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viernes, 30 de agosto de 2013

COOPERACIÓN



Cooperar está de moda. Eso dicen los sabios de la tribu. Suele ocurrir que en tiempos de apuros, no sólo económicos, aumenta el espíritu de ayuda, de colaboración con los demás. También lo confirman los últimos avances de la neurociencia. Algo de eso dice Antonio Damasio en uno de sus libros más conocidos El error de Descartes. Claro que no estamos tan predeterminados como para que todo el mundo ponga la colaboración por delante de la competencia. Si fuera así no habría guerras ni hambre. El factor humano del que hablaba Graham Greene tiene mucho que ver con nuestras propias desdichas. La avaricia puede anidar en cualquier recoveco y medrar avivada por ideologías que ponen el énfasis en el éxito económico, en la acumulación de poder y riquezas. No es casualidad que tres ex consellers y varios ex altos cargos en gobiernos de Camps estén a punto de sentarse en el banquillo. ¿La corrupción es la regla en el PP?, ¿o es la excepción? Lo más probable es que sea la excepción que confirma la regla. Hace tiempo que enriquecerse sin importar cómo figura en el ADN del PP valenciano. Ya Zaplana y algunos de sus palmeros hicieron pública su nueva fe. “Estoy en política para forrarme”, fue una de las vergonzosas frases transcritas durante la instrucción del caso Naseiro –por financiación ilegal del PP- que terminó siendo archivado. Y así hasta hoy.   

BLASCO
            Lo que más daño hace a la democracia es el choque entre solidaridad y corrupción. Enciende todas las alarmas. El armazón ético de la sociedad se viene abajo cuando la corrupción parasita la solidaridad.
            Don Rafael, maestro en camuflajes ideológicos, que transitó desde el FRAP hasta el PP pasando por el PSPV sin despeinarse, el condotiero de la Ribera, el conseguidor de privilegiados contratos a su amigo y socio Tauroni, el supuesto cómplice necesario en el saqueo de los fondos autonómicos para la cooperación,… Este artista en escurrirse de las citas judiciales ha iniciado ya su tránsito por los banquillos. En éste su particular calvario a buen seguro que cuenta con el fervor mariano y con las oraciones de Cotino, su jefe en Les Corts. Y es que Blasco sigue sin abandonar el escaño, incrementando con su permanencia la nutrida nómina de diputados del PP imputados o a punto de estarlo que siguen cobrando del erario público. Dicha grey podría formar grupo parlamentario sin ningún problema para ellos, pero bastantes para el PP que prefiere gobernar sin honra a no poder gobernar. Ese es el concepto de democracia que tiene la cúpula del PP, y ese su respeto por la ciudadanía. Tal vez por esa idea tan laxa que tiene el PP de lo democrático, no hace mucho el mismo Blasco fue nombrado portavoz de la comisión de Territorio, ¡nada menos! Cómo si no hubiéramos tenido bastante con su paso por esa Conselleria en pleno boom del ladrillo. ¿Y qué dice la militancia?   

BLESA
            El boom del ladrillo también pilló al protegido de Aznar, hablo de Miguel Blesa, al frente de CajaMadrid. Tiene el honor de ser el primer banquero español en ir a prisión tras el estallido de la crisis. Por poco tiempo, todo hay que decirlo. ¿Será el último? En estos momentos hay un buen ramillete de banqueros en capilla. Sería sano para nuestra famélica democracia que algunos de ellos pasaran por la trena. Además de saludable sería justo. Mientras ese sueño llega, bien está que miremos cómo va la economía.  
             El economista José Carlos Díez acaba de publicar Hay vida después de la crisis. No es ciencia ficción. En él explica cómo el plan de choque del ejecutivo japonés, inyectando cantidades ingentes de yenes en la economía del país, está reactivando la maquinaria financiera de Japón. Más o menos lo que hizo la trama de Correa en la boda Aznar-Agag, o lo que hizo Bárcenas en la hucha del PP. Eso sí que es dar alegría. Para llegar a fin de mes, el partido daba a sus dirigentes una suculenta gratificación. ¿Y de dónde salía tanta propina? Pues ni más ni menos que de caritativos empresarios que a cambio de humildes concesiones de obra pública contribuían con sus opacas donaciones a que se hicieran las cosas como Dios manda. Un robo, vamos.
URBANO GARCIA

FOTO: Urbano García 

15M+2


Parece que haya pasado un década y sólo han sido dos años. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde que el movimiento 15M hizo su irrupción en la escena pública. Para celebrar el aniversario, decenas de manifestaciones recorrieron numerosas ciudades. Todas las reivindicaciones de 2011 siguen valiendo hoy en día. Y es que las causas que motivaron el nacimiento del 15M en la primavera de hace dos años siguen vivas. Algunas incluso con más fuerza. Tras la euforia de sus primeros meses, llegó el tiempo de reflexión.
            El 15M se hizo más líquido si cabe, usando la terminología del sociólogo y Premio Príncipe de Asturias Zygmunt Bauman. Se diluyó en los barrios, impulsando e impregnando al movimiento ciudadano de sus formas de hacer política. Unas formas olvidadas por la mayoría de los partidos y que beben de los orígenes de la democracia. Precisamente, en la recuperación de esas otras formas de entender la acción política es donde está el futuro de las organizaciones de izquierdas, verdes, alternativas,… o llamémosles simplemente fuerzas transformadoras. En estos dos años, el 15M se ha impregnado de realismo sin perder la utopía. Ha comprendido que para cambiar las cosas hace falta usar todos los medios, incluso los escuálidos mecanismos que nuestra enclenque democracia pone en manos de la ciudadanía. Ya en sus inicios, el 15M se solidarizó con todos los que sufren los abusos de la banca, empezando por los afectados por la hipoteca y las víctimas de desahucio. La PAH recibió del 15M savia nueva y nuevas formas de acción. El apoyo a su Iniciativa Legislativa Popular se debe en gran parte al impulso recibido desde personas vinculadas al 15M.     
            En un contexto de emergencia democrática y de reflexión sobre cómo hacer una revolución sin violencia, uno de los debates más recurrentes es cómo impulsar la confluencia de las fuerzas transformadoras. Sumar para hacer posible un verdadero cambio. Sin olvidar que el 15M es el reflejo de la sociedad en la que nació. Por eso no es extraño comprobar la sintonía que muestra con lo que reflejan las encuestas, como por ejemplo con la pérdida de apoyo ciudadano por parte de los dos principales partidos que se han turnado en el gobierno desde la Transición. Ese distanciamiento de las viejas formas de la política y la búsqueda de cauces de participación más transparentes y democráticos es una de las características del 15M. Su radicalidad democrática forma parte del momento político que se vive en toda la Unión Europea. Es común en la irrupción de nuevas formaciones como SYRIZA en Grecia, o el Movimento Cinque Stelle en Italia. Cada país con sus propios rasgos. Aquí, el 15M impulsa numerosas plataformas que catalicen la convergencia de las fuerzas capaces de llevar a cabo los cambios necesarios en nuestra anquilosada democracia. ¡Suerte!

EUROESCÉPTICOS
            Están en el polo opuesto al 15M. Su aumento va ligado al austericidio de unas instituciones europeas con un grave déficit democrático. Una combinación explosiva que está llevando al suicidio al proyecto que políticos como el francés Shuman o el alemán Adenauer soñaron hace más de medio siglo. De aquel espíritu pionero apenas queda nada. Medio siglo después, priman estrechos intereses nacionales por encima de la construcción de un proyecto colectivo. La moneda única se ha convertido en un eficaz instrumento financiero para que la banca se imponga al poder político emanado de la ciudadanía. Y los ideales de justicia, igualdad y solidaridad han caído en el olvido. Al menos esa es la percepción que se tiene desde la periferia europea. Por eso, el 8 de mayo, Día de Europa, se celebró de forma muy desigual en los diferentes países de la Unión. En España, antaño cantera de ferviente europeísmo, la celebración pasó sin pena ni gloria. Una mala señal de cara a la participación en los próximos comicios de 2014 para la elección de eurodiputados. Claro que nada comparable a la ola antieuropea que sacude la Pérfida Albión, siempre al borde del aislamiento, en donde dos ministros del gabinete de Cámeron se han manifestado en contra de la pertenencia de su país a la Unión Europea. Les parece poco estar fuera de la eurozona y hacer de la City un buque pirata desde el que se especula a diario contra el futuro del euro. Hace falta más Europa, pero también hace falta otra Europa.       
URBANO GARCIA

FOTO: Urbano García 

MALDITOS BASTARDOS




A veces, la indignación que nos invade es tal que por nuestras bocas sólo salen sapos y culebras. Entonces, cuando ya no aguantamos más, echamos mano del extenso catálogo de improperios o del rico repertorio de exclamaciones escatológicas. También podemos tomar prestado uno de los muchos insultos que hay con denominación de origen. Me decido por lo último y robo a Tarantino el título de una de sus películas.   Mayo de 2013 empezó como esos mayos que perduran en la memoria, con un drama de explotación y miseria. Esta vez fue en Bangladesh. Un edificio -en realidad una gran fábrica textil- ardió y se hundió sepultando a cientos de trabajadores, la mayoría mujeres, que por un mísero salario cosían prendas en jornadas de más de 14 horas. Cuando escribo estas líneas, el censo de cadáveres desenterrados supera ya el medio millar, y la búsqueda continúa. Con la tragedia, hemos descubierto que una gran parte de la producción que salía de ese infierno iba destinada a reputados comercios de nuestro civilizado Primer Mundo. En el momento en que se produjo el siniestro, se estima que había en el edificio unas 3000 personas en condiciones de casi esclavitud. Ocurrió poco antes del 1º de Mayo, en Savar, cerca de Dacca, la capital del Bangladesh.

DESLOCALIZACIÓN
            Tal vez ésta sea una de las peores consecuencias de la globalización descontrolada de capitales y de empresas. Los primeros buscan paraísos fiscales; las empresas, laborales. Ninguno de esos paraísos ha sido cuestionado por la globalización liberal. Ni por las organizaciones internacionales (Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, ONU,…) ni por las europeas. Más bien al contrario. La Unión Europea ha cerrado los ojos, hasta ahora, ante la existencia de este tipo de paraísos en su interior. Maldigo a financieros, empresarios y políticos sin escrúpulos que velan más por sus intereses particulares que por los de la ciudadanía. Maldigo a quienes huyen buscando el máximo al que por los de la ciudadan2006etario Internacional, Organizaciialbeneficio, mientras que los trabajadores de sus países de origen –sin tanta capacidad para huir- son desposeídos de sus empleos y arrojados fuera del sistema. La única salida que propone la derecha gobernante en Europa y en España es aumentar la movilidad. En vulgar paladino, presionar para que la población emigre. Una canallada.   
            El poco tejido industrial que había en nuestro país, primero se descapitalizó. El dinero siempre busca la máxima rentabilidad. Mientras duró la burbuja inmobiliaria, la construcción fue el destino preferido del capital. Luego buscó otras latitudes en las que la debilidad sindical permitía una mayor explotación de la mano de obra. Así, mientras el capital aprovecha la globalización para irse al paraíso, el infierno se globaliza para una inmensa mayoría de la población mundial. Y todo en nombre de una falsa libertad.

A DIOS ROGANDO
            Él solito se ha puesto a los píes de los caballos. Hablo de Cotino. Sus desplantes, sus silencios,…ante las insistentes preguntas de Jordi Évole sobre su actuación tras el accidente del metro de Valencia del 3 de julio de 2006, dicen mucho sobre el personaje. Se ha desvelado su verdadera calidad humana. Tendrá  cara de beato, pero su alma huele a azufre. Cotino y su ejército de monaguillos se han adueñado de los albañales del parlamento autonómico. Desde que Aznar y Camps confiaron en la facción meapilas, el llamado sector católico del PP –es decir, el OPUS- goza de un amplio margen de maniobra en las instituciones. Se vio en aquellos días en los que coincidió la tragedia del metro con la visita a Valencia del Papa de Roma. Cotino estuvo en los dos fregaos. En la tragedia, como confesor y quita-manchas-de-responsabilidad; en la visita papal, formando parte del cuarteto (Consell, Diputación, Ayuntamiento y Arzobispado) que permitió que la red mafiosa Gürtel se llevara millones de euros del erario público. Así nos han estado robando. Mientras a muchos se les caía la baba viendo al Papa, ellos nos birlaban la cartera sin darnos cuenta. ¡Malditos bastardos!
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

IMAGEN: Programa "Salvados" dedicado al accidente del Metro de Valencia del 3 de julio de 2013  

DE MAL EN PEOR


“El mundo es muy grande para estar en todas partes”, con ese rotundo reconocimiento de impotencia intentó el aún Presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique, justificar la pésima cobertura informativa de algunos recientes y graves acontecimientos internacionales. Malos tiempos para la radio televisión pública. Cuando no es una lista negra desvelada por accidente, es un desmantelamiento burdamente programado. Impotencia similar a la de Echenique manifestaron los tres ministros que comparecieron después del “patético” -en palabras de Rubalcaba- Consejo con que el ejecutivo salió al paso por los 6.200.000 parados. Tres ministros ante las cámaras para maquillar la dura realidad, y el presidente sin dar la cara. El trío compareciente aquel viernes negro -26 de abril de 2013, márquenlo en el calendario- dio la razón al secretario general del PSOE: el chistoso del régimen, digo de Montoro, se declaró impotente; De Guindos, incapaz; y Santamaría, la vicealbondiguilla, rendida ante el tremendo bofetón del paro alcanzado por su gobierno.



PARTIDO DEL PARO

            Si las cosas podían ir mal, van peor. La troika impone sus injustas condiciones neoliberales, y Rajoy las agrava empeñado en emular a la difunta Dama de Hierro. Al #austericidio que emana de las instituciones europeas se suma el desigual reparto de la carga que hace el gobierno. Ciudadanos, municipios y autonomías asumen, sin ningún tipo de alivio, el pesado fardo de la deuda, mientras que la administración central del Estado siente cómo se afloja la soga que le pone la Unión. Lo lógico sería que los beneficios se repartieran, igual que se hace con las deudas. Pues no. El Estado se niega a aflojar la presión que ahoga a la ciudadanía. Cuanto peor lo pasen los ciudadanos, más fácil será hacerles tragar el ricino, deben pensar Mariano y su cohorte. Tal vez por eso, la única receta que se les ocurre para frenar la insoportable escalada del paro es aumentar los impuestos y eliminar deducciones. Y lo peor está por llegar. La verdadera capacidad de destrucción de la reforma laboral de Fátima Báñez se verá a partir de julio, cuando termine la vigencia de numerosos convenios. Entonces comenzará a actuar esa perversión neoliberal de que no sirva de nada la negociación colectiva. Las pequeñas empresas negociarán por su cuenta. Es de prever un descenso importante en las condiciones laborales y un desplome de los salarios. Una brutal ruptura de la cohesión social. Habrá que reconocer el mérito a un registrador de la propiedad que gobernó a golpe de decreto a favor de los bancos y en contra de la gente que le había votado. ¿Cuánto tiempo soportará la ciudadanía esa venda en los ojos?



CEGUERAS

            Una venda que nos ha impedido ver durante demasiado tiempo. No vimos o no quisimos ver. Hace unos días Jordi Évole dedicó su programa, Salvados, al accidente del 3 de julio de 2006 en la línea 1 del metro de Valencia. Murieron 43 personas y 47 resultaron heridas de diversa consideración. Una parte de la historia es conocida. Otra empieza a desvelarse ahora. Han tenido que pasar seis años de silencio y de infamias para que la gente empezara a perder el miedo. La crisis nos ha hecho a todos más exigentes y críticos. Vemos cosas que hace unos años ni nos molestábamos en mirar. Nos hemos caído del guindo.

            Ahora vemos un poco mejor, por ejemplo, el déficit de financiación que arrastramos desde hace décadas y cuyo desfase ha incrementado una deuda histórica cuya reparación deberíamos exigir. Tal vez por eso, este año, el aniversario de la batalla de Almansa en la que nuestros derechos forales fueron liquidados, se recordó reivindicando una financiación autonómica justa. Y es que además de tener una tasa de paro que ronda el 30%, el País Valenciano contribuye a las arcas del Estado con mucho más dinero del que recibe en inversiones. Ya va siendo hora de que nos quitemos todas esas vendas que nos impiden ver el horizonte.     

URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

FOTO: Urbano García. 7º Aniversario Accidente Metro Valencia. 3 de julio de 2013.   

FRACTURAS


El Consejo de Ministros le ha dado el visto bueno de tapadillo. Dicen que es para regularlo, pero en realidad acortará los trámites para su autorización, y ninguna autonomía podrá oponerse a lo que diga el informe del ministerio. Todo listo para facilitar, más si cabe, la destrucción del medio ambiente. La Ley de Costas es el presente. Pero lo que cuenta es hipotecar también el futuro. Ahí está el negocio, en vender lo que aún no se tiene. No hay que buscar mucho en el anteproyecto de Ley sobre Evaluación Ambiental para darnos de bruces con el fracking. El ministro de “las duchas frías” no tuvo inconveniente en mencionarlo. Así velan las grandes empresas energéticas por sus intereses. Haciendo que los gobiernos legislen a su favor. “No está demostrado que afecte a la calidad del medio ambiente”, argumenta el ministro haciendo méritos para algún futuro consejo de administración. Así se teje la maraña de oscuros intereses que carcome nuestra democracia.

IGNORANCIAS
            ¿Sabe la ciudadanía qué es el fracking? ¿Conoce los riesgos ambientales, la destrucción del paisaje y el posible incremento de seísmos que esta técnica acarrea? Por el portón de la ignorancia entra el abuso. La destrucción del ecosistema es un viaje sin retorno. Me pongo dramático, sí, a mi manera, no como Tierra Prometida. En la película de Gus Van Sant los ciudadanos, al menos, tienen derecho a decidir. Aquí, el gobierno decide por nosotros, ni informa ni consulta. No confía en la respuesta ciudadana. La  extracción de hidrocarburos por fracturación hidráulica no es nueva. Sobre todo en EEUU. Las reservas de petróleo del mundo están agotándose. Con el fracking prolongan la agonía de un modelo energético ya caduco. 
            Hace tiempo que en los Telediarios aparecen imágenes de grifos de agua potable por los que sale fuego. Es una de las posibles consecuencias del fracking. No es la peor. El territorio se convierte en un queso gruyere salpicado de pequeñas torres de perforación. La cantidad importa. Y su distribución espacial. También el gran consumo de agua, y la elevada toxicidad de los productos utilizados para fracturar las rocas. Los acuíferos son los primeros receptores del veneno que se inyecta en el subsuelo y que busca salir a la superficie. La fractura de la roca libera pequeñas bolsas de gas metano atrapado por el tiempo. Una parte se logra recoger, pero otra sale a la atmósfera, aumentando la contaminación del aire, del agua y del suelo, e incrementando de forma exponencial el efecto invernadero causante del cambio climático.

DOMINIO PÚBLICO
            Se recorta la protección del litoral de 100 a 20 metros, y se recortan nuestros derechos. Nos roban dominio público por tierra, mar y aire. El mismo gobierno que ha retirado el apoyo a la investigación y desarrollo de las energías renovables es firme defensor del fracking, cuya tecnología está en manos de las grandes compañías petrolíferas. Es curioso que el mismo gobierno que dice defender nuestra independencia energética, ponga trabas al desarrollo y explotación de energías limpias como la solar o la eólica, en las que hasta hace poco éramos referente mundial. Su mayoría absoluta no le da derecho a hipotecarnos el futuro.
            Las fracturas hidráulicas agrietan el subsuelo y envenenan la biosfera que permite nuestra existencia. Las fracturas de la democracia agrietan la convivencia y socaban la estabilidad social que facilita nuestra subsistencia. Las políticas de la troika y del PP son armas de destrucción masiva que fracturan la sociedad.
            Pero de la Unión Europea también vienen buenas noticias. Hace unos meses, la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo lanzó una encuesta para conocer la opinión de la ciudadanía sobre el fracking y estos días acaba de ponerse en marcha una Iniciativa Legislativa Popular Europea para defender el derecho público al agua, un bien escaso que los neo liberales quieren privatizar http://www.right2water.eu/es Apoyar estas iniciativas es la mejor forma de construir una Europa sin fracturas.
URBANO GARCIA

FOTO:
Urbano García. El Diputat de Compromís Juan Ponce en la Marxa Antinuclear a Cofrents.  21 abril 2013

CERRADO POR DISFUNCIÓN



Dice Rosa Vidal, recién instalada en la poltrona de la Dirección General de RTVV, que si no se recorta el ERE que afecta a más de un millar de trabajadores/as de la empresa pública, será imposible que Canal 9 emita a partir de julio. Por fin lo habrá conseguido. Digo del PP. Habrá conseguido cerrar el principal medio de comunicación público del país después de haberlo manipulado y saqueado durante casi dos décadas. Jugada perfecta. Ahora que su hegemonía se tambalea –al menos eso apuntan las encuestas- nada mejor para ellos –digo de los dirigentes del PP local- que fundir a negro cualquier rendija por la que se pueda colar el más mínimo atisbo de realidad. Un escalón más en el apagón informativo al que nos está sometiendo el PP. Por eso, el verdadero cargo de Rosa Vidal es el de enterradora. Pero antes tendrá que colaborar en estrujar un poco más la teta de la hacienda pública. Para eso tiene el PP preparado todo un ejército de ocupación que se hará con la tarta una vez privatizada. Eso sí, convenientemente saneada y asegurándole al consorcio que resulte ganador de la subasta un apetecible margen de beneficio. Vamos, el modelo Hospital de Alzira llevado a la comunicación. Con razón, en el óbito de la Dama de Hierro los dirigentes del PP fueron sus más histriónicas plañideras. El vaciado de RTVV no sólo es económico. El reseteado de la empresa ha eliminado los argumentos que justificaron su creación. El nuevo Canal Nueve no tiene ni la obligación de emitir en nuestro idioma. Ya nada diferencia a la cadena pública valenciana de TeleMadrid ni de Tele 5. Entonces, ¿para qué mantenerla?

AUTÓNOMOS
            La mal llamada reforma laboral de Fátima Báñez ya está dando sus frutos. Los méritos habría que repartirlos entre la ministra-de-trabajo-que-nunca-trabajó y la virgen del Rocío, a la que tanto se encomienda la titular del ramo. No hay mes en que no se incremente la lista de personas sin trabajo. El número de Expedientes de Regulación de Empleo se ha disparado hasta cifras difícilmente soportables. Las facilidades dadas por la administración para que las empresas peguen el portazo ha agilizado los trámites y ha abaratado los costes de los despidos. Hasta las empresas públicas se acogen a la nueva norma para recortar servicios. Canal Nueve, antes Canal Nou, es un buen ejemplo. También lo es TeleMadrid, donde, por cierto, el Supremo ha dictaminado la no procedencia del ERE, reconociendo a los trabajadores el derecho a volver a sus puestos de trabajo o a recibir una indemnización adecuada, el doble de la que habían recibido al ser despedidos por la empresa. Un precedente cuyas semejanzas con RTVV son más que evidentes.
            ¿Cuántos trabajadores despedidos en los últimos años se han dado de alta como autónomos? ¿Cuál es el flujo entre empleo fijo y empleo discontinuo, temporal y en precario? Sería interesante conocer estos datos. Así podríamos valorar en su justa medida la cifra de creación de autónomos que el gobierno de Rajoy se atribuye como mérito. También sería interesante saber cuántos autónomos pasan a engrosar la economía sumergida. Ser autónomo no significa necesariamente tener un bufete de abogado o una consulta médica. Es más, la mayoría de los autónomos trabaja en una economía de subsistencia, con la que apenas pueden contribuir a su futura pensión. El incremento de autónomos no significa que las cosas mejoren, más bien al contrario, indican que vamos de cabeza a la ruina tras una aguda depresión.

COSTAS
            De ser los reyes del mambo hemos pasado a ser una autonomía fallida. Con las finanzas intervenidas, con el gobierno ausente, con las arcas hueras, con la industria desmantelada, con una de las mayores tasas de paro juvenil del Estado, con el mayor número de desahucios después de Madrid, con el parque de viviendas vacías mayor de Europa,… Un panorama desolador. No hay más que asomarse a la costa para ver los efectos del tsunami inmobiliario que arrasó lo mejor de nuestros paisajes y, tras años de euforia, arrojó a la exclusión social a una parte de nuestro paisanaje. Ahora, sobre el erial dejado, el PP quiere volver a levantar su castillo de naipes. Eso es la nueva ley de costas, un despropósito. Nace para terminar de arrasar. Con ella -piensan los gerifaltes del PP- volverá a tener trabajo la ingente mano de obra que un día empleó la construcción. ¿Y qué hacemos con el inmenso parque de viviendas vacías? En eso tocará esperar. La derecha gobernante confía en que la recuperación económica de otros países de la zona euro lleve a sus ciudadanos a invertir en nuestro sol y playa. ¿Y nosotros? Pues a nosotros nos tocará volver a ser albañiles, camareros o empleados de alguno de los muchos casinos que el PP piensa abrir en suelo hispano gracias a una legislación permisiva y tolerante con lo más granado de la mafia mundial. Un país de tercera, unos ciudadanos de cuarta, a eso nos quieren condenar.  
URBANO GARCIA

FOTO: 
Urbano Garcia.  14 març 2013 Acte públic treballadors/es RTVV M1lDe9

martes, 9 de abril de 2013

ESCRACHES

Hay palabras que irrumpen en el léxico popular como elefante en cacharrería. Y no por su verdadero significado, más bien por el contenido semántico que le atribuyen quienes tienen la sartén por el mango y el mango también. Vamos, por quienes están habituados a adueñarse de todo, incluso del lenguaje. Es lo que pasa con los escraches, esas acciones que como cívicos cobradores del frac sacan los colores a quienes legislan contra la voluntad de una gran parte de la ciudadanía. Los escraches se hicieron populares en la Argentina post dictadura, en su transición a la democracia, cuando muchos lobos quisieron pasar por corderos para blanquear sus crímenes. Entonces, en Argentina, las madres de la Plaza de Mayo, entre otras, no permitieron ni la impunidad ni el olvido. Ahora, en la España lacerada por la crisis, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha vuelto a poner de actualidad esta forma de denuncia pública. Aquí, en tierras valencianas, sabemos distinguir estos escraches de los violentos que practicó la derecha regional con bombas en librerías y a intelectuales como Joan Fuster. O cuando Paquita Reventaplenaris acosaba con violencia populista las instituciones democráticas. Nadie tiene que enseñarnos cómo son los escraches violentos.
            Los escraches de la PAH hacen ruido, cierto. Pero tal vez esa sea la única forma de despertar a una sociedad adormecida por los cantos de sirena de unas glorias que nunca lo fueron. Dicen las encuestas –y en esto como en tantas otras cosas suelen equivocarse- que los escraches de la PAH le restan popularidad a su causa. Es posible. Sobran voces desde la caverna política y mediática que claman contra una práctica demasiado próxima a la intimidación. Y como bien sabemos sólo intimida el que puede, o sea el poderoso. Así que habrá que poner imaginación para que una buena causa no se dilapide por la controvertida forma de defenderla. Los cobradores del frac ya anduvieron esa senda, la imaginativa y la judicial. En ambas lograron importantes avances. Es cuestión de aprender de errores pasados y ajenos.

DELEGACIÓN
            Y parece que así lo han hecho. En los últimos escraches prima la guasa y la complicidad con el vecindario. Es la mejor forma de ganar apoyos para la causa. Hasta con charangas visitan los barrios de algunos diputados. Así se quitan argumentos a quienes ya no tienen excusas para sus negativas. Porque de eso se trata, de quitar argumentos a quienes se oponen a que la deuda termine cuando el banco se queda con el piso hipotecado. Por lo visto, algunos prefieren que además de quedarse sin casa, los hipotecados se queden sin futuro. El gobierno se ha manifestado de forma reiterada contra la dación en pago. Pero la última palabra la tienen las y los diputados, es decir los elegidos por el pueblo para representarlos. El problema es que en nuestro país el gobierno decide, el partido que lo apoya acata y sus diputados hacen lo que dicen partido y gobierno. Es decir, su voto es delegado, pero no por los votantes que le dan la legitimidad, si no por el partido que lo pone en la lista de elegible. No parece muy democrático que digamos.
            No sé si cuando salgan publicadas estas líneas el Congreso habrá votado ya la reforma de la ley hipotecaria. Todo apunta a que la mayoría del PP no aceptará ninguna de las propuestas contenidas en la Iniciativa Legislativa Popular que han apoyado millón y medio de ciudadanos. Será, por tanto, una nueva burla a la soberanía popular.     
           
OS LUSIADAS
            Claro que no somos Portugal ni Chipre ni Grecia, señor Pons. Somos quien somos, como decía el poeta. Tampoco Camoens escribiría hoy la epopeya del pueblo luso en octavas reales. La monarquía que queda en Iberia vive horas bajas hasta en la rima. Nuestros vecinos los portugueses se sacudieron su dictadura con una revolución de claveles plantados en sus fusiles. Aquel abril del 74, las calles de Lisboa se llenaron de fados, mientras sus vecinos –o sea nosotros- albergábamos la ilusión de un final parecido para nuestra dictadura. Ni entonces ni ahora somos Portugal, señor Pons. Pero nos parecemos más de lo que a usted le gustaría. Nos parecemos en las medidas que aplican los gobiernos conservadores de ambos países, las mismas que dicta la troika: austeridad y recortes. Pero no somos Portugal. Tan cerca y tan lejos. Allí, el Tribunal Constitucional ha dictaminado la ilegalidad de quitar la paga extraordinaria a funcionarios y pensionistas y rebajar prestaciones. Aquí, el Tribunal Constitucional demora sus resoluciones más allá de lo sensato, cuando sus dictámenes ya no resuelven nada. Aquí, el PP hace todos los días escrache a la democracia.   
NOTA: La muerte de Sampedro aumenta nuestra orfandad en estos tiempos de zozobra y desconsuelo. Descanse en paz.
URBANO GARCIA

FOTO: Urbano Garcia