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viernes, 30 de agosto de 2013

JÓVENES



Siempre llegan empujando, pidiendo vía libre, o sin pedirla. El cambio generacional es lógico y necesario. ¡Abran paso! Llegan los y las jóvenes. Desde que la juventud es algo más que un estado hormonal, hay que reservarles un espacio en la mesa del diálogo social. Así lo entiende todo el mundo. Imposible poner puertas al campo. Hasta mayo del 68, la juventud estaba recluida en un gueto. Hasta entonces, el poder la mantuvo al margen de la capacidad de intervenir en la vida política. Y no solo en Francia. Aquí, sin ir más lejos, la dictadura franquista mantenía a todos –jóvenes o no- alejados de cualquier atisbo de participación. También en eso éramos diferentes. En aquellos años, en los 60, la juventud ya era objeto del deseo para quienes la veían como una fuente inagotable de consumo. Ahí estaba la gran contradicción. Eran buenos para comprar, pero no para decidir. Hasta que dijeron basta. Todo sería muy diferente hoy en día sin la explosión de Mayo del 68. Es bueno recordarlo ahora, cuando la mayoría dirigente de la Unión Europea parece dar la espalda a esa savia joven tan necesaria para regenerar sus anquilosadas estructuras.

PACTOS
            El paro juvenil en Europa es escalofriante. En España, dos millones de jóvenes menores de 30 años no tienen trabajo ni perspectivas de encontrarlo. Porcentajes similares se dan en Grecia, Portugal e Italia. Francia va a la zaga. Tal vez por eso, el Presidente Hollande se ha plantado ante el terrible panorama. Merkel lo tiene claro, quien no tenga trabajo siempre puede emigrar a Alemania. Opinión que comparten Wert y Báñez, los dos ministros más germanófilos del ejecutivo de Rajoy. En Alemania, los jóvenes se encontrarán con mini jobs y sus correspondientes mini sueldos que apenas les darán para vivir. Así se hace grande ese IV Reich del que habla Juan Torres, mientras que en el resto de la deprimida Unión crece el euroescepticismo.
            En eso llegó la hora de la foto del PP con el PSOE y de los pactos. El de libre comercio con Estados Unidos y el de fomento del empleo juvenil. En el primero -un paso más en la construcción de la aldea global neo liberal- el presidente francés logró incluir la cláusula de excepción cultural, la única forma de preservar el ecosistema audiovisual europeo. Ya veremos qué pasa con los otros ecosistemas cuando nos invadan los transgénicos. Las revelaciones de Snowden han dejado al descubierto que EEUU también espía a los amigos. Relaciones mercantiles, dicen. Pero huelen a rancias prácticas de la Guerra Fría. El segundo, más que pacto es pactito por su escuálida dotación. Apenas 6 mil millones de €. Una minucia comparada con la ingente ayuda dada a la banca a fondo perdido. Está claro que el paro juvenil le importa a la mayoría conservadora de la Unión menos que un bledo. Menos es nada, argumentan los posibilistas. ¡Pues así estamos!

BECAS
            Ajeno a estas limosnas de la Unión, el gobierno de Rajoy reduce los recursos a la educación pública y por tanto a las becas. Y sube la nota para obtenerlas. “Hay que fomentar la cultura del esfuerzo”, dice el ministro tertuliano. Olvida Wert que las becas se dan en función de la renta familiar y no con criterios académicos. Son un instrumento para hacer más efectivo el principio constitucional de la igualdad de oportunidades. No dejan de ser una pequeña ayuda, todo hay que decirlo. La verdadera igualdad de oportunidades no existe. Lo cierto es que si suben las tasas académicas y hay menos becas, muchos jóvenes sin medios económicos dejarán la Universidad. ¿Buscarán trabajo? No hay dónde. ¿Se irán a trabajar a Alemania como sus padres? Sí, si pueden. Esa es la injusta y desequilibrada Unión Europea que se está construyendo sobre las espaldas de una generación perdida. ¡Bienvenidos croatas al club de la desigualdad!      
URBANO GARCIA

FOTO: Urbano García 

PLEISTOCENO



“Tenemos la tasa de abandono escolar más alta de la Unión Europea, ¿cómo es posible no plantear la reforma educativa?”, se pregunta Cospedal como si una fuera la única causa de la otra. Pero resulta que las mal llamadas reformas educativas del PP suponen una drástica disminución del dinero invertido en la educación pública. ¿Cómo mejorar la enseñanza superior con menos recursos?, ¿cómo hacerlo imponiendo criterios ideológicos?, ¿cómo mejorar la escuela pública aumentando la financiación de la concertada a costa de la primera? La crisis está sirviendo de excusa a la derecha de siempre para liquidar los tímidos avances en igualdad que se habían dado desde la Transición. Dice el PP que sus reformas son para ahorrar, pero callan que lo que de verdad pretenden es excluir de la universidad a quienes menos medios económicos tienen. La ideología de la desigualdad es antesala de la barbarie. El PP nos arrastra de cabeza al Pleistoceno social.

REVERSIBILE
            El gobierno de Rajoy ha entrado a saco en la educación, la sanidad, la administración,…y pretende hacerlo en las pensiones, para repartir los fondos públicos entre sus amiguetes. En eso consisten las reformas del PP, en abrir el Estado del Bienestar al saqueo privado. No es que con las privatizaciones no se ahorre –como dejan claro muchos estudios-, es que estas medidas le salen caras a la ciudadanía. Es tal la falta de ética con que actúan algunos cachorros neo liberales que no se cortan en dejar el cargo público para pasar a la empresa privada que ellos han contribuido a enriquecer con sus privatizaciones. Así lo entiende el Juzgado de Instrucción nº 4 de Madrid, al admitir a trámite la querella presentada por la Asociación de Facultativos Especialistas (AFEM) contra responsables de la sanidad pública madrileña. Los acusan de prevaricación, cohecho, fraude y malversación por externalizar a empresas concretas algunos servicios sanitarios. Entre las firmas beneficiadas están, entre otras, Ribera Salud, Sanitas y Capio que ha vuelto a llamarse Ibérica de Diagnóstico y Cirugía. Las mismas que ya gestionan numerosos hospitales públicos valencianos y en cuyos consejos se sientan familiares de destacados dirigentes del PP. Entre los imputados hay ex consejeros de sanidad, como Lamela y Güemes, ahijado de Rato y marido de Andrea Fabra.
            “Lo que se privatiza, se desprivatiza”, así de contundente se mostró Rubalcaba sobre la reversibilidad de las privatizaciones de la sanidad que está haciendo el PP. Está bien que el máximo dirigente del PSOE diga estas cosas, porque las arcas de la sanidad pública valenciana hace tiempo que son vampirizadas por la gestión privada. Pagamos más por peores servicios. En eso consiste el regreso al pasado que promete el PP.

MEDIOCRES 
            De la banalidad del mal a la mediocridad del corrupto. De Hanna Arendt a Rafael Chirbes. De Eichmann en Jerusalem a Crematorio. Tras esta precuela de la burbuja del ladrillo, el escritor valenciano ha publicado En la orilla, una especie de secuela en la que retrata el paisaje después del ladrillazo. Paisaje de desolación y paisanaje en el que algunos mediocres se lo han llevado crudo. Es lo que ahora tenemos.
            Hace unos días, desfilaron camino de la Audiencia –en calidad de testigos- un nutrido grupo de ex directivos de Canal 9. Formaron parte del ramillete de parásitos de la hacienda pública que hizo de la visita del Papa en 2006 un lucrativo saqueo. Antes del negocio papal habían hecho méritos minimizando el trágico accidente del metro con 43 muertos, 47 heridos y 0 responsables. El desfile iba encabezado por José Llorca, puesto por Camps al frente de TVV tras ser relevado de la dirección territorial de TVE. Uno de esos muchos especialistas en medrar a la sombra de la derecha en el poder.   
            Ante la pérdida de apoyo social y el diluvio de asuntos judiciales que afectan al PP, algunos como Floriano prefieren hablar de “causa general” en la instrucción por el juez Ruz del caso Bárcenas. Otros, desde el PP valenciano –cuyas vías de agua no dejan de multiplicarse- optan por viejas andadas y andanadas. Decir que el idioma valenciano nació en el siglo VI antes de nuestra Era, es como decir que Pericles nació en Edeta. Otro regreso a las cavernas. Otra vuelta al Pleistoceno.  
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

FOTO: Urbano García  

TRENES



No hay nada más engorroso en la vida que perder el tren. El tiempo que pasa no vuelve. Nuestra historia está llena de trenes perdidos. De oportunidades que se nos escaparon entre los dedos. Sin esas ocasiones perdidas no se entenderían algunos de nuestros seculares retrasos. Con la crisis, no es que hayamos dilapidado oportunidades, es que vamos camino de hundir nuestro futuro un poco más en el cieno. Reducir la inversión en I+D+i hoy, por ejemplo, es sembrar la miseria de mañana. Ese tren siempre lo perdemos. Incluso cuando parece que estamos subidos a él. Hasta hace unos pocos años éramos punteros en todo lo referido a generación de energías renovables. Ya no lo somos. Los recortes en el sector nos han vuelto a poner a la cola de la que algunos se empeñan en que nunca salgamos. A pesar de la supuesta liberalización y de ser un sector estratégico para la economía, el mercado de la energía sigue dominado por muy pocos. No somos la excepción. Solo que aquí los amos son menos y tienen más poder. Las grandes compañías energéticas hacen y deshacen a su antojo. Su posición de oligopolio sería impensable sin la necesaria complicidad del poder político. Las famosas puertas giratorias funcionan a tope. No hay más que repasar la lista de ex presidentes y ex ministros en nómina de las grandes empresas eléctricas. Está claro que no todo el mundo pierde el tren, aunque sea a costa de perder la honra.

TREN RADIAL
            Hace unos días, se inauguró la línea de alta velocidad Madrid-Alicante con la alcaldesa imputada, Sonia Castedo, mendigando una foto. Rajoy subió al AVE y al tren del optimismo, según algunos cronistas. Y eso que el tramo inaugurado –el enlace desde Albacete- ha costado la friolera de casi 2 mil millones de € y apenas acorta 50’ la duración del viaje. Valencia y Alicante ya están unidas por alta velocidad a la capital del Reino, pero ellas siguen estando igual de distantes. Es más, las inversiones en el AVE han afectado al resto de líneas férreas. Tal vez había que compensar el fuerte desembolso económico. Los peor parados han sido los trenes de cercanías. ¿Dónde está la articulación del País (valenciano, por supuesto)? ¡Qué oportunidad perdida! El cómo se va construyendo la red de alta velocidad refleja las prioridades de los gobiernos. Visto lo visto, sigue dominando la concepción radial del siglo XIX, frente a opciones tal vez más rentables. ¿Cómo va el eje mediterráneo, señor Margallo? Ya sabe que Europa no espera. Quien está contento es el mercado de las segundas residencias de Alicante y Murcia. Confía en que a partir de ahora los clientes madrileños se lanzarán a comprar chalés en Torrevieja y en La Manga. La burbuja inmobiliaria también se sube al AVE.

DILIGENCIA
            A dos velocidades. Así va el país, el valenciano y el otro. Unos a 300 km/hora, otros en diligencia. Y no lo digo por las palabras del responsable de relaciones laborales de la CEOE, José de la Cavada, más propias de un patrón del siglo XIX que de un empresario del XXI. Lo digo por cómo el austericidio está devaluando nuestra calidad de vida. Un reciente informe del British Medical Journal lo pone negro sobre blanco: “con los recortes en sanidad están aumentando los casos de tuberculosis y VIH en España”. La noticia no es nueva. Hace unos meses, un informe sobre la repercusión en la salud de las privatizaciones en la sanidad pública valenciana decía más o menos lo mismo. Ahora los datos de la prestigiosa revista inglesa vienen a corroborar este deterioro. Seguimos los pasos de Grecia. Allí, el primer ministro, Samarás, de Nueva Democracia, ha cerrado la radio televisión pública (el Tribunal Supremo le ha ordenado el restablecimiento inmediato de la señal), tal vez temeroso de que se sepa lo que de verdad ocurre en el país. Y aquí, el PP deja a media luz Canal 9, tal vez para que no nos enteremos de cómo nos han robado hasta con la visita del Papa.  
URBANO GARCIA

FOTO: www.Diario Información.com 

STOP DESAHUCIOS: “¡SÍ!, ¡PODEMOS!”



Le había costado tomar la decisión, pero esa tarde Pepa hablaría a la asamblea de la plaza. No era fácil. Lo estaba pasando tan mal que apenas dormía. Hacía tiempo que los somníferos formaban parte de su dieta diaria. Gracias a ellos mantenía los nervios a ralla. Pero de vez en cuando le estallaban, y lo pagaban quienes más cerca estaban de ella. Sin trabajo, con dos niños pequeños que alimentar y un marido desaparecido no podía permitirse el lujo de perder la calma. En el barrio lo sabían. Por eso eran indulgentes a la hora de cobrarle las deudas. En la tienda de la esquina le fiaban, sabiendo que para ser caritativos no hace falta irse muy lejos. Sólo hay que mirar y ver lo que ocurre a nuestro lado. Luego dejar actuar a nuestra conciencia. La solidaridad con los más necesitados sale de forma casi espontánea.
            Desde que el 15 de marzo surgió ese movimiento de las plazas, Pepa había recuperado una tímida sonrisa. Ya no veía todo tan negro. Era como si una pequeña rendija de luz se hubiera abierto paso en medio de las tinieblas. Como si una tenue vela iluminara su ennegrecido pensamiento. En la primavera de 2011, Pepa llevaba meses arrastrando a solas la pesada carga de una existencia sin sentido. Ahora se veía más acompañada. En la miseria, todo hay que decirlo. Pero hasta ese poco consuelo le parecía inmenso. Hacía unos días que había recibido una carta del juzgado. Le notificaban que tenía que abandonar su domicilio, su casa. “Por impago”, decía la misiva. Entre dar de comer a sus hijos y pagar la hipoteca, había optado por lo primero, por la vida. Ahora le apremiaban para cobrar la deuda. Por eso estaba decidida a contar a quienes quisieran escucharla su triste historia. Sabía que no serviría para que el banco que le reclamaba el dinero, ni el juzgado que le aplicaba la ley, se apiadasen de ella. Pero se quitaría un peso de encima, compartiría la pesadilla que la estaba consumiendo por dentro como una insaciable carcoma. Como un picudo rojo que orada sus entrañas hasta dejarlas vacías. Por eso habló aquella tarde de primavera. La gente que llenaba la plaza mostró la aprobación a sus palabras moviendo las manos al viento. Cuando terminó se sintió mucho mejor. Una compañera de Stop Desahucios se acercó a Pepa y le ofreció ayuda. Legal y humana, de las dos necesitaba. Unos días después, cuando la policía y el secretario judicial llegaron al domicilio de Pepa para proceder al desahucio se encontraron con la calle llena de gente. Ese día no pudieron ejecutar la sentencia. Para Pepa y sus hijos fue un pequeño triunfo, aunque fuera efímero. Nunca lo olvidarán.

DOS AÑOS DESPUÉS
            Stop Desahucios forma parte de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, la organización cívica que acaba de recibir el reconocimiento de la Unión Europea por su defensa de los derechos ciudadanos. La PAH promovió una Iniciativa Legislativa Popular para modificar la Ley Hipotecaria que recogió millón y medio de firmas, un millón más de las necesarias para ser tramitada por Las Cortes Generales. Un trámite al que el PP se opuso con todas sus fuerzas, pero que finalmente accedió a celebrar ante la presión de la opinión pública. Que el PP desestimaría la ILP de la PAH en las Cortes estaba cantado.
            La ILP contemplaba la dación en pago. Una fórmula legal que permite saldar la deuda renunciando a la propiedad del bien hipotecado. Ni los bancos ni el PP aceptan esta solución. Para ellos, como para UPyD, la deuda nunca prescribe, ni siquiera renunciando a la propiedad. El PSOE, tal vez sensible al dolor de los desahuciados y tras su oposición inicial, accedió a sumarse a quienes piden la dación en pago. De poco sirvió la conversión. El PP sacó adelante su Ley Hipotecaria en las dos Cámaras gracias a su mayoría absoluta. Ningún otro grupo apoyó al gobierno. Sólo la Banca, en especial la que ha recibido cuantiosas ayudas públicas, defiende la Ley del ejecutivo. Eso sí, los desahucios se podrán aplazar durante dos años en casos de extrema necesidad. ¿Caridad cristiana?, o “Gobernar, a veces, es repartir el dolor”, como dijo Ruiz Gallardón.
            Durante el debate parlamentario, los miembros de la PAH intentaron convencer con su presencia cerca del domicilio de los diputados de la injusticia de algunos aspectos de la ley en trámite. Eran los famosos escraches. El PP los criminalizó. Algunos diputados llevaron sus exageraciones al límite de la calumnia, sabedores de la impunidad de sus mentiras y de su control absoluto sobre muchos medios de comunicación. El 15 de junio, en Valencia, Ada Colau, una de las voces de la PAH, anunció el fin de los escraches al haber terminado la tramitación de la Ley. Ya no tenía sentido apelar a la conciencia de los diputados.
            En los últimos meses hemos asistido a la lucha entre un David –la PAH- contra un Goliat insensible al sufrimiento de la ciudadanía. El gobierno venció, pero no convenció. El verdadero triunfo es para una ciudadanía activa, consciente de sus derechos, una minoría que ni se calla ni se resigna. Una ciudadanía que no se doblega ante las injusticias, que no se da por vencida y lleva sus razones a donde haga falta. Nada nos impide soñar y pelear por un mundo mejor y más justo. ¡Sí se puede! ¡Sí podemos! ¡Enhorabuena!   


EXPERTOS



La decisión política ya estaba tomada. Sólo hacía falta una comisión de expertos que le diera una envoltura técnica que justificara la decisión política tomada. De eso se trataba. De blanquear la más negra de las decisiones. Para esas ocasiones están los expertos. Para eso los elige el gobierno, para que le digan lo que quiere oír. Es lo que ha hecho el PP. Nombrar al zorro para que cuide el rebaño. Ni más ni menos. El gobierno de Rajoy ha seleccionado un ramillete de expertos para que certificaran la insostenibilidad del actual sistema de pensiones. Pero hay que evitar la imagen de unanimidad, suena demasiado a votación a la búlgara, y no está bien visto. Tal vez por eso, entre los doce hombres “buenos” –no sé cuántas mujeres han formado parte de este consejo de sabios- ha habido algún sindicalista. Más que nada para dar color. Al menos eso opinan los compañeros de Miguel Ángel García, jefe del gabinete económico de CC.OO. ¿Qué necesidad tenía el experto del sindicato de estampar su firma junto con la del representante de las aseguradoras? Así se alimenta el descrédito y la desafección, con este tipo de alianzas antinatura. CC.OO. no ha tardado en desmarcarse, pero el mal ya está hecho. Asociar la edad de jubilación a la esperanza de vida (Factor de Equidad Intergeneracional) es una villanía, pero asociar su cuantía al número de cotizantes (Factor de Revalorización Anual) simplemente es un saqueo. Uno robo más a los que menos tienen.

FRA, FEI, FAES.
            Tras el informe de las pensiones apareció la sombra del ángel exterminador. Hace tiempo que el think tank de la derecha hispana brama contra el actual cálculo de las jubilaciones. Privatizar los planes de pensiones forma parte del programa del Consenso de Washington, el acta de nacimiento del pensamiento neoliberal. Desde principios de los 90’ la derecha no ha cejado en su empeño de hincarle el diente a ese apetecible pastel del Estado del Bienestar que son las pensiones. Rajoy y sus mariachis preparan ya el asalto.
            Con el visto bueno de la FAES, eso sí. Del XXI al XIX. Ese viaje al pasado hizo el otro día Josemari en el Club Siglo XXI durante su gira promocional. “El voto debe entenderse como lo que es. Un mandato para retomar un programa de reformas tan profundo como lo requiere el contexto nacional e internacional, y como lo espera y necesita la inmensa mayoría de los españoles”. ¡Olé! Si no quieres una taza, toma el bidón entero. Y Josemari remató “que la mayoría parlamentaria actual sea garantía del impulso reformador que España necesita”. ¡Olé, olé y olé! La derecha sin complejos, sin máscaras, sin vergüenza. ¿Qué quiere Josemari? Posiblemente, siguiendo las enseñanzas de su amigo Berlusconi, el perdón de la justicia. Del juicio de la historia no le salva ni dios. Su legado se desmorona. Su “milagro” económico es ahora nuestra pesadilla.

EL RAYO VERDE
            ¿Recuerdan la película de Éric Rohmer? En ella, el cineasta francés nos enseñaba ese fenómeno luminoso que se produce en el crepúsculo. Una tenue luz verde que aparece en el horizonte marino en el momento en que el sol desaparece tras él. Apenas dura un instante. Casi, una ilusión óptica. “Un rayo verde”, eso dice Rajoy que ve en el horizonte de la crisis. “El año que viene irá mejor”, afirmó en Peñíscola ante una audiencia trufada de imputados. Los datos lo desmienten. La caída del PIB aún no ha tocado fondo, ni la destrucción de empleo, ni la descapitalización del país. Dicen los expertos –los hay para todo- que la década está perdida. A los sabios que forman parte del jurado de los Premios Jaume I no les gustan los recortes en investigación. Y es que suben las tasas académicas, disminuyen las becas, se cierran centros de investigación, como el Príncipe Felipe, y se recorta en educación. Por eso no es raro que algunos de nuestros mejores estudiantes nieguen el saludo al ministro Wert, un experto adoctrinando con rancia ideología.    
 URBANO GARCIA

FOTO: Urbano García 

ASIMETRÍAS



A Rajoy le ha estallado en las narices la complejidad de nuestro Estado. Es lo que tiene vivir en el pasado y sentirse portador de rancias esencias. Eso le ocurre al PP. A pesar del “café para todos” que el tándem Abril Martorell-Alfonso Guerra impuso en la construcción autonómica, las asimetrías territoriales están lejos de desaparecer. El modelo que en un principio sirvió para empezar a equilibrar la España rica y la pobre, está agotado. Las posteriores reformas en la financiación autonómica sólo han sido parches incapaces de taponar las vías de agua. La España de las Autonomías fue una solución transitoria para pasar página al Estado centralista. Nadie cuestiona sus logros, pero el futuro reclama mejoras. El Senado, por ejemplo, necesita una reforma urgente. Eso o cerrarlo. Ahora sólo sirve para que el PP recorte las leyes más avanzadas.
            Con la crisis, han saltado todas las costuras. El gobierno de Rajoy traslada gran parte del recorte en el gasto público a las autonomías. Y éstas, con gran capacidad de gasto, pero pocas competencias para recaudar, no quieren ser las malas de la película. No les falta razón para su resistencia. Casi la totalidad de lo que gastan va a servicios básicos: sanidad, educación, dependencia,…También hay abusos. ¡Es verdad! No hay más que mirar a nuestro alrededor para verlos. Pero la excepción no puede ser la excusa para devolvernos al pasado.

TAIFAS
            La reunión de Rajoy con los presidentes autonómicos del PP -casi todos- terminó como el rosario de la aurora. No sé si hubo rezos, pero la imagen de la cita del 27 de mayo fue la del desencuentro. La Unión Europea da dos años más a España para cumplir el déficit público marcado por la troika y el gobierno de Rajoy quiere trasladar parte de esa flexibilidad a las autonomías en su conjunto. Es decir, calculando el promedio. “No es justo que se nos castigue a quienes hemos cumplido con los deberes”, dijo el extremeño Monago. A lo que Fabra, Alberto, respondió que “Extremadura tampoco cumpliría el déficit si recibiera la financiación per cápita de l@s valencian@s”. Y se armó la bronca. Luego, cuando Fabra volvió a casa fue incapaz de articular una respuesta conjunta de toda la Cámara autonómica, algo que le han reclamado tanto el PSPV, como Compromís y EUPV. Desde luego, no le vendrá mal a Fabra tener un coaching de cabecera. Para estas cosas y para intentar salir ileso de los muchos escándalos que sacuden las filas de su partido.    
            El Estado Autonómico ha derivado en una suerte de Reino de Taifas. El PP/AP que se opuso al proyecto descentralizador de la Transición, ha estrujado el invento hasta dejarlo inservible. Sin control, sin mecanismos federales, sin voluntad política para que todo el mundo se sienta cómodo,… Es el camino más rápido para que las autonomías se conviertan en juguetes rotos, como pasa con nuestra maltrecha democracia.  

CIUDADANOS
            Tal vez sea el desprestigio de las instituciones democráticas el mejor caldo de cultivo de la desafección ciudadana. Hasta algunos militantes del PP hacen amago de rebelarse contra sus cúpulas dirigentes. También ellos, como los socialistas, tienen esperanza en renovar las formas de hacer política. Dudo que sus poderosos y conservadores aparatos de partido les dejen hacerlo. Los ciudadanos ya no se creen con facilidad las patrañas y mentiras urdidas desde el poder. Todo lo ponen en cuestión. Y eso está bien. Una ciudadanía activa y crítica es la mejor garantía de una democracia sana. Por eso es tan importante que la ciudadanía recupere su capacidad de decisión, es la única forma de regenerar nuestra deteriorada democracia. Pero ojo con las asimetrías ciudadanas. ¿Tienen los mismos derechos los ciudadanos dirigentes que el resto de ciudadanía? La igualdad empieza por ahí. Ya es hora de acabar con esa injusta asimetría.
EPÍLOGO: Se escriben las últimas líneas de la vida política de Rafael Blasco. El ciudadano dirigente Don Rafael transitó por muchos estratos de la política valenciana, desde las catacumbas antifranquistas hasta los palacios del PP. Y en todas partes dejó recuerdo –no sé si amargo- de él. Descanse en paz.
 URBANO GARCIA

FOTO: Urbano García  

MONTAÑA RUSA


Nos subieron a un paraíso de ficción y ahora nos empujan al precipicio. No sé si a alguien le parecerá emocionante, si se le dispararán la adrenalina y otras endorfinas que tanto añoramos cuando estamos abatidos y depres. La mayoría de la población, al borde del abismo, sólo siente pánico. Pánico a la incertidumbre. Al futuro. Pánico al vacío que se abre a nuestros píes. Un pánico que indigna y a la vez paraliza.
            El tobogán de Terra Mítica va camino de su definitiva inmolación judicial. Sus 17 años de existencia han sido un continuo sobresalto. A la euforia con que los empresarios hoteleros de la Costa Blanca acogieron el proyecto de su protegido Zaplana, siguió una etapa de reordenación del negocio. Aparentemente más tranquila. Fue como si tras el subidón viniera la calma. Pero todo fue aparente. Este parque temático, levantado en unos terrenos arrasados por el fuego, nunca ha dejado de sorprendernos. Su parto se nos vendió como si hubiera surgido un vergel en medio del desierto. Como si se hubiera encontrado un tesoro en mitad del páramo. Un milagro. Abrió al público con el nuevo milenio. Pero nació ya arruinado. Los sobrecostes han perseguido a Terra Mítica como la sombra de Nosferatu. ¿Quién sacó beneficio? Es lo que la Justicia tiene que dilucidar. Zaplana emprendió el camino de esta montaña rusa como alcalde de Benidorm, y lo consumó como Molt Honorable. A su vera, la del Parque y la del President, florecieron negocios de dudosa legalidad. Uno es imagen y metáfora del otro. Orgia de especuladores. Puro trampantojo.

¿VOLVER?      
            “Los tiempos se van para no volver”, dijo Jesús Posada tras la irrupción televisiva de un amojamado  Aznar. ¿De verdad Josemari piensa regresar a la política? Pero, ¿es que se había ido? Cabreado es lo que está Josemari. Su herencia de cartón piedra empieza a cuartearse. Hasta la imperial boda de la niña de sus ojos es vista como una juerga de pingajo y fandanga. ¡Qué cruel es el dios Kronos! Hubo un tiempo en que esa imagen de papel cuché, esa procesión de tronío a la sombra de El Escorial, ese desfilar ante el vulgo de gente de buena cuna, endomingada, con sus poses más chulescas, fue la admiración de la plebe. Ahora sólo vemos padrinos y mafiosos. ¡Qué crueldad! Qué ingratitud para quien puso las bases de un espectacular crecimiento insostenible. Por no hablar de las guerras. Algunas aún no han terminado y duran más de una década. ¿Dónde está su equipo? ¿Qué fue de aquella estrella fulgurante de la economía que responde al nombre de Rodrigo?
            Hace tan solo un año, Bankia -la joya de la corona- tuvo que ser rescatada con dinero público tras salir a Bolsa de la mano de un osado y algo mentirosillo Rato. El descalabro financiero está dejando un reguero de sufrimiento y víctimas. Un año después, y a pesar de los miles de millones de euros inyectados en la banca, las finanzas siguen hechas unos zorros. El crédito sigue sin fluir y la larga lista de damnificados no para de crecer. Hace unos días, los dueños de preferentes de Bankia al convertir en acciones sus títulos se encontraron con que su valor, por arte de birlibirloque, era prácticamente cero. Otros más listos –los grandes fondos, las empresas financieras,…- habían ido antes y habían rebañado la caja. ¿Quién pagará este robo?

NO IRSE
            Unos dicen que quieren volver, otros no se van. Es el caso de Rita. Lo dijo ante tiburones. Fue en el primer aniversario de Alberto Fabra como Molt Honorable. El PP quería un marco incomparable y se fue al Oceanogràfic. Buscaba un decorado y encontró una metáfora. Le hubiera gustado un Alberto, se conformó con un Fabra. Rita y Aznar quieren huir de su destino. La justicia les pisa los talones, como a Il Cavaliere. Como él se sienten más seguros siendo aforados. Ellos también tienen pánico a la montaña rusa.  
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

IMAGEN:  El Economista. es