www.carteleraturia.com

jueves, 17 de mayo de 2018

GALLINEJAS, ENTRESIJOS Y CHICHARRONES

Martes 15 de mayo de 2018. Han pasado 7 años desde aquel 15M que pilló a la clase política con el paso cambiado. La irrupción de aquel movimiento indignado y transversal llegó sin avisar, sin llamar a la puerta. En 24 horas, la noticia de una Puerta del Sol okupadacorrió como la pólvora por las redes sociales y prendió en las principales capitales del reino. La mal llamada crisis económica mostraba ya su peor rostro. Los desahucios estaban a la orden del día. Mientras los bancos escurrían el bulto como podían y se escudaban en su papel como garantes de la estabilidad del sistema. Por cierto, sistema (capitalista) que hasta el mismísimo Sarkozy pensaba que había que reformar con urgencia. Han pasado 7 años, y al sistema no se le ha tocado ni un pelo. Es más, el sistema salió al rescate de la banca y la operación “pon un banquero en tu mesa” nos costó un ojo de la cara. Siete años después, podemos decir sin riesgo de equivocarnos que el sistema sobrevivió, también la banca, pero que los ciudadanos de a píe seguimos pagando la parte alícuota que nos corresponde como “salvadores” de un sistema y una banca que nos putea, por usar un término fino. Siete años después, algunos políticos metidos a bancariosse sientan en los banquillos judiciales para responder sobre dietas y finiquitos millonarios que se agenciaron mientras pedían ayudas públicas para sacar a flote las entidades por las que, en teoría, velaban. Siete años después, de las perlas de la corona del sistema financiero valenciano (CAM, Bancaja, Banco Valencia) no quedan ni los logos. Hace unos días, el ex presidente de la CAM, Modesto Crespo, se declaraba culpable y dispuesto a colaborar con la Justicia. Durante lo que queda de mayo, la Audiencia de Alicante será el plató en el que se ventile el saqueo de esta entidad financiera. Excepción de lo que ha sido regla.  


CASQUERÍA
                  Martes 15 de mayo de 2018. Prado de San Isidro. Más que de chulapos, visten de duelo los gerifaltes del PP madrileño. Cristina, su esperanza regeneracionista en la cloaca de los madriles, arrastra luto por la pradera. Ella que se las prometía tan feliz en su regreso a los despachos de la Complutense, con su reluciente máster y lista para ascender en la carrera funcionarial cuando menguase la de la política. Anda ahora con el máster encogido y asistiendo incrédula al espectáculo de ver como, arruinada una, su otra carrera la acerca de nuevo al borde del abismo. Todo en Madrid es casquería. Eso que le queda de aldea manchega a la capital del reino. Anda el patio de Monipodio revuelto. Las encuestas de los media están en plena orgía. Esta vez la apuesta es por los boysde Rivera. Anuncian sorpasso. Albert vende regeneración, pero a la hora de la verdad todo es humo. Se ha visto en Madrid. Llegado el momento de decidir entre un catedrático de filosofía y un burócrata de la política, Rivera no ha dudado. Balón de oxígeno a Rajoy y a esperar la hora de las urnas. Por la libertad, según dice. 
Mientras, la situación se deteriora cada día más. No sólo son las pensiones, que también. Es que la credibilidad de la radio televisión pública está bajo mínimos, y la cúpula directiva da muestras de una estulticia sin parangón. El “¡os jodéis!” de la secretaria de comunicación de Rajoy aún colea. Ante la sordina de la dirección de TVE, los trabajadores han puesto ceses sobre la mesa (en València, por ahora, Arantxa Torres y Quique Pallás). El Consejo de Informativos ha llevado al Euro Parlamento la larga lista de censuras de una dirección cuestionada por todos los grupos, excepto el PP, que hace del férreo control de RTVE su salvavidas electoral.


PACTO DE ESTADO
                  La radio televisión pública necesita un Pacto de Estado para garantizar su independencia y objetividad, además de una financiación adecuada. También lo necesitan las pensiones, la educación o la violencia machista. Bueno, esta última lo que necesita es que el gobierno cumpla sus compromisos. De nada sirve un Pacto de Estado si se le corta la fuente de financiación. Rajoy se comprometió a dotar con 200 millones de euros la lucha contra la violencia de género. Pero, como ya es habitual en él, donde dijo digo ahora dice Diego. El compromiso era de mil millones en 5 años para financiar las más de 200 medidas que contempla el acuerdo. Mal empezamos si el primer año apenas se aporta una parte mínima de lo acordado y se fía el resto al endeudamiento de comunidades autónomas y ayuntamientos. Las mujeres, muy movilizadas desde el 8 de marzo, no parecen dispuestas a renunciar a sus derechos. Ni a sus vidas. La mayor lacra terrorista que padecemos es la derivada de la violencia machista. Pero al PP lo único que le ocupa es la casquería.  
URBANO GARCIA

jueves, 10 de mayo de 2018

EL 'NO' DE LAS NIÑAS

¿Qué dirían las mujeres sabias de Moliere o las niñas ilustradas de Moratín ante la ola de vindicación femenina desatada por la sentencia a “la manada” de violadores? Seguro que para ellas también el “NO” sería “NO”. En un ambiente que no excluía la frivolidad y la galantería, las damas de la Ilustración abrieron sus salones al debate filosófico y político. Rendijas en la alta sociedad por las que se coló el sarcástico Voltaire, para hacer las delicias del auditorio y dinamitar las bases de un Estado que no representaba a la emergente sociedad burguesa. Aquí, ese espíritu ilustrado llegó mitigado. Aquí pasamos de la Edad Media al Romanticismo en medio de la primera gran sangría de nuestra historia contemporánea. Aquí, las transiciones de un Régimen a otro suelen traer más ruido que nueces. Para botón de muestra, la última. El Poder Judicial, uno de los pilares del Estado de Derecho, apenas mudó la epidermis de sus togas con el paso de la dictadura a la democracia. ¿Qué fue de jueces y magistrados que presidieron durante años los Tribunales de Orden Público? ¿Qué fue de jueces y magistrados con escaño en las Cortes Franquistas? Familias y apellidos del franquismo siguieron ocupando destacados puestos en la nueva democracia. La dictadura dejó una huella profunda, y no sólo por imponer los relatos de los vencedores. El desprecio con que la derecha trata a quienes menos tienen, supura por las costuras del nuevo Estado.
¡OS JODÉIS!
                  Hay políticos que cuando creen que nadie les oye, dicen lo que de verdad piensan. La última en mostrar su verdadero rostro ha sido la Secretaria de Estado de Comunicación de Rajoy, Carmen Martínez de Castro. Ocurrió el otro día. El Presidente del Gobierno viajó hasta Alicante para arropar al nuevo alcalde, Luis Barcala, tras conseguir el bastón de mando gracias a la dimisión de Echávarri -anterior y pluri-imputado alcalde del PSPV- y la abstención de la concejala tránsfuga de Guanyem Alacant. Un grupo de jubilados recibió a Rajoy con pitidos. Y la secretaria de Comunicación sacó a relucir su peor talante para descalificar la protesta. Todo el mundo se acordó de Andrea Fabra, un antecedente en sede Parlamentaria difícil de olvidar. Poco después, un olvidadizo Rajoy se refirió a su anfitrión como “el alcalde de Alicante…que así se llama”. Ni Gila lo hubiera superado. Los lapsus y equivocaciones de Rajoy, lejos de restarle votos, le acercan a ese gallego dicharachero y populista que tanto le gusta cultivar. Las palabras de la Secretaria de Estado han encendido más si cabe el cabreo de los jubilados. Martínez de Castro ha pedido disculpas, ¡no faltaba más! Tal vez buscando el perdón de sus pecados, y confundiendo la misa con la mesa. Los jubilados perdonan, pero no olvidan. Y eso que los directivos de RTVE no ahorran esfuerzos. Prohibir es lo que mejor sabe hacer el PP. Su boicot a la democratización de RTVE, colocar de directivos a censores y falangistas y el uso perverso de los medios públicos nos coloca al lado de los regímenes más autoritarios. El Consejo de Informativos viste de negro para denunciar los abusos. Ni por esas. 
DE TURISMO
                  Los viajes turísticos de Rajoy a “la periferia” desprenden un cierto aroma vintage de visita colonial. Alicante, la playa de Madrid, es vista como lugar de veraneo y poco más. De hecho, cuesta menos llegar en tren desde la capital del reino que desde la capital del país. Una muestra más del diseño radial de las comunicaciones que tanto mal hace a la rica realidad plurinacional del Estado. Alicante y todo el territorio valenciano están a la cola en inversiones estatales. No debería olvidarlo Rajoy. Claro que por aquí, donde antaño recogía mieles ahora sólo cosecha hieles. No dejan de caerle “chuzos de punta”. El último, la sentencia del caso FITUR que llevará a prisión a destacados ex dirigentes del PP valenciano. Entre ellos a “La Perla”, la ex consejera y ex presidenta de Les Corts Milagrosa Martínez. La trama valenciana de la Gürtel también está vista para sentencia. Ricardo Costa, Ric para los amigos, decidió cantar y dejar con el culo al aire a su conmilitón Camps, el ex Molt Honorable de los trajes y la poltrona en el Consell Jurídic Consultiu. Bajo su dirección, el PP valenciano fue una cloaca que tapó sus malos olores con el trampantojo de la opulencia y el despilfarro. Donde hubo siempre queda. El PP financió ilegalmente sus campañas electorales y se convirtió en una “red criminal” –así lo calificaron algunos magistrados- organizada con ánimo de delinquir. Ante la que se avecina, Bonig ha decidido resucitar la inquisición y combatir la calidad educativa y el apoyo al valenciano con demagogia y recursos en los tribunales. Así nos va. 
URBANO GARCIA

1. Manifestación contra la sentencia a "la manada". Libres y combativas
2. Consejo Informativos RTVE y diputados. Madrid, 8 mayo 2018. EFE
3. Caso FITUR. Diario INFORMACIONES

viernes, 4 de mayo de 2018

MAYO DE TODAS LAS REVOLUCIONES

En mayo de 2011, mientras Cifuentes era pillada in fraganti por su cleptomanía compulsiva y desbocada, las calles y plazas de muchas ciudades bullían de efervescencia revolucionaria. Con la primavera de aquel año estalló el 15M. Antes hubo otro Mayo famoso. Fue el del 68, ahora hace medio siglo. Entonces y ahora, seguimos buscando la utopía detrás de la esquina. Medio siglo es mucho tiempo como para no dejar huella. Estos días, conmemoramos aquí la fundación de CCOO, y en Francia rememoran aquel mayo del 68 que puso a la V República al borde del abismo. Los galos lo celebran comme il faut, levantándose contra los planes neo liberales de Macron. Con las universidades cerradas y algunas grandes empresas públicas paradas parcial e intermitentemente.    Antes de sus palmaditas y cotilleos con el inquilino de la Casa Blanca, Macron enseñó la hoja de ruta de su “reforma”: recortar funcionarios, privatizar empresas públicas y subir la edad de jubilación. Nada que nos resulte extraño. Rajoy lleva años aplicando las mismas recetas y los resultados a la vista están. Figuramos a la cola de Europa en inversión por habitante y a la cabeza en paro. Mientras la desigualdad crece de forma galopante, los beneficios de las grandes empresas del IBEX 35 se disparan en Bolsa y aumentan un 18%. Los salarios apenas salen de su estado de hibernación y en 2017 sólo subieron un 1,3%, muy lejos del 3% que lo hizo el IPC. Desde 2011, este diferencial entre salarios y coste de la vida ha sido negativo para las rentas del trabajo, devaluando la actividad laboral frente a los beneficios empresariales. Factor fundamental para explicar el perverso crecimiento de la desigualdad. En las plazas del 15M se decía: “No es una crisis, es una estafa”. Si estafa fue la gestión de la crisis, no menos estafa es la salida que le da el PP.        

#CUÉNTALO 
                  En los jardines de la Moncloa le crecen los enanos a Rajoy. Por si era poco con la sentencia a “la manada”, el voto particular del juez Ricardo González con su declaración de inocencia para los 5 energúmenos, ha indignado más. El ministro Catalá, llevado por una concepción un tanto arcaica de la división de poderes, osó apuntar a posibles “problemas que todo el mundo sabe”, para cuestionar la salud (¿mental?) del magistrado y de paso meter el dedo en el ojo del Consejo General del Poder Judicial. La respuesta corporativa de todo el gremio fue inmediata: “Catalá debe dimitir”. Sólo Margarita Robles, en un primer momento, dio pábulo al Ministro, para apuntar a la falta de mecanismos que vigilen y alerten sobre la salud (¿mental?) de los magistrados. Desde que el jueves 26 de abril se conoció la sentencia, las protestas no han cesado. El espíritu del 8 de marzo volvió a las calles. La indignación de ahora es por una sentencia vista como un nuevo oprobio. Nadie cuestiona la competencia judicial de los otros dos magistrados. Sin embargo, su detallada descripción de los hechos sólo les llevó a calificar como abusos lo que para el resto era una brutal agresión sexual. Ahora vendrán los recursos. En la última reforma del Código Penal se quiso regular mejor los delitos sexuales, el PP se opuso. Al partido de Rajoy sólo le interesa restringir la libertad de expresión. La ley siguió siendo ambigua. Y los jueces –a los que el gobierno Rajoy no ha destinado ni un euro para su formación en delitos de género- la aplican con la elevada ambigüedad con la que está redactada. Ahora, ante el escándalo, todos los partidos ven urgente reformar el Código Penal. Aquí, la concejala de COMPROMÍS, Isabel Lozano, ha sido la primera en reivindicar la campaña #Cuéntalo, la versión del #MeToo que sacude con fuerza la adormecida opinión pública. 

PENSIONES 
                  Las urgencias de hoy del PP, son sus dilaciones de ayer. No sólo a la hora de abordar el Código Penal, con las pensiones también anda a trompicones. Mujeres y jubilados amenazan su hegemonía en las urnas. Poderoso caballero en democracia, el voto es mucho, pero no lo es todo. Donde no había dinero, ahora, tras el acuerdo con el PNV, sí que lo hay. Saldrá de la llamada tasa Google, un nuevo impuesto a las empresas tecnológicas. Esas que suelen incumplir sus obligaciones fiscales con los países en los que se alojan. El acuerdo PP-PNV tan sólo es una moratoria, pero los aparatos de propaganda del gobierno Rajoy, con RTVE a la cabeza, lo venderán como bálsamo de Fierabrás. El PNV no sabía cómo zafarse de su compromiso con los catalanes. Con las pensiones, el PNV ha encontrado con qué lavarse la cara y seguir manteniendo a Rajoy en la Moncloa. Pero parece que a mujeres y a jubilados ya no les hace ninguna gracia este tipo de bromas. 
URBANO GARCIA


jueves, 26 de abril de 2018

¿Y EL PUERTO, QUÉ?

València también es su puerto. La relación con el mar de una ciudad fluvial nacida en un meandro del Turia -cerca de su desembocadura-, también se vio afectada por el cambio de cauce del rio. Las murallas de València nunca llegaron a la playa. Aunque El Cid, la superproducción de Anthony Mann, utiliza Peníscola como parte del decorado, València nunca fue una península. El Grao era y es la entrada natural a València desde el mar. La Escalera Real, al lado del edificio del reloj, era su pórtico. Anulada en los 80’, su recuperación forma parte del rescate de algunos elementos arquitectónicos que dan a València su aspecto singular. 


El puerto también condiciona a la ciudad. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1988 recoge algunas de las líneas apuntadas en el de 1966 y plasma los acuerdos de 1986 entre el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria. Allí está el diseño de un Paseo Marítimo, la ordenación de las playas de Levante (sic) y Malva-Rosa, y la construcción de nuevos muelles al sur, prefigurando un nuevo perfil litoral de la ciudad. Al mismo tiempo, el incremento de la actividad exportadora, especialmente por la ubicación de la factoría Ford en Almussafes, y el intenso tráfico de contenedores –que complementa la importación de maderas exóticas- convierten a la Autoridad Portuaria en un emporio comercial de primer orden. La principal industria de la ciudad y con tanto o más poder que el propio Consistorio. Un Estado dentro del Estado. No han faltado en estos años los conflictos entre ambas instituciones, ni la sumisión de la ciudad al expansionismo de un puerto insaciable en la ocupación de territorio. 
 JARDÍN INACABADO
                  Cuando en tiempos de Pérez Casado se expuso al público el plan zonificado de Jardín del Turia, la parte final del antiguo cauce, la desembocadura, ya se planteó como zona ajardinada de transición en la que mar y tierra se abrazaran. Un delta-estuario jardín. Una buena noticia para el maltratado barrio de Natzaret. No hay que olvidar que este barrio perdió la playa y la zona de fértil huerta de La Punta en aras de una expansión portuaria, sólo en parte justificada. El Puerto tiene una gran deuda con Natzaret que aún no ha sido saldada, a pesar de haber sentencia judicial en contra de la dirección portuaria.
Antes de viajar con el Molt Honorable al Lejano Oriente, Aurelio Martínez, presidente de la Autoridad Portuaria, planteo a Joan Ribó convertir la antigua Unión Naval de Levante en muelle para cruceros. Este era el uso que se le iba a dar a la ampliación norte del puerto que, en la nueva propuesta de Aurelio, pasaría a albergar más contenedores, muchos procedentes de China. El alcalde ha pedido tiempo para estudiar una propuesta que supondrá un salto cuantitativo en la llegada de grandes hoteles flotantes a València y, por tanto, que se dispare el número de turistas en la ciudad. ¿Está València preparada para más oleadas de turistas? El impacto será importante y no conviene precipitarse en una decisión irreversible. Ahí está la ZAL. En los déficits de la ciudad de acogida es en los que crece la tan temida turistofobia. No tenemos más que mirarnos en el espejo de Barcelona. 
Puerto y ciudad podrían colisionar de nuevo. Para el Ayuntamiento, lo primero son los vecinos que lo eligen y a los que representa. Para la Autoridad Portuaria –en cuya elección no participan los vecinos- lo principal es la rentabilidad de su negocio. Y a veces hay que elegir. 
     
DEL CABANYAL A LA ZAL
En 2007, con motivo de la exposición conmemorativa en el MUVIM del aniversario de la Riuà del 57, hubo debates sobre la ciudad que anticiparon algunos de los temas que ahora están sobre la mesa. Los vecinos del Cabanyal-Canyamelar vivían entre la amenaza de ser arrasados por una avenida de alto standing o ser rescatados del gueto de marginalidad inducida a la que habían sido conducidos. 
Los tinglados convertidos en boxes para acoger a los coches de la Fórmula 1. Los viales de los barrios marítimos transformados en circuitos de carreras. Y la dársena interior, en plácido escenario para ver la salida de los veleros de la Copa del América. Los equipos de vela montaron grandes edificios efímeros para acoger sus sedes provisionales. Y València “reventó” de corrupción y queroseno. 
De aquellos excesos patrocinados por Camps, Rita y Ecclestone, nos quedó un canal, un edificio con firma, el Veles e Vents, y una larga ristra de corrupciones. Los eventos, inaugurados en 2006 con la visita papal en loor de opusdeistas neocatecumenales, dejaron un pestilente aroma parecido al de la mafia calabresa, la Ndrangheta,en la que nunca hay arrepentidos. Y una deuda que nuestros nietos seguirán pagando. Ese abismo, más que balcón al mar, nos dejó el PP. 
URBANO GARCIA
Imágenes:
1. Puerto de València. 
2. El Puerto y València. Archivo LEVANTE
3. Plano del Proyecto de Jardín del Túria
4.Crucero en el puerto de València. VALENCIA PLAZA
5. Murales en la Punta. HORTA ÉS FUTUR
6.  Circuito Urbano de València. GTres
7. Camps, Rita y Eccleston. eldiario.es




viernes, 20 de abril de 2018

CIUDAD

La riuà de 1957 marcó el devenir urbanístico de València. La solución Sur, la adoptada para evitar más riadas, supuso la construcción de la mayor infraestructura realizada en la ciudad y un cambio radical en los futuros planes de expansión. La huerta situada al suroeste se salvó a cambio de segregarse de València por un muro infranqueable. No tuvieron tanta suerte las huertas del norte, sacrificadas en aras del desarrollismo. El Plan Sur que ayudamos a costear con el famoso sello, marcó el nacimiento de un nuevo urbanismo en València. Al margen del drama que supuso las expropiaciones de terrenos por los que pasa el nuevo cauce del Turia, el reto era qué hacer con el espacio liberado en el vell llit del riu. De muralla y foso, de linde y frontera, pasó a ser nostre i verd. Un nuevo espacio ganado para la ciudad. La ciudadanía fue la verdadera protagonista de la titánica lucha contra la especulación, y contra el megaproyecto de autopistas que el franquismo quería dejar como herencia. Desde entonces, el viejo cauce es pieza clave en la estructura urbana de València.
                   El desvío del Turia a su paso por València no rompió la relación de la ciudad con su entorno, su superpoblado hinterland. El área metropolitana se diversificó, perdió su carácter básicamente agrícola y pasó a ser un cinturón de ciudades dormitorio. El transporte interno se hizo imprescindible. Casi 4 millones de usuarios tiene la red de Cercanías de València. Y eso que su déficit favoreció que el vehículo privado ocupara este nicho. Un despropósito. 
                  Los Presupuestos de Rajoy también dejan a València sin inversiones para el transporte público de proximidad. El pasado miércoles 18, varias decenas de alcaldes del área Metropolitana, encabezados por Joan Ribó, exigieron en Madrid, ante el Ministerio de Hacienda, un trato justo. Y es que la tolerancia también tiene sus límites. Los regidores valencianos piden un mínimo de inversión -tan solo 38 millones- para la tercera área metropolitana de España. Frente a los cero euros previstos para València, los Presupuestos destinan 126 millones a Madrid, 108 a Barcelona, y 25 a Canarias. Estos últimos buscando tal vez el voto de los diputados canarios, necesarios para seguir con una legislatura que huele a cadaverina. El propio Joan Ribó se preguntaba el otro día, ¿de qué sirve la palabra dada por los regidores de PP y C’s en el Pleno del Ayuntamiento cuando reclaman financiación para estas cuestiones? ¿Cuánto maltrato del PP seremos capaces de soportar?  

RECICLAJE
                  Los gobiernos socialistas (1979-1991) intentaron rediseñar la ciudad en función de sus nuevas dinámicas. El Jardín del Turia y la Ciudad de las Ciencias son un buen ejemplo de ocupación pública de un espacio ganado a la naturaleza. Pero la tarea quedó inacabada. Cuando el PP llegó a la Alcaldía, de la mano de Unión Valenciana, lo primero que hizo fue “castrar” la Torre de Comunicaciones y convertir la zona en un parque temático de Calatrava. El PP añadió las Artes a las Ciencias. Su Ciudad pasó a ser un trampantojo, un escenario para visitas papales. Un agujero de sobrecostes y despilfarro. Un descascarillado y semivacío decorado. Un ejemplo, el Ágora, la clòtxina que costó más de 100 millones de euros, esa inacabada pirámide que Camps se hizo en el Valle de los Reyes, nunca tuvo una función clara. Para 2020 esta previsto que abra en ella sus puertas CaixaForum. Un reciclaje perfecto, y una nueva oferta cultural para València. A veces, la iniciativa privada es útil para mejorar los resultados de una mala gestión. El PP dejó València llena de deudas, pufos y socavones financieros. Por no hablar de la maltrecha memoria histórica. 
Ocho décadas después de terminada la guerra de España, algunos de los más de 200 refugios antiaéreos que tenía la ciudad siguen en píe. Coincidiendo con el 14 de abril, la Concejalía de Patrimonio abrió las puertas del Refugio de la calle Serranos, rehabilitado y acondicionado como espacio público. Un nuevo lugar para la construcción de nuestra maltrecha memoria democrática. 
 BAJO LOS ADOQUINES
                  Además de la playa, bajo el asfalto de València está parte de su historia. Unas obras cerca del Palacio del Temple, han dejado al descubierto un trozo del lienzo de las murallas árabe y cristiana, restos de un pasado que se reconoce en el trazado urbano de la València intramuros. Los arqueólogos no descartan poder encontrar en esta zona los restos de la antigua puerta de Ali-Bufat. En cuya torre, según la leyenda y la Crònica del Conqueridor, se izó la oriflama en señal de entrega de la ciudad a las tropas de Jaime I. Un pasado que también marca nuestra identidad. 
URBANO GARCIA

1. Riuà de 1957 en València. FINEZAS
2. Sobre y sellos de correos del Plan Sur
3.Alcaldes valencianos ante el Ministerio de Hacienda pidiendo financiación para el transporte metropolitano de València. 
4. Jardí del Turia. Ayuntamiento de València
5. Evolución del refugio de la calle Serranos de València.
6. Plano figuración de la València islámica y cristiana.

miércoles, 11 de abril de 2018

DE MÁSTERES Y AGRAVIOS


Nadie como los pintores románticos alemanes supieron captar la desazón y la angustia del alma humana ante las fuerzas desatadas de la naturaleza. ¿Cómo no ver en la contumaz presidenta madrileña delante de una cascada de aguas turbulentas la fiel representación del Caminante sobre un mar de nubes que pintara David Friedrich? La puesta en escena del cónclave marianista de Sevilla parecía un homenaje a las pasiones germánicas. Escenografía wagneriana si no fuera por el ambiente un tanto zarzuelero que había entre bambalinas. Nada salió como estaba previsto, para desesperación de una vice que anda un tanto confusa desde que se llevó el gran disgusto con los resultados electorales en Catalunya. En Sevilla, la procesión iba por dentro de un PP noqueado por la justicia. Nada era lo que parecía. Por fuera, todo risas. Cuando se apagaban los focos, afloraba el malestar. Lo contaron los cronistas de derechas casi con lágrimas en los ojos. Cifuentes cociéndose a fuego lento en la marmita de C’s, o abrasada por las llamas de un ardiente TFM. El “no máster” de Cifuentes ha destapado una de las peores tramas corruptas conocidas por estos lares. Y eso que andamos curados de espanto desde que supimos que Francisco Granados guardaba un maletín con un millón de euros en un altillo de casa de sus suegros. El ex Consejero de Presidencia es una de las ranas más ilustres criadas en el vivero de corruptos en que convirtió Esperanza Aguirre su gobierno autonómico. Ahora, con Cifuentes, la corrupción sube un peldaño y llama a la puerta de la sapiencia. Nunca el PP había sido tan osado. El cambio de modelo también ha contribuido. La falta de financiación y los elevados costes de los másteres han llevado a las universidades a que se busquen la vida como puedan. Siempre hay un roto para un descosido, y los gobiernos autonómicos acudieron prestos a auxiliar a la institución académica. Una ayuda no siempre desinteresada.
                  Si hubiera periodismo de investigación en este país ya estaría husmeando en los albañales de la Miguel Hernández. Es imposible que el PP dejase sin contaminar esta universidad que Zaplana impulsó en Elche, desmontando en parte la de Alicante. El Instituto de Derecho Público creado por Enrique Álvarez Conde, director del supuesto máster de Cifuentes, mantiene estrechas relaciones con algunos profesores de la Miguel Hernández. Este Instituto, calificado por muchos como “chiringuito” también sirve para intercambiar favores. Eso es lo que parece. La Universidad pública española no merece el desprestigio que ciertas prácticas corruptas le están acarreando.    

 DAMOCLES
                  Los Presupuestos Generales del Estado justifican las políticas de un gobierno. Peligran los del 2018 que tanto nos ningunean. Esta vez es el PNV el que amenaza con no darles su apoyo, si antes no levanta Rajoy el 151 que pende sobre Catalunya. No parece que los vascos vayan de farol. La intervención por parte de la Moncloa en el autogobierno catalán va más allá del Principat. La suspensión en la práctica de su autonomía pone en cuestión la supervivencia misma del Estado Autonómico. Nunca el régimen surgido de la Constitución del 78 mostró tan profundas las grietas de su obsolescencia. A los valencianos no nos pilla de nuevas. Hace años que vivimos en la más pura indigencia. Con nuestro futuro hipotecado y nuestra hacienda saqueada. Herencia recibida, al menos tras dos décadas de infrafinanciación y despilfarro. Deberían tomar buena nota Bonig y sus adláteres, y antes de lanzar la piedra tentarse sus vestiduras a ver si les queda algún atisbo de vergüenza. El malintencionado olvido de la financiación al transporte metropolitano de València y su superpoblado hinterland merece una contundente respuesta. ¿A qué esperan Bonig y sus palmeros? 
                  Los fines de semana, el PP saca su artillería pesada. Son días en los que parece que se relaja la guardia mediática de Compromís. A veces da la impresión de que la coalición valencianista no tiene quién le escriba. Sus socios en el Consell suelen salir mejor parados de los envites dominicales. Al PSPV nunca le falla un diario Levante siempre atento a devolver favores. Aún resuenan los ecos de cuando el PSPV de Lerma, Ciscar y Blasco apostó por rescatar la Prensa del Movimiento a costa de negar el pan y la sal a una inquieta prensa independiente. De aquellos charcos estos lodos.      
                  Los PGE-2018 del PP+C’s son una broma pesada para nuestra comunidad. Otra losa sobre nuestro desarrollo, sobre nuestras infraestructuras, sobre nuestra cultura,…Un arma de destrucción masiva de nuestra autonomía. Ni la buena gestión, ni el ahorro, ni devolver con diligencia las deudas contraídas por anteriores gestores, está sirviendo para que el gobierno de Rajoy afloje el dogal. ¿Qué hacer, pues, cuando frente al cumplimiento sólo se responde con el maltrato?        
URBANO GARCIA

Imágenes: 
1. Viñeta de Miki y Duarte
2. Cartel de un debate sobre el Área Metropolitana de València en el Colegio de Arquitectos

miércoles, 4 de abril de 2018

¡PASIÓN!

 La foto de Franco y Millán Astray cantando a dúo el himno de la Legión -ese retazo de cuplé que exalta la muerte como bien más preciado- ha sido involuntariamente rememorada esta Semana Santa por 4 destacados ministros. Y no es que el mutilado militar africanista y su jefe –además de colega de correrías golpistas hayan resucitado el domingo de gloria, ¡no! No ha hecho falta. El cuadro ministerial estaba presidido por la ministra del gremio. Cospedal lució teja y mantilla, como mandan los cánones del más rancio integrismo. Eso sí, embalado en el cajón de sastre al que llaman tradición. ¿Qué hay de tradicional en procesionar por las calles de Málaga al Cristo de la Buena Muerte en brazos de legionarios? Hace poco se cumplió el 81 aniversario de la Desbandá, la matanza de civiles que huían de Málaga, antes de que entraran los legionarios de Astray. La carretera a Almería fue una ratonera. Miles de mujeres y niños fallecieron cruelmente masacrados desde el mar, con apoyo de la aviación nazi y fascista. ¿Es esa la tradición que celebra el PP? Nada como destapar el tarro de las esencias para retener al indeciso electorado, deben pensar. 
              
 DOMINGO DE PASCUA
                  Aquí el domingo también fue de resurrección. 1º de abril, una fecha para recordar. Vencido y derrotado el ejército privatizador, el Área Sanitaria de la Ribera fue rescatada y el Hospital de Alzirapasó a ser de gestión totalmente pública. Es el principio del fin de una época que inauguró Zaplana. Corría el año 1999. Privatizar fue una decisión ideológica y política. El Hospital de la Ribera se convirtió en buque insignia de la privatización sanitaria del PP. Como en muchas otras cosas, a los valencianos nos tocó hacer de conejillos de indias. En dos décadas, la sanidad pública valenciana ha menguado (8.000 millones en recortes) a medida que crecía el negocio privado con ella. Podría parecer demagógico si no fuera por la tozudez de las cifras. Los 204€ por habitante y año que empezó pagando la Generalitat, eran en la actualidad 750€. Un incremento exponencial que no ha ido acompañado por las necesarias inversiones ni mejoras en las condiciones de pacientes ni personal. Cada año, la Generalitat inyecta 2000 millones de € para conciertos con la sanidad privada. Los mismos que lleva invertidos en el área sanitaria de la Ribera. Los beneficios obtenidos por el consorcio de empresas que han gestionado hasta la fecha la sanidad pública en la zona (Adeslas, Dragados, Lubasa, Bancaja, Cam y Capio) sólo han mejorado las cuentas de resultados de sus accionistas. Negocio limpio de polvo y paja. La gestión privatizada no se hacia cargo ni de medicamentos ni de prótesis, ni de ambulancias ni de enfermos crónicos, entre otros gastos. Un negocio saneado. Los lobbies americanos le habían puesto el ojo encima. Era una buena plataforma de lanzamiento para el asalto al país y a Europa. Ahora todo se les ha torcido. Al menos, un poco. 
              Mientras el gobierno valenciano (el Conselldel Botànic) rescata personas y mejora la sanidad pública, el gobierno de Rajoy rescata (con 2.000 millones de €) 9 autopistas privatizadas -construidas en época de Aznar y de dudosa rentabilidad- para sanearlas y volverlas a ceder a las mismas concesionarias que las han hundido. Ese es el vaso comunicante que al PP le sirve para vaciar las arcas públicas y transferir el dinero a unos pocos. Se llama capitalismo parasitario.

DE PRESUPUESTOS Y PENSIONES
                  El tema catalán ha llegado también a los Presupuestos. Para que los apruebe el Congreso hace falta una mayoría que Rajoy no tiene. El PNV niega sus votos mientras el 155 siga vigente en Catalunya. Por eso Mariano ha puesto en marcha su “juego” de los chantajes. Chantajea a los pensionistas prometiéndoles un incremento de trampantojo para sus pensiones. Chantajea al PSOE a cambio de una financiación autonómica que nunca llega. Chantajea a la ciudadanía vendiendo un reparto de las mieles, tras “superar la crisis”, que no piensa hacer… Por ahora, Rajoy sólo cuenta con el apoyo incondicional de C’s, siempre dispuesto a echar una mano al camarada en apuros, y con el voto de Coalición Canaria, aliados del PSOE, pero atentos a sacar rédito de la coyuntura. Bonig también llamó inútilmente a la puerta de Compromís. Chantajeando a la coalición valencianista con aliviar el maltrato a que su partido, el PP, nos tiene acostumbrados. Poca vergonya
                  Apenas pasadas las Pascuas, los pensionistas han vuelto a la calle. Ahora con un motivo añadido. Hace poco hemos conocido que García-Margallo cobró la jubilación como eurodiputado mientras era ministro de Rajoy. Un escarnio más que añadir a un gobierno que se lleva la palma. 
  
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

FOTOS:
1. Franco cantando en compañía de Millan Astray fundador de la Legión. 
2. Ministros cantando el himno de la Legión en Málaga. EFE
3. Hospital de la Ribera. www.facebook.com/DSlaRibera