo. Hace años que esperan inversiones que nunca llegan. Rita tiene otras prioridades.
GIRO
González Pons, agitador profesional, dijo que sobraban políticos, no funcionarios. No dijo cuáles, no fuera a írsele la mano con los de su cuerda. Yo pensé en las diputaciones. Una estructura obsoleta, innecesaria en un estado autonómico, costosa y pesebre para políticos amortizados. La de Valencia la preside cuarto y mitad de censor con vocación discotequera. No es la única. Fundaciones, sociedades y hasta Canal 9, además de pesebres, son pozos sin fondo por cuyos albañales sangran los caudales públicos. Aligerar la estructura burocrática del Estado, evitando duplicidades y costosos mantenimientos, daría un giro a la deuda pública. Eso es un giro copernicano y no el que auguró Trillo, mecedor de la cuna jurídica del PP, para el caso Gürtel. Ahí, lo que hace falta es que se aplique la ley.

URBANO GARCÍA
urbanogarciaperez@gmail.com
publicado en Turia http://www.carteleraturia.com/

Imágenes:

Grupo de australopithecus de la web juanmi.netau.net/australopithecus.html
Crash en la Bolsa de Wall Street el 9 de octubre de 2008. Del blog www.gurusblog.com/.../09/10/2008/
Día de pánico en los bancos europeos. Ilustración: Getty
Los trajes de Camps. Del blog de giuseppegrezzi.blogspot.com/
Camps y Rita a bordo de un Ferrari en Cheste. Carles Francesc EL PAIS
Rajoy, Camps y Trillo en la Plaza de Toros de Valencia. Carles Francesc EL PAIS

sábado, 5 de junio de 2010

DAVID A VALÈNCIA

Aeroport de Manises (València), 4 de juny de 2010, 23:30 hores.

David Segarra es rebut a València com un heroi després d'haver estat segrestat per l'exercit israelià durant cinc dies. Formava part, junt a 700 tripulats més, de la flota de la llibertat que portava ajuda humanitaria a Gaza. Les tropes d'Israel varen asaltar els vaixells de la flota en aigues internacionals i varen matar al menys a 9 persones, algunes amb un o dos tirs al cap, una prova d'execucions sumarísimes.  
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

Fotos: José García Poveda El Flaco

viernes, 4 de junio de 2010

EL ARTE DE LA COMEDIA

Fin de semana excepcional. En lo teatral me refiero. Carles Alfaro, nuestro cómico exiliado, volvió a esta su casa con la compañía que lo acoge, La Abadía, para ofrecer cuatro representaciones únicas de El arte de la comedia de Eduardo de Filippo.
El Micalet se abrió a esta troupe que celebra su XV aniversario. Y es que los teatros gestionados por el Consell de Camps son cicateros con nuestros creadores. El antiguo teatro de Carles Alfaro, l’Espai Moma, programa a cuenta gotas tras hacerse el Consell cargo de él. El Principal se cede a Raphael para que promocione su último disco, y el costoso –un millón de euros al año en mantenimiento y seguridad- Palau de les Arts se dedica a un ecléctico III Festival del Mediterráneo. Hay excepciones menores, como para cubrir el expediente. El Rialto tiene en cartel otra obra de De Filippo, Questi fantasmi, a cargo de Teatres de la Generalitat. También el Talia es sensible a la cantera valenciana. En todo caso, un panorama desolador que deja a nuestra escena fuera de los principales circuitos nacionales, por no hablar de la posición que ocupamos en la esfera internacional. De vergüenza.
El arte de la comedia fue escrita por De Filippo en 1965, en Nápoles. Sin embargo, el público valenciano se identifica y ríe con las situaciones, reconoce a los personajes, siente como próxima la mordaz crítica al poder…La obra mantiene su vigencia, su frescura, aunque como suele decirse, cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia. O no.

CÓDIGOS
El teatro tiene sus códigos de representación. Como la vida misma. Y es que tenemos códigos para todo. Deontológicos, de circulación, de buenas conductas,… incluso el PP tiene su código anticorrupción. Papel mojado. En les Corts, Angel Luna, el aguerrido portavoz del PSPV, enseñó a Camps el Código Penal, y el aún Molt Honorable respondió con mofa, que allá el socialista con su código, que él envuelto en la senyera es inmortal. Vamos, como Belfegor, el televisivo fantasma del Louvre. Teatralmente patético o patéticamente teatral. Mal teatro en todo caso.
El arte de la representación no es exclusivo de los actores. No hay más que ver la sobreactuación de algunos políticos. Por ahora, la palma se la lleva el Molt Honorable imputado y sembrado –no se descartan otro tipo de dopajes- a la hora de idear estupideces. Claro que Rita, su madrina y ángel custodio, le pisa los talones. Ella, que vive bajo una frágil cúpula de cristal, se atreve a dar consejos a Sonsoles, la mujer de Zapatero. Su grueso trazo verbal igual sirve de ariete contra el legítimo gobierno de ZP, como contra los vecinos del Cabanyal-Canyamelar a los que tilda, día sí, día también, de violentos antisistema. El insulto le sale tan ronco que parece una vulgar reina de la cazalla y del Bulldozer.
No hay que perder de vista al Conseller de Agitación y Propaganda. Su negociado tiene poco dinero, pero sabe cómo distribuirlo para que aparente mucho más. No hay día sin su foto en la prensa. Ni sin sus consejos. Él, que caminó sobre las aguas desde la izquierda a la derecha más extrema, sabe como nadie el valor de una consigna. Su misión, además de promocionarse, es mantener prietas las filas del PP parlamentario. En estos tiempos de zozobra hace falta disciplina para que nadie se raje. El otro día, sin ir más lejos, les leyó la cartilla a los diputados autonómicos. Si queréis continuar en la poltrona, no hagáis olas, les dijo, tranquilizándolos con las encuestas que él mismo cocina. Un maestro en el arte de Talia.
MUERTOS
Lo importante es la apariencia. Aunque a veces, ni eso. Bancaixa devino Bancaja y dejó de promocionar el valenciano. A excepción del cartel, nada está en valenciano en la exposición de tanagras –figuras griegas de carácter funerario- del Louvre que puede verse en sus salas. Así está la oferta privada. La pública no es mejor.
Para Javier Varela, nuevo director del MUVIM, amigo de Rus, alcalde de Torrebaja y militante del PP, el museo que ahora dirige es un “cadáver exquisito”. Quiere programar exposiciones sobre la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez, o sobre la Albufera. Vamos, “ofrendar nuevas glorias a España” con apariencia de modernidad. El caso es que la escena política valenciana, como en El arte de la comedia, se va llenando de muertos que parecen vivos. Al final, todos forenses.
URBANO GARCIA

Imágenes:
Cartel El Arte de la Comedia
El Arte de la Comedia
Rita en Pleno Ajuntament Javierastasio Blogspot
RialtoCamps y Depardieu Las Provincias
Cartel de Questi Fantasmi
Angel Luna con el Código Penal en les Corts. EFE
Rita y Camps fotolog
Un cadaver exquisito dialogica blog
Blasco con mujeres inmigrantes Conselleria
Fachada Centro Cultural Bancaja URBANO
Un Cadáver Exquisito dialogica blog