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miércoles, 16 de septiembre de 2015

SOLIDARIOS


Cuando los gobiernos no están a la altura de las circunstancias, la ciudadanía toma el relevo. Es lo que ha pasado estos últimos días. Y no sólo en nuestro país. En la Unión Europea hay un ramillete de países en los que la xenofobia, la insolidaridad y el racismo están en el puente de mando. Valga como ejemplo Hungría. En el antiguo límite del imperio austrohúngaro gobierna un digno sucesor de Vlad III El Empalador, guardián en el siglo XV de la frontera oriental de la cristiandad. Hablo de Viktor Orbán, el primer ministro húngaro que con sus palabras y actos se ha colocado a la vanguardia de la intolerancia. Los populismos de derecha están asolando la Unión Europea. Están arrasando los valores humanistas y solidarios que constituyeron sus principios fundacionales. El caldo de cultivo es la falta de una política común europea, entre otras cosas para afrontar el tema de la inmigración. No es la única carencia. También la política de defensa brilla por su ausencia. La Unión Europea, por activa o por pasiva, ha permitido que sus lindes se convirtieran en campos minados. Las crisis humanitarias llaman a sus puertas y la sumen en un mar de contradicciones. Ha hecho falta ver la imagen de un niño que podría ser nuestro, varado y roto sobre la arena, para remover la aletargada conciencia de la ciudadanía europea. ¡Ya era hora!


 REFUGIOS
                  La irrupción de nuevas formas de entender la política se va notando en la gestión de lo público. Ya no cuela con facilidad que mandatarios apalancados hagan y digan lo que les sale de sus acomodadas vísceras. La política también es ejemplaridad y pedagogía. El laisser faire, laisser passer ya no se lleva. Ante la cicatería del gobierno de Rajoy, algunos Consistorios salidos de las urnas el 24M se apresuraron a mostrar su solidaridad con los refugiados. Barcelona y Madrid fueron las primeras en autodenominarse Ciudades de Acogida. No tardó en incorporarse Valencia. La red solidaria de Ciudades Refugio fue ensanchando los límites de sus competencias. No en vano, el poder local es el más próximo a la ciudadanía. Le sigue el autonómico, que en el caso valenciano manifestó, por boca de la portavoz, Mónica Oltra, que la valenciana era tierra de asilo. La valentía ha forzado al ejecutivo de Rajoy a decir “Diego” donde antes decía “digo”. La rectificación ha pillado con el pie cambiado a algunos ministros. Margallo o Fernández, sin ir más lejos. Rajoy se escudó en el Ministro de Hacienda, Montoro-para-lo-que-mande, siempre dispuesto a cargar con culpas propias y ajenas. “Es competencia estatal”, dijo cabreada la Vice tras un Consejo de Ministros. Todo el mundo lo tiene claro, pero dónde ayer el ejecutivo ponía peros, hoy abre las puertas. Y es que hasta el Papa Paco ha llamado a la solidaridad de la parroquia. La justicia no se subasta.    


CIEs NO!
                  A pesar de que la cooperación valenciana para el desarrollo quedó malparada tras el saqueo llevado a cabo por Blasco y sus conmilitones, la coordinadora de ONGD ha seguido al pie del cañón. Su actual presidente, Fernando Contreras, se encuentra ahora de misión en Etiopía con Oxfam-Intermon. Y es que la cooperación tiene muchos frentes. Hay que fomentar proyectos de desarrollo en los países de origen de la emigración. Nadie abandona su casa si no es por fuerza mayor.
                  Los refugiados políticos deberían recibir una atención especial, tal como marcan las leyes internacionales. Pero muchos gobiernos, como el nuestro, no cumplen los acuerdos y al poco tiempo de acoger a los refugiados los abandona a su suerte. El PP dejó en la estacada hasta a los disidentes cubanos. ¡Qué no harán con los musulmanes sirios! Para el resto de inmigrantes se crearon los CIE, Centros de Internamiento. Campos en los que no hay derechos y en donde el hacinamiento convierte en verdaderos infiernos. En el de Valencia, en el antiguo cuartel de Zapadores, ha habido numerosos incidentes. El último hace unos días. El motín de un grupo de internos terminó con varios heridos. Nadie se revela sin causa. Sin llegar a ser Guantánamo, los CIE son agujeros negros en nuestra maltratada democracia. Su cierre es un clamor, una exigencia democrática. 




URBANO GARCIA


IMATGES:
1. Cartell Concentració a València en Solidaritat amb el poble Siri
2. Logo "València ciutat refugi"
3, Logo Campanya Tancaments CIEs
4. Vídeo: Mónica Oltra demana el tancament dels CIEs. 

viernes, 4 de septiembre de 2015

PIRÓMANOS AGOSTEÑOS


Los incendios de verano se apagan en invierno. Entonces se preparan las condiciones para los incendios del verano. En lo que llevamos de estío no han faltado las llamas. Ha ardido el monte y la política. En otoño continuará la quema. La tea está preparada. Esta legislatura, alargada en su agonía, continua siendo la del abuso del PP en su mayoría absoluta. También la de su máxima prepotencia. El PP quiere cambiarlo todo para que nada cambie. Ahí está la vuelta de tuerca exprés que pretende dar al Tribunal Constitucional. “Una ruptura de la separación de poderes”, en palabras de Mónica Oltra. O cómo justifica con la mal llamada crisis su terapia de shock contra la mayoría. Había que afianzar el capitalismo financiero hispano y a ello se ha aplicado el PP con saña y sin leer a Naomi Klein. Tal vez por eso, la brecha entre ricos y pobres ha crecido más allá de lo soportable por una democracia. Las ganancias de los bancos alcanzan valores superiores a los tenidos antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. Mientras, los salarios se reducen justificados en contratos temporales y parciales indignos de llamarse empleos. Los mileuristas de ayer son los “privilegiados” de hoy. Tener trabajo y vivir en la indigencia ya no es una excepción. Las llamadas por el PP “reformas” no son más que recortes de derechos y libertades. Pura dinamita para nuestro escuálido estado del bienestar. A pesar de la celeridad con la que ha llevado a cabo la demolición, al PP le gustaría tener una legislatura más para rematar la faena. Quiere dejar todo atado y bien atado. 

CUENTAS
                  Ese es el verdadero objetivo de dejar aprobados unos presupuestos con los que maniatar al próximo gobierno que salga de las urnas. Rajoy quiere seguir gobernando más allá de su fecha de caducidad. Presupuestos que además entran en campaña electoral. Lo que el PP recortó ayer, hoy lo parchea. Los últimos presupuestos del pirómano Montoro intentan tapar con urgencia las vías de agua abiertas en nuestra frágil democracia por los muchos recortes. Pero además son falsos. Se basan en un crecimiento del PIB totalmente ficticio. No hay más que repasar cómo está creciendo el empleo. El turismo y la construcción de nuevo son sus motores. El empleo que se crea es precario, de baja calidad y mal pagado. El aumento de los contratos oculta el desmantelamiento del tejido industrial. Bajar salarios es la única fórmula aplicada por el PP. Nuestra productividad sigue estando muy por debajo de la media europea.
                  Si a eso sumamos –como ocurre en el caso valenciano- una financiación autonómica injusta e inferior a la media, el cuadro pintado por Montoro no puede estar más socarrat. Hasta los empresarios valencianos, antes dóciles y sumisos a los dictados del PP, ahora claman por una transferencia de recursos económicos desde el Estado que tenga en cuenta, entre otros,  criterios de población. Los gastos sociales más urgentes y necesarios recaen sobre las autonomías, su infrafinanciación es una de las principales causas del aumento de la desigualdad y la injusticia.


EXILIADOS
                  Los incendios en la periferia de la Unión inducidos por el trio de pirómanos de las Azores no han parado de crecer. Y con ellos la mayor crisis humanitaria desde la II Guerra Mundial. Cientos de miles de personas huyen de la guerra. En lo que llevamos de año, casi 400.000 han recibido asilo político en países de la Unión. El gobierno de Rajoy tan solo se lo ha dado a 3.800. Muy por debajo de la cuota que nos corresponde. Dice Mariano que por España pasan muchos inmigrantes y que aquí el paro es mayor que en el resto de Europa. ¿En qué quedamos? ¿Salimos de la crisis o somos una de las economías más frágiles del continente? A condición de acoger a más refugiados, Mariano quiere que se instalen Centros de Internamiento (CIE) en las fronteras de la Unión. Campos para refugiados como los construidos en 1939, en el sur de Francia, en los que se hacinaron miles de republicanos tras la guerra de España. Hay que ser mezquino y pirómano para atizar esas hogueras.  

URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

FOTOS:
1. Garcia Albiol y otros dirigentes del PP registrando la reforma del Tribunal Constitucional. eldiario.es
2. Refugiados sirios en Turquía. AFP

miércoles, 15 de julio de 2015

DEMOKRACIA. DESPUÉS DEL REFERÉNDUM GRIEGO

 El resultado de la consulta realizada el domingo 5 de julio por el gobierno griego encabezado por Alexis Tsipras no ha dejado lugar a dudas. Más del 61% de los votantes optaron por marcar OXI (NO) en la papeleta. Mientras que un exiguo 39% sucumbió a la campaña del miedo (¿o sería más correcto hablar de terror mediático?) propiciada por las Instituciones (la antes llamada troika: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) y amplificada por el establishment hasta niveles ensordecedores.
                  La consulta helena no era la primera vez que se planteaba. En 2011, un acorralado Yorgos Papandreu, líder del PASOK y entonces presidente del gobierno griego, ya hizo amago de convocar a sus compatriotas a que refrendaran la austeridad y los sacrificios que les recetaba la troika. Cual Sisisfo -en acertada expresión de Vidal Folch- acarreó la pesada carga de una insoportable herencia falseada por su antecesor, Kostas Karamanlis de Nueva Democracia, ayudado en el engaño por Goldman&Sachs, la agencia financiera que ha surtido de economistas neoliberales a la derecha europea. En esa nómina está De Guindos, durante años pieza clave en G&S de la península y fichado por Rajoy para granjearle al gallego el beneplácito de la troika.
                  Aquel intento de referendo terminó como el rosario de la aurora. Es decir, la troika obligó a dimitir a Papandreu e impuso un gobierno de tecnócratas, un fiel vasallo para un señor de dudosa moralidad. Y la deuda griega (antes privada y después pública) siguió creciendo a golpe del austero bálsamo de Fierabrás que imponía la troika. Mientras, los bancos –especialmente los alemanes y franceses, los principales acreedores- hacían su agosto todo el año con los crecientes intereses de la deuda. ¿Hay negocio más rentable y seguro?

LA IRA DE ZEUS
                  ¿Cómo es posible que unos ciudadanos europeos sean arrojados a las tinieblas del averno sin que se inmuten las instituciones que deben velar por sus derechos? Algo falla en la Unión Europea cuando eso ocurre. ¿Qué culpa tienen los griegos? ¿Quién falseo las cuentas del país para que fuera admitido en el “paraíso” de la Unión Europea? ¿Quién colaboró en la mentira? Desde 2001, año de la incorporación de Grecia a la moneda única europea, el país heleno se ha visto sacudido por dos grandes impactos.
                  El primero fue el producido por la transición del dracma al euro. Fue rápido, indoloro, con todo el aparato mediático continental cantando las excelencias del cambio. Todo eran parabienes. Todo eran facilidades para dar créditos, la mayoría de ellos no iban dirigidos a modernizar el país ni a su enjuto tejido industrial. Una gran parte se invirtió en las ahora casi abandonadas instalaciones Olímpicas del 2004, y en todo cuanto los inversores consideraban rentable a corto plazo para sus intereses. Grecia es un país eminentemente turístico. ¿Cuántos complejos hoteleros alemanes surgieron a orillas del Egeo? Después de Benidorm, las costas helenas son las más apetecibles para los pensionistas ingleses y alemanes. También Grecia conoció una burbuja inmobiliaria parecida a la nuestra. Y como la nuestra llegó a su fin dejando el paisaje poblado de grúas inmóviles, de construcciones inacabadas, de andamios oxidados,… Pero eso forma parte de las consecuencias. Esa es la segunda parte del drama.  
                  Y es que el segundo impacto fue mucho más traumático. La realidad se impuso cuando comenzó la devaluación del país. Cuando Karamanlis destapó la gran mentira. Cuando la gente empezó a precipitarse por la pendiente de la ruina. Cuando la crisis llamó a la puerta del paraíso. Entonces el drama transmutó en tragedia.
                  Al contagiarse la crisis financiera a la banca, los Estados salieron a su rescate. “Demasiado grandes para dejarlos caer”, dijeron algunos mandatarios. La inyección de dinero público socializó la deuda privada y endeudó más a los estados. A perro flaco todo son pulgas y los países con economías más débiles fueron los peor parados. Los despectivamente llamados PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España) se llevaron la peor parte de la crisis. Justamente aquellos territorios en los que las entidades financieras no habían tenido escrúpulos para hacer todo tipo de inversiones –al margen de su dudosa moralidad- aprovechando una legislación laxa con la especulación.       

EL PODER DEL DEMOS
                  “Grecia es, y continuará siendo, una parte indisoluble de Europa. Pero una Europa sin democracia es una Europa sin norte. Europa es la casa común de nuestros pueblos, una casa que no tiene ni propietarios ni inquilinos”, con esas palabras terminaba Alexis Tsipras el discurso en el que convocó a los griegos a manifestar en las urnas su opinión sobre las exigencias de la troika. Era el 26 de junio de 2015. Nueve días después se celebraba la consulta. Periodo breve, sí, pero suficiente para que los bancos griegos y el BCE reaccionasen al referéndum intentando colapsar el país. En el siglo XXI, en la Unión Europea, los golpes de fuerza no tienen que ir necesariamente acompañados de ruido de sables.

                  A finales del siglo XX, el capital financiero impuso en Europa su modelo de unión monetaria. Los pocos países que consultaron a su ciudadanía optaron por mantener sus monedas nacionales. Nadie está dispuesto a ceder soberanía económica –la madre de todas las soberanías- a cambio de nada. Una receta lógica que tiene más que ver con la supervivencia que con el egoísmo. Justo lo contrario que esgrime Rajoy para justificar su beligerancia contra los griegos. “Una cosa es ser solidario y otra ser solidario a cambio de nada”, dice un Mariano paladín de la insolidaridad. 
                  El modelo económico europeo nació con un grave déficit democrático y con una total sumisión a los intereses del capital privado. El BCE, órgano no electo, es el único con competencia para la emisión de moneda. Tiene prohibido prestar a los estados. Sus clientes son los bancos privados, a los que facilita créditos a bajo interés. De este modo, la banca privada financia a los Estados a cambio de un suculento peaje. Poco que objetar si no fuera por que los fondos del BCE proceden fundamentalmente de los propios Estados. De este modo se ha construido un mecanismo perverso para someter el poder político al económico, reduciendo la legitimidad democrática a su mínima expresión. Reformas constitucionales, como la del artículo 135 de la Carta Magna Española, ponen la devolución de la deuda por delante de la satisfacción de las necesidades de las personas. No hay mayor inhumanidad. Por no hablar de la tolerancia de la UE con los paraísos fiscales. O de la esquizofrenia de los partidos socialdemócratas europeos condenados a ser comparsa del Partido Popular Europeo y del capital financiero. 
    
GREXIT
                  La inestabilidad del actual puzle europeo se basa en la existencia de una moneda única en un mercado único, pero con 19 diferentes políticas económicas y fiscales. Cada país tiene la suya. Ese hecho, unido a la asimetría y a las grandes diferencias regionales, eleva el grado de incertidumbre sobre el futuro de la Unión. Aparentemente, la salida más fácil para un país como Grecia, condenado a pagar una deuda que supone el 175% de su PIB, sería salirse del euro y volver al dracma. Recuperaría la capacidad de emisión de moneda. El mercado interno se estabilizaría, se crearía empleo, el turismo acudiría ante la llamada de unos precios muy competitivos, pero Grecia se convertiría en el Reino Unido pobre de Europa. Aunque no temen ese futuro, la mayoría de los griegos prefieren seguir en la Unión y con el euro como moneda.
                  La otra opción es que las instituciones europeas comprendan que el camino de la colaboración y la solidaridad es mucho más rentable que el de la competencia interna. Como apuntan Colletis, Rosé y Salais, en un reciente artículo publicado en Le Monde Diplomatique, se trataría de convertir a los acreedores en inversores, reinvirtiendo los intereses generados por la deuda en el desarrollo griego, ayudando desde las instituciones europeas a modernizar el tejido industrial del país, al tiempo que Grecia reformaría sus estructuras públicas y su sistema fiscal, “así se crearía un círculo virtuoso exactamente opuesto al vicioso que trazan las políticas de austeridad (…), la reactivación de la Europa endeudada sería fructífera para la UE en su conjunto”, dicen estos tres economistas.

                  El empecinamiento de la troika y las derechas europeas, con el PP y el gobierno de Rajoy a la cabeza, en satanizar al gobierno griego de Alexis Tsipras, por temor a que cunda el ejemplo de SYRIZA en los países más endeudados, sólo conduce al lento suicidio de una Unión Europea muy alejada de la que soñaron sus padres fundadores.  

URBANO GARCIA 
urbanogarciaperez@gmail.com

FOTOS:
1. Mapa Grecia. www.siemprehistoria.com
2. Cerámica griega. www.diariodelviajero.com
3. Escena de la Odisea. Ulises y las sirenas. www.luzcultural.com
4. El euro rompe Grecia. www.euribor.com
5. Varoufakis. www.lavanguardia.com



viernes, 11 de julio de 2014

INTERVENCIÓN


Cuando escribo estas líneas, Montoro aún no ocupa con sus hombres de negro los despachos del Consell. Pero la cuenta atrás ya ha comenzado. De hecho, hace tiempo que las finanzas públicas valencianas están intervenidas. De ser granero y joya de la corona del PP, el País Valenciano ha pasado a ser la vergüenza apestosa que hay que ocultar debajo de la alfombra. ¿Qué fue de aquel trio de populistas formado por Esperanza Aguirre, Camps y Jaume Matas que nos vendió “el eje de la prosperidad” como quién nos vende la moto? De esa troika castiza, sólo Matas está fuera de juego. El “liberal” Camps sigue viviendo del erario público sin haber pagado ni un euro por los trajes regalados por la Gürtel. Y la “liberal” Aguirre se cisca en el código de circulación y se lo pasa por la puerta de Alcalá, con una prepotencia y un nepotismo dignos de su camarada Gallardón. Y es que el tsunami neoliberal, neocon, o liberal de pacotilla sigue con mando en esta plaza. No hay más que ver cómo responde Mariano, el de la Moncloa, a la exigencia ciudadana de más democracia y menos recortes. Aprovechan el tiempo que les queda en el convento para privatizar todo lo que hay dentro. A ello se aplican Rajoy y la FAES de Aznar con pasión de novicios.

FOTOS
                  La del 25M fue bastante clara. La ciudadanía demanda otras políticas. Una mayoría de votantes dio la espalda en las urnas europeas a quienes aplican la austeridad para los pobres y enriquecen más a los ricos. Esa es la fórmula del PP. Estamos en el país de la Unión en el que más ha crecido la desigualdad. Lo dicen todos los informes, de la UNESCO a Cáritas. Con un 26% de paro y más del 50% de jóvenes sin trabajo, no hay muchos motivos para lanzar las campanas al vuelo, como hacen Mariano y sus mariachis. Claro que estamos en tiempo de elecciones y no se puede bajar la guardia. Especialmente la de la propaganda. Es de lo único que se lamenta el Molt Honorable Alberto Fabra, de haber cerrado Canal 9, su escaparate televisivo. Desnudo y sin altavoces, esa pesadilla le asalta todas las noches. Algo habrá que hacer antes de las autonómicas, dice a sus conmilitones. Lo mejor es echar mano de lo seguro, afirma uno de sus asesores. TVE está a nuestros pies. Hay que firmar ya un convenio para desconectar 2 horas por La 2. Rus paga la factura. La Dipu anda sobrada de pasta, dice el Conseller de Economía. Para llenar la parrilla lo mejor es emitir un capítulo de la Alquería Blanca que tiene tirón de audiencia, seguido de un informativo largo elaborado por las productoras “amigas” contando con los fondos documentales de Canal 9, para eso les hemos dado carta blanca. Es la aportación al debate de Catalá, la Consellera de Educación. Todo parece atado y bien atado. Veremos si a estas alturas cuela la operación TVE.
                  Otra foto reciente ha sido la de los empresarios valencianos dándole un tirón de orejas al Consell. Reclaman un trato justo por parte del gobierno. Añoran a ZP. Con él había mejor financiación que con Mariano, ¡mira por dónde! Tampoco les parece bien que se desentierre el anticatalanismo. “Cataluña es nuestro principal proveedor y nuestro mejor cliente”, recordó Vicente González de CIERVAL. Así que a Castellano, señor del parany y embajador de La Moncloa, le puede salir el tiro por la culata si pretende reeditar la batalla de Valencia fichando al último mohicano de Unión Valenciana. Cuando la historia se repite suele hacerlo de forma bufa.     

SENTENCIA
                  Agotados los proyectos del PP, si alguna vez los hubo, sólo queda esperar a las urnas. La parálisis afecta a toda la administración. La autonómica y también la municipal. Me refiero a Valencia cap y casal. Hace tiempo que Rita hiberna como un lagarto metido en sake. Sus proyectos duermen el sueño eterno por falta de dinero. El reloj avanza y ni el Parque Central ni la ATE del Mestalla ni su querido proyecto de sajar el Cabanyal parecen arrancar. De este último, hemos conocido la sentencia del Tribunal Supremo que da la razón al gobierno de ZP en su protección del barrio y califica como expolio las pretensiones de la alcaldesa. Un nuevo varapalo a un plan que destruía en vez de rehabilitar y al que Rita se quiso adelantar maquillando la derrota con un presunto acuerdo con el gobierno de Rajoy. Tal vez llegó su ocaso, pero ella no se da por enterada.  
URBANO GARCIA


Imagen: KIKELIN

JUBILACIÓN


“Me iré cuando me jubile”, dice Juan Cotino, el aún President de les Corts y perejil en todas las salsas con las que se guisa la corrupción. La devaluación de nuestra democracia tiene cómplices necesarios en una serie de políticos –lo de casta quita matices al término-, especialmente del PP, pero no solo, que hicieron de su actividad política el principal motor de sus negocios, aunque fuera bajo sospecha de corrupción. Las conversaciones de Enrique Ortiz sobre el negocio de las residencias de ancianos siendo Cotino Conseller de Bienestar Social y ver cómo se levantan grandes fortunas familiares a costa del erario público, indigna más allá de lo humanamente soportable. 
                  La deslegitimación que supone justificar todo tipo de corruptelas es la turbina que centrifuga la democracia. Lo dijo con otras palabras Joan Romero -catedrático de Geografía y ex secretario general del PSPV, entre otros méritos de su extenso currículo- en la presentación del manifiesto en solidaridad con Mónica Oltra. La diputada y coportavoz de Compromís ha sido suspendida de empleo durante un mes por cuestionar el funcionamiento de la cámara autonómica. Su expulsión, ordenada por Cotino, aprobada y ratificada por la mayoría absoluta del PP en les Corts, a puerta cerrada, coloca a la primera institución de los valencianos a un nivel democrático inferior al de las repúblicas bananeras. Si a este deterioro sumamos la total incapacidad del actual gobierno para mejorar la financiación autonómica, vemos que el peor enemigo de los valencianos es su propio ejecutivo. Un feo asunto que solo puede resolverse, en parte, consultando a la ciudadanía y jubilando a los protagonistas de esta época tan negra. Cotino se irá con el riñón bien forrado.  

PENSIONES
                  Antes de jubilarse, todo el mundo procura ahorrar para hacer frente a la segura caída de ingresos. Pensando en el futuro, para eso se crearon los Planes de Pensiones. En nuestro país, el más importante sigue siendo el público gestionado por la Seguridad Social. Con el espectacular incremento del paro y de los expedientes de regulación de empleo, las indemnizaciones por despido y los planes de pensiones se han convertido en la tabla de salvación de muchas familias.
                  Durante el gobierno de José Mª Aznar se incentivó la creación de planes de pensiones privados mediante rebajas fiscales y contribuciones empresariales. Argentaria, entonces banca pública, asumió muchos de estos planes voluntarios. La participación de la parte contratante nunca fue superior a la del trabajador. La derecha europea hacía lo mismo, aunque más pasada de rosca. En Bruselas, por cada euro aportado por los diputados, el Parlamento Europeo aporta dos del erario público. La gestión de esos fondos se confió a un Banco Luxemburgués, el país financieramente más opaco de la Unión, y su rentabilidad se fió a una Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV), con una fiscalidad del 0,1% (aquí es del 1%). A esa bicoca se amorraron desde Arias Cañete a Rosa Díez, pasando por Montoro y Willy Meller. A favor de este último hay que decir que dimitió en cuanto se hizo pública la existencia de este Plan Privilegiado de Pensiones, tras 10 años de disfrutarlo. La respuesta del resto ha sido el silencio o las malas escusas. Cañete que gestionó por un tiempo este fondo de reptiles, aún no ha dicho nada. Un silencio vergonzante y vergonzoso.       

REGENERAR  
                  Ahora viene el PP con milongas regenerativas. Carece de credibilidad. Se necesita savia nueva para regenerar la carcomida vida política valenciana tras casi dos décadas de absolutismo sin ilustrar. No será fácil. Habrá que hacerlo con diálogo, sin prisas y si es posible con una sonrisa. El PP no quiere regenerar, quiere mantenerse en el poder. Por eso quiere recortar más la democracia. Anular el salario mínimo, demonizar la protesta, reducir el número de concejales y de diputados autonómicos, quitar competencias a los ayuntamientos,…Eso sí dando más recursos a unas diputaciones que como la de Orense de Baltar o la de Castellón de Fabra son cuevas en las que anida lo más granado del clientelismo, la corrupción y la ineficiencia. El futuro será plural y más democrático o no será. Habrá que hacer lo posible y lo imposible para que sea, y cuanto antes mejor.  
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Memegenerator.es