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miércoles, 22 de agosto de 2018

SUMMER...TIMO

Hasta ahora, el verano era sinónimo de serpiente periodística. Desde que la derecha se ha apuntado al populismo más descarnado, ese espacio es ocupado por las fake news. Un millón de africanos espera en la frontera para asaltar Europa, acabar con nuestra civilización e instaurar el Islam. Así, más o menos, se expresó el masterizado líder del PP en su reciente visita a Ceuta y Melilla. A Pablo Casado le faltó cantar con la Legión “La plaza de Tánger la van a tomar…”, para dar mayor resonancia a sus barbaridades. Que nadie le exija responsabilidades por su desmesura. “Es lo que piensa la mayoría”, continúa, autoproclamándose portavoz de la mayoría silenciosa. Parece que a Casado le gustaría seguir el camino de Salvini, el xenófobo ministro italiano. Y gozar de patente de corso. De este modo se siembra el pánico que alimenta el auge de los fascismos. No hay más que mirar hacia poniente y ver la deriva insolidaria del gobierno italiano. La derecha extrema ha convertido la migración en la palanca para su asalto al poder y para la destrucción de la sociedad del bienestar. Nada mejor que sembrar miedo para dinamitar la convivencia. PP y C’s compiten en ese campo a ver quién lanza la propuesta más bestia. En esa carrera reaccionaria es en la que hay que colocar las declaraciones vía Facebook del vicepresidente de la Diputación de Alicante, Alejandro Morant, por supuesto del PP, mostrándose partidario de las “deportaciones masivas” de inmigrantes. Texto que rápidamente borró y por el que pidió disculpas. Pero lo dicho, dicho está. 
PERCEPCIÓN
                  Relato ficticio sustituto de la realidad. Eso son las fake news. Sin pruebas, sin estar documentado. Ni Sánchez estuvo en València a la llegada del Aquarius, ni el acto solidario se convirtió en una feria de las vanidades como lo describió el masterizado líder del PP. Nada de eso ocurrió, al contrario. Mónica Oltra, vicepresidenta del Consell, fue la primera en pedir que los políticos evitaran “hacerse la foto”. Hasta la radio televisión autonómica evitó convertir la solidaridad en espectáculo, siendo muy criticada por ello. València y el Aquarius se convirtieron en un modelo a seguir. Un ejemplo para muchos países que sólo se miran en el espejo italiano. Frente a los muros, la intolerancia, las extradiciones en caliente, las concertinas, los campos de internamiento,… hay alternativas, como se pudo ver en la llegada del Aquarius a València. 
                  Hace unos días, el barco Open Arms de Proactiva, la ONG catalana, desembarcó en el puerto de Algeciras a 87 inmigrantes rescatados en medio del Mediterráneo y cuyo desembarco en puertos italianos fue prohibido por el gobierno del neofascista Salvini. La Unión Europea lo tiene fácil, tiene dónde elegir. El Comisario europeo para inmigraciones lo dejó claro en su vista a nuestro país. La solidaridad es más barata y gratificante que el modelo Trump. Hace falta más compromiso. 
                  En este tema, como en otros, el papel de los medios de comunicación es fundamental. Seguro que por eso, al PP le ha costado tanto soltar el control de RTVE. Hasta Rosa María Mateo le parecía mal. Bien lo sabe el empresario leonés Ulibarri, presente en el caso Gürtel, en Enredadera, y en todas las salsas con las que el PP condimenta la corrupción. Rita le dio la explotación de la televisión municipal de València, y Ulibarri la dejó marchitar tras sacarle el máximo beneficio posible. Desde entonces, el Consistorio valenciano no tiene su altavoz mediático.
EL CASO OLIVAS
                  Después de su efímero paso por la Presidencia de la Generalitat –comodín de Zaplana tras su marcha a Madrid-, José Luis Olivas fue recolocado al frente de Bancaja. Como jefe del extinto poder financiero valenciano, Olivas aplicó, con disciplina de buen capataz, bálsamo económico a los proyectos megalómanos del PP de Camps y Rita. El modelo inmobiliario valenciano era exportable. Y Bancaja expandió su negocio a México, Hungría y Rumanía, entre otros. Y allí, el tándem Olivas-Cotino, Vicente, con su sociedad de inversiones Share Capital, dejó el mismo pufo que aquí. Un agujero de casi 100 millones de € que hundió un poco más nuestro enjuto poder financiero. El desenlace es de sobra conocido. La banca valenciana dejó de existir. Ahora, desde la administración autonómica se plantea crear una modesta banca pública, necesaria como instrumento financiero al servicio de la ciudadanía y para mejorar la capacidad emprendedora de las pequeñas y medianas empresas, verdadero motor de la economía valenciana. Este verano no sólo arde la Sabor. 

URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

IMÁGENES:
1.    Pablo Casado dando la mano a un inmigrante. JOSE CARLOS VILLANUEVA
2.    Llegada del AQUARIUS a València. EP

3.    Camps, Rita, Olivas, Roig con Ecclestone. Eldiario.es 

TAXI PARA MARX

Hace dos siglos que nació Marx. Nadie cuestiona su disección del capitalismo del siglo XIX. Sus lecciones también sirvieron de bisturí para sajar la evolución del capital en el siglo XX y aún son útiles para ver por dónde va la economía del XXI. A veces no somos conscientes de que en nuestra aldea global, mientras unos exploran los límites del futuro, otros viven anclados en el pasado. Diversidad del ecosistema social que dirían algunos. El caso es que el capitalismo ha evolucionado. Sin embargo, hay aspectos más similares de lo que parece entre los falsos autónomos que se ganan unos euros llevando pedidos de aquí para allá y los campesinos a los que burgueses “emprendedores” prestaron telares para mejorar sus míseros salarios con unos reales tejiendo en sus granjas. Es fácil adivinar de qué hablo. La explotación de la mano de obra es parecida. ¿Qué diferencia los telares de la campiña británica del siglo XVIII de las mochilas de Deliveroo? La combinación del capitalismo financiero con las nuevas tecnologías de la información está engendrando monstruos. El neo liberalismo, con sus desregulaciones y su falta de controles, no hace más que empeorar la situación. Una parte importante de la economía colaborativa no es más que capitalismo de plataforma, el resultado de la aplicación de la informática a la prestación de servicios. La larga crisis de 2008 ha supuesto, entre otras cosas, la destrucción de millones de puestos de trabajo fijos y su sustitución por empleos temporales, precarios y peor remunerados. Suele ocurrir con las crisis. Son aprovechadas para actualizar el sistema sin resetearlo. En eso quedó la refundación del capitalismo de la que nos hablaron en plena orgía destructiva de empleo. 
PRECARIADO 
                  “Junto con el paro, la precariedad es el mayor problema del mercado de  trabajo en nuestro país”, dice Unai Sordo, secretario general de CCOO, en su campaña por un plan de choque que le haga frente. Parte del incremento del trabajo precario vino de la mano de la nueva economía basada en aplicaciones informáticas. Muchas de sus plusvalías ya no se obtienen de la propiedad de los medios de producción, sino de la gestión de programas informáticos y de la búsqueda de ventajas fiscales. Los medios de producción, como en el caso de UBER o Cabify, son propiedad del “autónomo” que los mantiene en perfecto estado de revista para no ser penalizado en la valoración de la calidad del servicio. Todo en nombre de la libertad y de un mundo más competitivo. El usuario lo agradece contratando el servicio. Pero la calidad del empleo no hace más que empeorar. Según un estudio encargado por el Parlamento Europeo “el 70% de los trabajadores de plataformas no tiene protección social, es decir, no cotiza para una pensión y carece de prestaciones (…) sus ingresos están entre un 62% y un 43% por debajo del resto de trabajadores”, se dice en un completo dossier publicado por eldiario.es dedicado a Internet, el futuro y la libertad. La reciente huelga en Amazon y la primera sentencia contra una de estas empresas, Deliveroo, por contratar “falsos autónomos” en lugar de crear empleo fijo, es una pequeña muestra de las ilegalidades en las que incurren. 
                  La casuística de estas empresas es muy variada. No es lo mismo Bla Bla Car que UBER, por ejemplo, aunque ambas transporten viajeros en coches o utilicen algoritmos y big data para valorar su servicio. Una se aproxima a la economía colaborativa, la otra responde a otro tipo de negocio. 
1/30
                  Los taxis son un servicio público. Forman parte de los planes de movilidad municipales. Los ayuntamientos dan las licencias. La entrada en el mercado de los Vehículos de Turismo con Conductor (VTC) aprovechó un vacío legal que no fue subsanado hasta 2005. Entonces se limitó por ley a un VTC por cada 30 taxis. A pesar del decreto de 2013 que recordaba esta ratio, las licencias VTC siguieron creciendo hasta cuadruplicar el tope marcado. Según datos del Ministerio, actualmente hay una licencia VTC por cada 8 de taxi. En los últimos años, los gobiernos del PP han aplicado el laissez fairey han relajado los controles. Además, algunas sentencias han autorizado licencias denegadas por el gobierno. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, intentó poner orden en este caos, pero el gobierno de Rajoy impugnó la norma municipal por invadir competencias estatales. Hasta que los taxistas dijeron basta. El reciente conflicto es un síntoma de los problemas de una economía en transición, en donde hay que congeniar el uso de la informática, la defensa de los derechos laborales, la libertad y la calidad del servicio. Marx vuelve a estar de actualidad. 
   
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com


Imágenes
1.   Dibujo Karl Marx. Blog KAOS EN LA RED
2.   Ciclista con mochila de Deliveroo
3.   Huelga de taxistas contra VTC. Albert Garcia

viernes, 27 de julio de 2018

RENOVACIÓN O RETORNO

“El PP ha vuelto”, dijo un Casado eufórico tras ser elegido Presidente de su partido por casi el 60% de los congresistas. ¿Es que se había ido?, debió preguntarse Rajoy. Volver sin irse, esa es la cuestión. Casado ganó la extraña segunda vuelta de las primeras primarias del PP. Un hito en la derecha hispana. Las primarias del PP, claro. ¿Quién lo iba a decir? Primera lección: la suma de perdedores sí que puede dar una mayoría. Casado perdió las primarias de la militancia. Ganó las del establishment. Eso eran los compromisarios del Congreso Extraordinario del PP, la gran mayoría ex cargos ministeriales y otros que aún mantienen sus puestos en entidades locales y autonómicas. Todos pendientes de su próximo futuro electoral. Pero antes de llegar a las urnas tienen que figurar en las listas. ¡Ay, las listas!, otro quebradero de cabeza. ¿Qué hará Bonig? Los que apostaron por la seguridad de la ex vice andan mendigando un puesto en los luceros. Los fieles a Casado y a Cospedal, aliada tras ser perdedora, van más seguros. Los hay que dicen “digo” donde dijeron “Diego” buscando la redención de sus pecados. 
Ahora la apuesta de Casado es recomponer la gran familia de la derecha hispana. Empezando por recuperar a los antiguos camaradas. Y ya se sabe que Aznar era entre todos el mejor. El martes 24, Josemaría volvió a Génova invitado por Casado, el nuevo jefe supremo. ¿Se puede ser joven y carca? Está claro que sí. Recomponer las esencias. Rearmarse ideológicamente. Volver a limitar el derecho a decidir de las mujeres sobre su maternidad. Deconstruir los avances democráticos… Esos son algunos de los puntos de su decálogo.
 BALCONES
                  “Tenemos que conectar con la España de los balcones”, dijo en otro momento el joven líder palentino. No se trata de que la militancia del PP se lance a hacer balconing, como si fueran británicos ebrios de emociones desde los balcones de Magaluf. No, eso sería el suicidio del partido y no está el horno para bollos. La conexión que quiere Casado es con los que cuelgan rojigualdas en sus balcones a la espera de que desfile la Patria. Y, de paso, arrebatarle a C’s el monopolio de la vitola. Claro que tratándose de banderas, la procesión va por barrios. En Catalunya, dominan las cuatribarradas y esteladas. Allí, la hegemonía de los balcones la tiene el soberanismo. Y allá que va Mío Cid a dar batalla a los sarracenos. El primer cónclave del “renacido” PP lo convocó Casado en el Principat. Territorio comanche para un PP casi extraparlamentario. Madre patria y origen de C’s que ha rebañado hasta la médula el electorado catalán del PP. Ni Soraya, virreina de la Corte del Borbón, consiguió que el PP levantara cabeza en Catalunya. Casado cuenta con García Albiol para aplicar su política de mano dura. Y con Puigdemont retroalimentando patrióticamente su cruzada. Casado y Puigdemont forman una extraña pareja. El mismo día que Casado fue investido en el concilio del PP, elPresidentexiliado se hizo con las riendas del PDeCAT, gracias al apoyo de 2/3 de la grey convergente. Era lo que Puigdemont necesitaba para lanzar su nueva aventura independentista en forma de plataforma republicana. Está en juego la hegemonía del catalanismo soberanista. Los sondeos dicen que ERC recuperará su papel histórico. Lo decían antes de las últimas autonómicas y Puigdemont frustró el sorpassode Junqueras. Claro que hora, uno está encarcelado y el otro en el exilio. La situación no es la misma. 

DERIVA 
                  De los balcones a las trincheras. Ese es el plan de Casado para recuperar la patria. La primera señal la dio el PP en el Senado rechazando con C’s ampliar el déficit y dar más margen de maniobra a las autonomías. No parece muy correcto que pague la ciudadanía las rabietas sectarias, y menos ahora que la Unión Europea afloja el dogal. Pues ahora vuelve el PP enseñándonos las tijeras de la austeridad. Casado también busca sintonizar con la derecha populista, autárquica, intolerante y racista que recorre algunos países. Pescar en las aguas del odio no es muy recomendable para mejorar la convivencia. En ese juego extremo es fácil irse de la mano y que ocurra una desgracia. La historia está llena de ejemplos. 
La extrema derecha siempre atenta a estas derivas autoritarias no desaprovecha la oportunidad para hacerse oír. Ocurrió hace unos días en València. El grafitero Elías Taño volvió a pintar un mural colorista y reivindicativo, esta vez con autorización municipal. Frente a la libertad de expresión del Consistorio, la extrema derecha y la derecha extrema censuraron con insultos y pintura negra el mural. En otros tiempos a eso se le hubiera llamado fascismo.   
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com
Imágenes:
1.   XIX Congreso PP. EFE
2.   Pablo Casado con Aznar en sede PP. ATLAS/PP 
3.   Balcones con banderas.Alberto Estévez EFE
4.   Mural de Elías Taño. A Tiro Fijo

miércoles, 25 de julio de 2018

CLAVE DE BÓVEDA

Vuelve la Gürtel valenciana. Esta vez, con maese Camps a la cabeza. El aún miembro del Consell Jurídic Consultiu (actividad por la que cobra casi 60.000 € al año) se había ido hasta ahora de “rositas” y pensaba que de ese martirologio se había librado. Pero no, mire usted por dónde. Todos los imputados en la trama gürteliana señalan a Camps como el máximo responsable de la financiación ilegal del PP valenciano. El ex Molt Honorable había transitado hasta ahora por esas brasas sin inmutarse, sin desmelenarse, sin que se le torciese su sonrisa impostada. Mirando al cielo y diciéndose: “¡dientes, dientes!”, emulando a la Pantoja en sus momentos estelares. Hasta su inicialmente mentor -digo de Zaplana- anda por el trullo sin que su grave enfermedad le libre de la penitencia carcelaria. Serà per diners. Nadie pone en duda que Camps se lucrara con sus corruptelas. Pero no hay que ser tan ingenuos como para pensar que sólo el dinero alimenta la corrupción. Fama, prestigio,…o ganar las elecciones por mayoría absoluta y convertirse en el delfín de Mariano también valen la pena. Camps se lo jugó todo, sabedor de que su partido -el PP- controlaba hasta los más recónditos entresijos de los cuatro poderes del Estado. Sí, también del judicial. El PP convirtió la democracia en un juego de mesa con las cartas marcadas. Para Ric, nunca terminaba la fiesta en tierras valencianas. Hasta que Garzón destapó el mangoneo de Correa y sus secuaces. De eso hace casi una década. Sin embargo, la omertá funcionó en el PP valenciano con disciplina calabresa. En enero de 2018, en la Audiencia Nacional, Ric decidió romper su silencio. Ante las nuevas revelaciones, Compromís solicitó a les Corts que retirara a Camps la poltrona en el CJC. Aún sigue chupando del erario. Por lo visto, también en el CJC rige la máxima de Santa Rita.   

 AMNISTÍA  
                  El vuelco experimentado por el país en las últimas semanas no deja lugar a dudas. La agenda de Pedro Sánchez tiene poco que ver con la de Rajoy. Tampoco sus prioridades son las mismas. Sin embargo, en algunas cuestiones parecen coincidir ambos. Una es -en contra de lo dicho anteriormente por el propio Sánchez- la negativa a publicar los nombres de los 31.000 beneficiados por la amnistía fiscal de Montoro, anulada por el Constitucional y que sirvió para blanquear cientos de millones pagando sólo un 3%. La otra, en parte relacionada con la anterior, es facilitar el aforamiento de Juan Carlos I, para evitarle responder en sede parlamentaria del supuesto cobro de comisiones por mediar en temas de Estado. Ante la sospecha, los Borbones se blindan. Las declaraciones de Corinna, comisionista y amiga del ex Jefe de Estado, filtradas por el oscuro inspector Villarejo, en las que esta princesa de opereta habla de los supuestos “regalos” que el rey emérito recibió de “su primo”, el príncipe –éste de verdad- de Arabia Saudí por el contrato del AVE por el desierto, ha activado los “mecanismos” para proteger a la jefatura del Estado de posibles investigaciones. De la inviolabilidad al aforamiento. El caso es preservar a la corona de husmeadores que rastreen en las cuentas familiares posibles enriquecimientos ilícitos. Alberto Garzón (IU) recordó a Pedro Sánchez que fue una moción republicana la que le llevó a la Moncloa. No está de más refrescar la memoria. Escudarse en la ley para mantener la opacidad es olvidar que la amnistía fiscal fue ilegal y que la ley permite hacer público el nombre de los morosos. 

AGENDA VALENCIANA
                  También la agenda valenciana se ve afectada por los cambios de gobierno. El nombramiento del Josep Vicent Boira como comisionado para el Corredor Mediterráneo es una buena noticia. Hay otras que no lo son tanto. Por ejemplo, el aplazamiento del cambio del modelo de financiación autonómico. Los estudios técnicos están lo suficientemente avanzados como para que la falta de tiempo no sea excusa. Proyectos heredados del PP como la ampliación de la V21, o la ZAL en La Punta de Natzaret, también deberían ser revisados atendiendo a los intereses de la ciudad. El nuevo reparto del déficit público, dando a las autonomías un margen mayor de endeudamiento no deja de ser un parche ante la urgencia de la reforma del sistema de financiación. En ese contexto, el anuncio de que la deuda histórica no será resarcida, tampoco ha sido bien recibida por estos lares. Joan Baldoví, diputado de Compromís, fue muy crítico con estos anuncios del Presidente del Gobierno. Flaco favor le haría al PSPV rebajar sus exigencias ahora que está en la Moncloa un socialista. Ha ocurrido en otras ocasiones, pero ahora está Compromís para hacerse eco del malestar.  

URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

Imágenes:
1.   Camps en el juicio de los trajes. Vicent Bosch
2.   Amnistía fiscal de Montoro. JR Mora para Kaos en la Red
3.   Corredor Mediterrani. La Vanguardia            

jueves, 12 de julio de 2018

¡QUÉ TARDE LLEGA TODO!

Podría ser el título de una novela de Martínez de Pisón. No lo es. Dicen algunos críticos que el autor de El día de mañana elige como protagonistas a hijoputas simpáticos de los cuales hasta llegas a encariñarte. No son pijoaparte desclasados, al estilo Marsé. Los anti héroes de Pisón suelen ser desgraciados a los que el fatum arrastra por senderos más de miseria que de gloria.
En el mausoleo que Franco mandó levantar en Cuelgamuros hay más de 33.000 cadáveres, la mayoría de republicanos. Es la mayor fosa común, el mayor osario fruto de una guerra. También es un monumento que ensalza la dictadura y su alianza con una iglesia católica rancia y apocalíptica. Hace tiempo que los cadáveres de Franco y de José Antonio deberían haber sido sacados de ese santuario. Ningún fascista en Europa goza de tan privilegiada sepultura. A simple vista parece más fácil sacar a dos que a 33 mil. Muchos años después de la muerte del dictador, vuelve a plantearse el destino de esa pirámide en forma de cruz obra de Diego Méndez y Juan de Ávalos. La obra duró 15 años, cuentan las crónicas. Por ella pasaron miles de esclavos redimiendo penas con su trabajo,… Campos como los de Cuelgamuros servían para vaciar las hacinadas prisiones de la España de Franco, las condiciones de vida en ellas eran antesala de las del infierno. Mussolini y Hitler, mentores del “pequeño dictador”, hacía tiempo que habían sido derrotados por los aliados.
                Terminada la guerra de España, constructoras como Huarte&Cia se hicieron con el botín y comenzaron a engrandecerse a la sombra de la dictadura y sus pantanos. De esa estirpe heredaron sus artes personajes como Florentino Pérez, constructor, émulo de Santiago Bernabéu, manifacer de la Federación Española de Fútbol, displicente autor del despido de CR7 del Real Madrid, y cuyos negocios no se entienden lejos del poder. Entre sus “logros” a ca nostra, La Fe nueva en Malilla o el almacén Castor (más de 1.500 millones de € de indemnización a cargo del contribuyente). 
                  Pero volvamos a Cuelgamuros. Antes que los huesos del dictador y su ideólogo, serán exhumados los de los hermanos Lapeña. Manuel y Antonio, militantes de la CNT de Villarroya de la Sierra (Zaragoza), asesinados en julio del 36, junto a una cuneta, enterrados en una fosa común y trasladados, en 1959, al Valle de los Caídos sin consentimiento de su familia. No todos los depositados en Cuelgamuros tienen un familiar que vele por su recuerdo y pleitee para recuperar sus restos. La anormalidad democrática la pone la familia Franco, con la nieta Carmencita -heredera del título que dio Juan Carlos I a su madre, la hija del dictador- pleiteando para que no saquen de su tumba al abuelo. Si no lo quieren en casa que lo tiren al pudridero.
 
HERENCIAS
                 Casi 80 años después de terminada la guerra que inició Franco, su amarga herencia sigue sin estar liquidada. De Cuelgamuros al “paredón de España”, en Paterna, los restos de la larga dictadura siguen estando presentes. ¿Cómo olvidarlo? 
                  La Transición, con sus luces y sus sombras, dejó pendientes demasiadas asignaturas. El tiempo no ha mejorado el expediente. Tampoco borró algunas viejas y caducas estructuras administrativas que a veces muestran su profundo anacronismo. Hablo de la diputaciones provinciales. El caso Alquería ha vuelto a dejar al descubierto que no es suficiente con cambiar los nombres. De IMELSA a DIVALTERRA apenas hay diferencia. Las mismas competencias, una gestión parecida,… y debajo, una ristra de favores que huele a red clientelar. ¿Cómo evitar que ocurran estas cosas? A veces parece insuficiente una Conselleria de Transparencia. Habría que crear mecanismos de control y vigilancia en todas las instituciones. Y contrapesos para que nadie ocultase sus malas prácticas en la espesura de la burocracia. Las mayorías absolutas suelen ser un buen refugio para quienes huyen de los controles. Nada mejor que un poder absoluto para tener la más absoluta impunidad. 
                  Parece que todos los partidos, salvo el PP, están de acuerdo en que las Diputaciones Provinciales son una anomalía en un Estado Autonómico. Hace tiempo que deberían haber sido suprimidas. Sin embargo, los constitucionalistas consideraron conveniente anclarlas en la Carta Magna. Así se fomentó un provincialismo nefasto para la construcción de identidades más amplias y plurales. La experiencia de la Transición valenciana, en la que el provincialismo sirvió para negar la construcción de una unidad política y cultural valenciana, debería servirnos para reflexionar sobre lo nefasto de admitir ciertas herencias, al menos sin revisarlas ni ponerlas en cuarentena.  
URBANO GARCIA
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Imágenes:
1.      Cuelgamuros. Valle de los Caídos.
2.     Trabajadores esclavos construyendo el Valle de los Caídos.
3.     Redención de pena en la construcción del Valle de los Caídos.
4.     Rus, Fabra y Ripoll, tres presidentes de Diputación del PP. Benito Pajares.   


viernes, 6 de julio de 2018

LA DIPU

Aún olía a azufre en el Palau de la Batlia, sede de la Diputación de Valencia, cuando en 1979 -gracias a la suma de PSPV y PCPV-, Manuel Girona llegó a la presidencia de la institución provincial y tomó posesión de su cargo. A Girona le tocó remangarse, coger la garrafa de zotal, enfundarse los guantes de nitrilo y disponerse a desinfectar las estancias desde las que, hacía bien poco, su antecesor, el aún franquista Ignacio Carrau, había encendido la mecha de la llamada “batalla de Valencia”. No lo tuvo fácil Girona. Le tocó desmontar el aparato provincial de la dictadura, sin instalar la guillotina en la plaza Manises. Todo un mérito, y eso que algunos ectoplasmas del Ancienne Régimeque vagaban por el Palauprovincial, querían darle garrote,a él y a todo demócrata que se pusiera a tiro. Hasta entonces, a su vecino institucional, a Josep Lluis Albinyana, presidente de un Consellsin competencias ni funcionarios, Carrau se las había hecho pasar canutas. La democracia tardó en llegar al poder local. El relevo en la Casa Consistorial no se hizo hasta el 21 de abril, una semana después del 14, fecha señalada donde las haya en asuntos de municipalismo democrático. Fue el fin del periodo franquista, pero las Diputaciones continuaron. 
             En 2015, cuando Jorge Rodríguez atravesó como Presidente el umbral de la Dipu, olía mal en el Palau de Batlia. No era a azufre, pero se le parecía. Entre su llegada y la de Girona había pasado la friolera de 36 años, pero el mal olor seguía. ¿No se había ido o es que había vuelto? Más lo segundo que lo primero. Además del pestilente tufo, el PP dejó en la Dipu un laberinto de covachuelas y divertículos llenos de mierda a punto de provocar una septicemia. Durante las dos décadas en las que el PP hizo y deshizo a su antojo en las instituciones valencianas, la Dipu externalizó servicios, privatizó la gestión de lo público para hacerlo más opaco y convirtió la sede provincial en el epicentro de una espesa red clientelar cuyos tentáculos llegaban hasta el rincón más remoto de la provincia. En ese caldo medraron los yonkisdel dinero. Desmontar ese tinglado no es fácil, nadie lo duda. Todos las fuerzas del cambió están por la labor. ¿Por qué no se hizo?   
 IMELSA vs. DIVALTERRA 
                  Para cambiar las cosas, no suele ser suficiente con cambiar el nombre. IMELSA pasó a ser DIVALTERRA. Cambió el organigrama, sí. Mejoró la transparencia, sí. Aumentó la eficiencia, también. No está tan claro que dejara de ser usada como instrumento clientelar. Al menos eso es lo que se desprende de algunos nombramientos de alta dirección denunciados en la Operación Alquería. Hay una responsabilidad política asumida con una celeridad a la que no estábamos acostumbrados. “El listón está muy alto”, dijo Mata. ¿No será que antes estaba demasiado bajo?, digo yo. A Rodríguez le costó dimitir de la Dipu. No era fácil. Más le costó delegar la alcaldía. Al final lo hizo, forzado por las circunstancias y por un Ábalos cuyo aliento siente en la nuca. ¿Vuelven las dagas a volar en Blanquerías? El tema merece una reflexión. No el de las dagas, allá quienes las lancen en tiempos tan confusos. Es mucho más importante el de las redes clientelares. Ese es el carcinoma de la política. Eso es lo que hunde el prestigio y la credibilidad. Ahí está uno de los factores del alejamiento político de la ciudadanía. De su pertinaz malestar y desconfianza. 
                  Las Diputaciones se implantaron en el siglo XIX, imitando un poco el modelo francés. Nacieron para mejorar la gestión local, pero antes de terminar el siglo ya eran instrumentos en manos de los caciques. Intentos de reformular el modelo, como las Mancomunidades, sólo cuajaron en Catalunya. El franquismo hizo de las Diputaciones un mecanismo útil para controlar el poder local. El pacto de debilidades que fue la Transición, les dio vitola de constitucionales. Los demócratas no supieron muy bien qué hacer con ellas. Y en esas estamos. Hay un cierto consenso en vaciarlas de contenido. Ahí está la ley aprobada en tiempos de Lerma que permite transferir sus competencias a la Generalitat. ¿Falta voluntad política o sobran intereses espurios?  

MIENTRAS TANTO…
                  ¿Qué hacer con ellas? Su capacidad recaudatoria les facilita tener solvencia económica. Bien está que el superávit lo inviertan en cuestiones que nadie atiende. Pienso en la memoria histórica, por ejemplo. Si no fuera por la Dipu, seguramente las fosas comunes del cementerio de Paterna seguirían sin poderse exhumar. También en eso, en cómo se emplean sus recursos está la diferencia. Mientras sus competencias son transferidas a la autonomía, algo habrá que hacer con ellas, digo yo. 
URBANO GARCIA

CONSEJOS DE INFORMATIVOS DE RTVE: LA DIGNIDAD FRENTE AL JUGUETE DIGITAL

Cuando, en 2011, Mariano volvió a la Moncloa -esta vez como amo y señor del cortijo- lo primero que hizo fue anular algunos puntos, los más importantes, de la ley sobre los medios de comunicación públicos elaborada durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Esa ley garantizaba la pluralidad e independencia de RTVE y de la agencia EFE, y resguardaba, tanto a la agencia como al principal medio de comunicación público del Estado, de las injerencias del gobierno de turno. Pero para la derecha está visto que es incompatible gobernar con tener una radio televisión pública independiente y plural. Siete años después, que se dice pronto, ese mandarinato comunicativo ha llegado a su fin gracias al triunfo de una moción de censura. 
                  Siete años después, el PP se queda sin su juguete digital. Y digo digital no sólo por la tecnología usada, que también, sino por la forma de elección del máximo responsable de las radio televisiones públicas. De todas, no solo de RTVE. A veces olvidamos que en las autonomías gobernadas por el PP se hace lo mismo. Aún tenemos fresca en la memoria las dos décadas de censuras y manipulaciones en RTVV por el PP de Zaplana, Olivas, Camps, Fabra y Bonig. Ahora se está viendo en los tribunales la estela que dejó en Canal 9 la corrupción y la impunidad de aquel poder absoluto que todo lo tapaba. Ni al Papa dejaron en paz.
DIGNOS CONSEJOS 
                  Ante tanto abuso, los trabajadores de RTVE hicieron lo que pudieron. En 2006 se crean por ley los 3 Consejos de Informativos (TVE, RNE, interactivos), instrumentos complementarios al sindical y que han demostrado ser muy útiles para restablecer la dignidad de los informadores. Y es que, durante estos últimos años, la credibilidad del medio se ha precipitado hasta mínimos insoportables. Hay que recordar que en la etapa de ZP, los informativos de RTVE lograron ser los más seguidos por creíbles y objetivos, con picos máximos de audiencia en programas como Informe Semanal. De aquel esplendor, el PP no dejó ni las cenizas. Quitó programas de probada solvencia o los relegó al rincón más inhóspito de la parrilla, convirtió las tertulias en casposos debates de discurso único, anuló series y reportajes, manipuló la información para hacerla coincidir con los deseos de la Moncloa,… Nada de eso hubiera sido posible sin el concurso de colaboradores necesarios. Como el PP no se fiaba de “los de casa”, los buscó fuera. Colocó por encima de la plantilla a toda una nómina de jefes, jefecillos, jerifaltesjerifaltillos, la mayoría procedentes de las direcciones de las radio televisiones autonómicas más fieles al PP o de la caverna mediática más reaccionaria. La lista de censores, a la que puso nombre y apellidos el Consejo de Informativos de TVE, es larga. Ahí está el máximo responsable hasta hace dos días de RTVE, José Antonio Sánchez –jactándose de votar al PP y de aparecer en los “papeles de Bárcenas”-, Álvarez Gundín –“controlando” los Informativos-, Carmen Sastre –Jefa de Contenidos tras ser condenada junto con Urdaci por manipular en 2002 la información de la huelga del 20J-, José Gilgado –autor de múltiples censuras en los informativos diarios-, Jenaro Castro –responsable del hundimiento de Informe Semanal-, Pepa Sastre –de Punto Radio al Canal 24 Horas y de allí al Telediario-, Víctor Arribas –manipulador en Telemadrid, pasó de tertuliano hooligandel PP a sustituir a Pepa Sastre-, Sergio Martín –servicial “camarero” de los Desayunos (con el PP) de TVE -, y hasta Julio Somoano –autor de la más burda manipulación con motivo de la Diada de Catalunyade 2014-, entre los más nominados.   
                  Las y los miembros de los Consejos de Informativos, legitimados por el voto de sus pares, han logrado mantener viva la llama de la profesionalidad en momentos difíciles para la libertad de expresión. La presencia en todos los canales por los que fluye la información de RTVE, con una web cada vez más importante, facilita que no quede ningún recoveco sin explorar. La valentía para afrontar el derecho ciudadano a una información veraz ante retos como el machismo les ha llevado a vestir de negro en esos viernes convertidos ya en icónicos. 
                  Cuando se habla tanto de la BBC como referente en calidad de la información, no hay que olvidar que mantener la independencia de la radio televisión pública británica también cuesta mucho esfuerzo, que es necesaria la existencia de mecanismos legales que la garanticen, pero también de una ciudadanía que exija una información de calidad y veraz. Y por supuesto, unos informadores que cumplan su código deontológico y se mantengan como celosos vigilantes de la verdad. Ellas y ellos son la mejor garantía de nuestro derecho a tener una información de calidad. Ese es el papel de los Consejos de Informativos de RTVE, instrumentos de vigilancia y garantía de nuestra libertad. Como se suele decir en estos casos, si los Consejos de Informativos de RTVE no existieran, habría que inventarlos.