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martes, 26 de octubre de 2021

REFLEXIONES PORTUARIAS

 

Viernes 22, una manifestación convocada por la Comissió Ciutat-Port recorrió las calles de València, hasta que la lluvia puso fin a la fiesta. La oposición a la ampliación norte del Puerto crece día a día. València se juega su futuro, y el PSOE no lo tiene claro. A todos nos gusta llegar a buen puerto. Pero, ¿a qué puerto queremos llegar? A pocos les quedan dudas de que en el PSOE conviven dos almas, y cada una busca su puerto. Una es neoliberal, o socioliberal, para ser más exactos. Alma camuflada, lobo con piel de cordero en casa de Caperucita Roja. Camuflaje necesario ante la previsible indignación de unos votantes mayoritariamente socialdemócratas, rojos como caperucita, la otra alma del PSOE.

Estos días vemos ambas almas batirse en cabeza ajena. No son diferencias entre socios de y en gobiernos de coalición, ¡no! Al menos no es sólo eso. Uno de los debates de la coalición botánica está en la mega ampliación del puerto al norte de la ciudad. A más puerto, más contaminación. No parece buena idea luchar contra la crisis climática ampliando el puerto para albergar más contenedores que van de paso. Al margen de a la naviera MSC y a la Autoridad Portuaria, ¿a quién más le interesa? Los estibadores no parecen entusiasmados. Su trabajo estará totalmente automatizado en las nuevas instalaciones. Se lo dijeron al alcalde y Ribó tomó buena nota. La apuesta de futuro es el tren. Ya estaría bien que tuviéramos doble vía de ancho europeo por el eje mediterráneo. Esa sí que es una inversión rentable para la economía valenciana. Está llegando, pero lo hace de forma lenta e insuficiente. ¡Hasta cuándo!

Luego está la erosión de la costa, y el peligro para el futuro de la Albufera. Las playas del sur de València han ido perdiendo arena a medida que crecía el puerto. Nos jugamos demasiado para fiarnos de un plan viejuno, caro e insostenible, un proyecto pensado cuando combatir la crisis climática era asunto de ecologistas iluminados, y con un informe de impacto ambiental caducado. Ahora que la cumbre del clima se reúne en el Reino Unido, ¿irá Aurelio Martínez, presidente de la Autoridad Portuaria, a Glasgow, a la COP26, a vender las bondades para el clima de la ampliación portuaria? ¿O a venderles la ZAL? 

REFORMAR LA REFORMA

Otro ejemplo de manual de la esquizofrenia del PSOE lo tenemos en cómo aborda la derogación de la contrarreforma laboral impuesta por el PP. Una contrarreforma que creó empleo, ¡sí!, pero un empleo más precario y temporal que el que había, que ya es decir. Una contrarreforma que rompió la negociación colectiva, anulando la capacidad negociadora de los trabajadores. Para el alma socioliberal del PSOE, con quitar lo más lesivo de la contrarreforma del PP es suficiente. Para la socialdemócrata -y ese alma tienen los sindicalistas de UGT-, hay que reformar toda la contrarreforma, o “modernizar” el mercado laboral, por usar un término al gusto de Pedro Sánchez. ¿Es el mismo puerto? No está claro.

La Unión Europea condiciona las ayudas a reducir el paro estructural y la precariedad (tenemos un 26% de empleo precario, una de las tasas más altas del continente). Algo habrá que hacer, digo yo. ¿Hay celos en algunos líderes del PSOE a la creciente popularidad de Yolanda Díaz? No es descartable.     

 SENTENCIA

                No quiero terminar estas reflexiones que empezaron siendo portuarias, sin mencionar una de las mayores anomalías parlamentarias de los últimos años. Hablo del pulso entre el poder judicial y el legislativo a costa del escaño de un diputado. Hace unos días, la presidenta del Congreso, Maritxell Batet, le quitó el escaño a Alberto Rodríguez, de Unidas Podemos. El diputado canario había sido condenado a una multa de 500€ y 45 días sin poder presentarse a unas elecciones. El juez Manuel Marchena, presidente de la Sala Segunda de la Audiencia Nacional -sí, ese juez que el PP promocionó para que controlase “la Sala Segunda desde detrás”-, juzgó y dictó sentencia contra el diputado, acusado por un policía ligado a la extrema derecha de haberle dado una patada en 2014 durante un desahucio. Marchena condenó al diputado, sin más prueba que la palabra del policía, a una multa y 45 días sin sufragio pasivo. Batet, ante la amenaza de los poderes judiciales, optó por quitarle el acta a Alberto. Quién será el siguiente.

Y esto sucede poco después de que PSOE y PP acordaran que el PP levantara parcialmente su bloqueo institucional, y el PSOE aceptara las ruedas de molino de Espejel y Arnaldo, piezas clave del PP en el puerto de la Justicia. El acuerdo dejó fuera el Consejo Superior del Poder Judicial, madre de todos los corderos, puerto de todos los puertos. El PP no quiere perder ese amarre. Su futuro está en juego.  

 

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Manifestación contra la ampliación norte del puerto de València. F. Calabuig


jueves, 21 de octubre de 2021

FASCISMOS

Sí, así, en plural. No hubo uno sólo en los años 30, ni lo hay ahora, que se reedita esta perversa ideología. Sorprende la capacidad de mutación del totalitarismo de derechas, en el fondo y en la forma todos lo son. De ahí su peligro. Entran en el cuerpo social por el lado más débil, y son capaces de contaminar hasta las sociedades aparentemente más sanas. Por eso es tan acertado comparar el fascismo con un virus. Es como una infección vírica. “Ya no están activadas las vacunas que nos dejaron la II Guerra Mundial y la guerra civil”, dice Josep Ramoneda, asumiendo la validez de la metáfora.

El incremento de los discursos de odio, de los ataques a la diversidad ideológica, religiosa, étnica o sexual muestran que en tiempos de crisis aumenta la intolerancia. No es consuelo que también pase en otras latitudes. Cada país arrastra su propia mochila. Y la nuestra es un pesado lastre. Paul Preston acaba de publicar Arquitectos del terror. Franco y los artífices del odio, de lectura muy recomendable. Aquí se impuso el fascismo después de un golpe de Estado, una cruel guerra y cuatro décadas de dictadura. Un fascismo que arrasó con todo lo anterior, que creó una estructura económica, política y social nueva, que hizo suyo lo más viejo de lo ya viejo, los restos de la debacle imperial.

CONSTITUCIONALISTAS

                Hace unos días, la jueza Carola Soria, titular del Juzgado n.o 1 de Castellón, ordenó la medida cautelarísima de retirar 11 lotes de 32 libros cada uno, de temática LGTBI, donados por el Ayuntamiento a 11 institutos y al centro Pi Gros de la capital de La Plana. La medida responde a la denuncia de una asociación ultracatólica ligada a la extrema derecha. La donación del Consistorio castellonense se hace con la voluntad de “fomentar la convivencia en igualdad, la tolerancia y el respeto a la diversidad”. Está claro que la asociación de abogados cristianos no comulga con estos valores. Además, el gobierno municipal de Castellón está formado por PSPV y Compromís, una coalición de izquierdas y valencianista que tampoco gusta a los carcamales. ¡Vaya cristianos! Por cierto, la misma jueza autorizó que un enfermo de COVID fuera tratado con ozonoterapia, contra el criterio médico, en un centro público.

                Otra. El juez del Constitucional Ricardo Enríquez ha redactado una ponencia, a solicitud de la extrema derecha, para que el Estado financie la educación segregada por sexos. El mundo al revés. Jueces y juezas dictan lo que deben leer nuestros hijos, y quieren que financiemos los centros del OPUS.

                Una más, el TC, a petición del partido neofranquista, declaró ilegal el primer confinamiento (14 de marzo de 2020). Por cierto, los neofranquistas pidieron el cierre del Congreso tras detectar un contagio masivo en un acto que organizaron. Y el TC suspendió sus reuniones ante la pandemia.

                Algunos magistrados añoran tiempos pasados. Como en Polonia, donde su TC, atendiendo la petición de su gobierno de extrema derecha, ha dictado que las leyes polacas prevalecen sobre las europeas. ¡Viva la mazurca! Y que conste que me gustan las danzas polacas. No hace falta recordar que el PP de aquí apoyó en el Europarlamento las medidas de restricción de libertades llevadas a cabo por los gobiernos polaco y húngaro, desmarcándose del Grupo Popular Europeo. El líder del PP de aquí, dice que el TC es un órgano político, mientras brama por despolitizar la justicia. ¡Un poco de coherencia!

                Luego están los que les importa un bledo las formas. Son los fascistas más peligrosos. Lo hemos visto hace unos días en Roma. Allí, unas escuadras de Forza Nuova mezcladas con una manifestación de negacionistas -los hay que niegan la historia y también las vacunas- asaltaron la sede del CGIL, el principal sindicato italiano. Con prácticas parecidas empezó Mussolini a construir el fascismo.      

ANTECEDENTES

                Aquí tenemos experiencia en saraos de la extrema derecha. Durante la Transición lograron mediante la violencia y los escraches a los demócratas imponer su agenda, que no era otra que frenar los avances democráticos y autonomistas. El miedo es muy convincente. Y siguen con esas -sembrando el miedo, digo- confiando en que la inercia les garantice la supervivencia.

Ahora, desde que tienen una plataforma electoral, los neofascistas de aquí parece que andan entretenidos en ver cómo entran en el arca de Noé neofranquista. No hay espacio para tanto facha. Siempre les quedará el recurso de llamar a la puerta del PP. Aunque algún diputado de esta camada ha andado el camino inverso. Es el caso de Gil Lázaro que transitó de Falange a AP, de ahí al PP, y luego vuelta a las esencias, para no perder el escaño que calienta desde hace 4 décadas. ¡Todo por la pasta!

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Quema de libros en la Alemania nazi.


miércoles, 13 de octubre de 2021

JUEGOS

 

Squid game (El juego del calamar), se podría haber titulado sambori, o rayuela, o cualquier otro nombre de gincana o yincana, como dicen algunos. Es el nombre de la mini serie que triunfa en la globosfera. Es coreana -dosis de gore y sadismo garantizados-, con un guión lo suficientemente simple como para ser entendido por todo el mundo, y a la vez complejo para que tenga múltiples lecturas, desde la friki a la anticapitalista. Minimalismo, trazo limpio y homenaje a las escaleras imposibles de Escher. Leo en redes sociales que las zapatillas de los forzosos esforzados y ludópatas concursantes se han agotado en el mercado. Algunas series, como algunas películas, suelen abrir espacios para el negocio que van más allá del consumo del producto audiovisual. Le llaman merchandising. Hasta Sergi Pàmies se ha sumado en La Vanguardia al río de tinta de calamar vertido con la serie. ¿Se habrá comprado Pàmies las zapatillas?

JUEGOS OTOÑALES

Podemos acercarnos a la política como si fuera un juego, una serie. No le falta sadismo. Con su puesta en escena, con sus capítulos. En otoño y lejos de citas electorales, llega la temporada de los congresos. Terminada la convención volante del PP, ahora le toca al PSOE. Mientras Compromís calienta motores, y busca cómo ayudar a redefinir ese espacio a la izquierda del PSOE que tantos anhelan.

València es la sede del cónclave socialista. Lugar y momento oportunos para reclamar una financiación justa. Pedro Sánchez intenta restañar heridas dando acomodo a antiguos rivales. El actual secretario junto a los ex, foto segura de la cita. Sánchez respaldado por Zapatero y González, buscando sumar apoyos para afrontar los retos futuros, que no son pocos. En la agenda, a medio plazo, está la cumbre de la OTAN en Madrid el próximo año, y el mandato de turno de la Unión Europea. Ambos espacios necesitan ser redefinidos.

La Alianza Atlántica, tras la debacle afgana y la reorientación de la política exterior USA, tiene menos sentido que nunca. Ni la seguridad mundial, ni mucho menos la europea, pueden seguir en las únicas manos del amigo americano. Las prioridades, ni económicas ni militares, de Estados Unidos no son las nuestras, sobran los ejemplos.

Por otra parte, Europa, tras la pandemia, el brexit y el órdago de Polonia, requiere un inaplazable rearme ideológico. Aclarar competencias y soberanías. Redefinir estrategias y aliados. Poner límites a la propagación de nuevos fascismos. Primar la solidaridad frente a la exclusión. La tolerancia frente al odio. La amenaza de la crisis climática está ahí, y se acaba el tiempo para impedir sus dramáticas consecuencias. Ese es el principal objetivo del ambicioso plan de recuperación y resiliencia tras la Covid-19.   

Pero aquí y ahora lo más urgente para nosotros son los presupuestos de 2022. Al PSOE no le basta con Podemos, necesita sumar más que la derecha extrema y la extrema derecha para sacarlos adelante. Y ahí entran en juego los socios de investidura. Nadie da nada a cambio. Las deudas con el País Valenciano son muchas y fáciles de satisfacer. Si hay voluntad política, claro. Reformar la financiación, sin ir más lejos. “El derecho a la diferencia, sin diferencia de derechos”, que dijo el President en el acto oficial del 9 d’Octubre. O esa otra, también de Ximo Puig en el mismo acto: “Espanya ha d’ofrenar allò que li correspon a la nostra comunitat”. Es de justicia y evita broncas.

TÁNGANA

                Sí, así con tilde, significa eso, jaleo o follón, también un juego de origen medieval. Para tángana la que se montó con el último vídeo clip de C Tangana -sin acento- y Nathy Peluso. Se grabó en la catedral de Toledo. Es una historia de amor, una conversión, como la caída de Saulo del caballo. “Yo era ateo, pero ahora creo. Porque un milagro como tú ha tenido que bajar del cielo”, dice el estribillo de la canción. Una bachata, un canto al poder curativo del amor terrenal. Casi como un poema místico de Teresa de Ávila. Así lo entendió el deán de la catedral que autorizó la grabación. El arzobispo está indignado. Obispos tiene la iglesia. Un grupo de beatos corrió a rezar el rosario a la puerta del templo. Léanse La Regenta de Clarín. ¡Hace más de 130 años que la escribió Leopoldo Alas! Para algunas cosas, estamos como en el XIX.  

Aunque para escándalo las inmatriculaciones de la Iglesia. Su mundo no será de este mundo, pero bien que aprovechó la jerarquía católica la oportunidad que le dio Aznar y el PP de poner a su nombre miles de propiedades que pertenecían al pueblo. ¡Hasta de la mezquita de Córdoba se han adueñado! En València, la Iglesia sigue sin pagar el IBI de muchos de sus negocios inmobiliarios. Y no es un juego.

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Jugando al sambori o rayuela/ Alamy.

jueves, 7 de octubre de 2021

PATRIAS

                Octubre -mes patriótico donde lo haya- fue el elegido por un PP bicéfalo para definir su patria, digo su perfil político, y deshojar la margarita de su futuro. Un PP que bascula entre el liberalismo sui géneris de Vargas Llosa, libre de lastres electorales, y el neofranquismo que Aznar predica con aires de talibán. Mientras Casado esquivaba el fuego amigo disparado desde sus propias filas, la lideresa de los madriles hacía las américas anunciando una hispanidad libre de nativos y patrias indigenistas. Las dos patrióticas giras confluyeron en el coso de València. Escenario de días de vino y rosas. De exaltaciones mitineras y corrupciones varias. Compromís recordó con un cartel luminoso frente a la plaza, las deudas que el PP mantiene con València. Por si alguien las ha olvidado. A veces cuesta entender las amnesias.

                Resumen: plaza llena, líder aclamado en loor de multitud como caudillo redentor, recuerdo emocionado a la alcaldesa de España que murió repudiada por su propio partido, víctima del “caloret”. Y el ectoplasma del ex molt honorable maese Camps paseándose por el ruedo, contento de verse fuera del redil. Faltaban Rafael Blasco, Correa y el Bigotes para que la escena hubiera sido memorable.  

Al discurso final de Casado no le faltó detalle. Ninguno de los avances democráticos de los últimos años le parece bien. Ni los acuerdos con los agentes sociales, ni cerrar las heridas aún abiertas de la interminable represión franquista, ni recomponer los puentes del diálogo y la negociación territorial, … nada le parece bien. Sólo conjuga el verbo derogar. Derogar la ley de la memoria democrática, derogar el salario mínimo, derogar saldar las cuentas con el pasado, derogar el diálogo para la resolución de conflictos, derogar la escuela pública, … por derogar que no quede. ¿Patriota?

 NOU DE NOU

                Como quien no quiere la cosa, ya está aquí otro 9 d’Octubre. Éste con la pandemia más o menos embridada, aunque toda precaución es poca contra un virus que sigue campando a sus anchas. La vacuna limita mucho sus secuelas, pero no evita su propagación. 9 d’Octubre, día patriótico donde los haya. Cada cual con su bandera, siempre que a nadie le dé por atizar al prójimo con su mástil. ¿Volverán los neofascistas con su intolerante patriotismo? La lista de vindicaciones valencianas sigue igual que antes de la pandemia. No se atisba un cambio en la injusta financiación autonómica, que nos hace menos iguales. Ni se aprecian mejoras en la red de comunicaciones del país. Tampoco se ve el final de las obras del eje ferroviario mediterráneo … En fin, otro 9 d’Octubre con la mochila cargada de promesas incumplidas.

                En 2022 será el 40 aniversario del Estatut, Ley Orgánica 5/1982, de 1 de julio, publicado en el BOE n.o 164, 10-7-1982. Estatut cocido en los despachos, que nunca pasó por las urnas. ¡Ay, la patria! No estaría mal ir preparando una reflexión, sobre lo hecho y sobre lo mucho que queda por hacer. Aquel día se institucionalizó una unidad política con pasado, con historia, y con un futuro por delante.  ¿Una patria?     

 LUCES Y PAPELES

                Mientras la factura de la electricidad se disparaba a niveles estratosféricos, Antonio Miguel Carmona, economista y tertuliano, ex portavoz socialista en el ayuntamiento de Madrid, cruzó una puerta giratoria buscando una nueva patria para finiquitar su vida política. Y vamos si la encontró. Nada menos que la vicepresidencia de Iberdrola, una de las patas del oligopolio energético. ¿Qué vale una patria?

Luz y taquígrafos. Nos hacen falta, aunque nos arruinemos con la factura eléctrica. Lo está haciendo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, coordinando a más de 600 profesionales de 150 medios de todo el mundo, para poner negro sobre blanco quienes son los top ten del fraude. El colectivo está desmenuzando los “papeles de Pandora”, una extensísima documentación de 14 asesorías, con 29.000 titulares de compañías offshore domiciliadas en paraísos fiscales. Medio millar son españoles. Entre los defraudadores está Corinna Larsen y sus ingresos procedentes del Fondo de Inversiones Hispano Saudí, con mención expresa a un tal Juan Carlos I y sus herederos, a los que hace beneficiarios del 30% del valor de la offshore, en caso de fallecimiento de la titular. ¿Patriotas?

                Mientras escribía estas patrióticas líneas, Facebook, WhatsApp, Instagram… se eclipsaron. ¡Horror!, el mundo sin redes sociales. Estas son algunas de las 20 empresas transnacionales que apenas pagan el 5% de los beneficios que obtienen en nuestro país. ¿Cuándo se jodió el Perú?, que decía Vargas Llosa antes de encontrar su patria en una offshore. ¿De qué patria hablamos?

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Processó Cívica del 9 d’Octubre. EFE


jueves, 30 de septiembre de 2021

BRUJAS

“Quien no se mueve, no siente sus cadenas”

ROSA LUXEMBURGO (1871-1919)

 

                Ni la ciudad belga ni las de Zugarramurdi, aunque estas últimas son reivindicadas por un feminismo que destapa prejuicios y deconstruye relatos antropológicos, quitándoles la caspa patriarcal con la que se construyeron. Hablo del empoderamiento de ese segundo sexo que se atrevió a diseccionar Simone de Beauvoir en un lejano 1949, cuando todo estaba por hacer y no todo era posible en aquel momento. Las mujeres no tuvieron derecho a voto en Francia hasta 1944, por ejemplo.

Entrado el siglo XXI, hay descendientes del australopiteco que siguen subidos a la garrofera. Hace poco, uno de esos bípedos que se considera humano, lanzó un “¡bruja!”, como si fuera un escupitajo. Fue en el Congreso, lugar de culto al debate civilizado. En teoría, claro. El mastuerzo regurgitó “¡bruja!”, como preámbulo a quemarla en la hoguera de su odio. Dice el currículo de este pitecántropo que es juez en excedencia, en excrecencia habría que decir. Un colega suyo ha dictado un auto, por el cual no considera atentado a la intimidad colgar imágenes -en una web porno y captadas con cámara oculta- de un centenar de mujeres miccionando en un callejón lejos de miradas indiscretas. Eran las fiestas patronales, no había servicios públicos y los hombres meaban en el mismo rincón. ¡Vaya criterio de selección el de los jueces!

Posiblemente, cuando tengamos la suficiente perspectiva temporal para hacer balance, llegaremos a la conclusión de que el feminismo fue la revolución más profunda y duradera del siglo XX. Su labor igualitaria no ha terminado. En comparación, todas las demás revoluciones han sido efímeras y reversibles. ¡Qué el burka y los imbéciles no nos impidan ver la realidad!

 LIDERESAS

                Unas se despiden, otras llegan. Ángela Merkel cierra su era al frente de Alemania. Fue la primera mujer que presidió el gobierno alemán. Ha dejado huella, en Alemania y en Europa. No será la última. En los recientes comicios, Annalena Baerbock, lideresa de los Verdes, cosechó un nada despreciable 14,8% de los votos. Los Verdes están presentes en todas las posibles combinaciones para formar gobierno. Un valor en alza, y no sólo en la patria de Goethe. En Francia, Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, anuncia su candidatura con una agenda verde y encabezando un PSF en horas bajas. Antes que ella, otra mujer y socialista, Ségolène Royal, intentó romper el techo de cristal de las urnas francesas. Entonces, no pudo ser.

                Donde posiblemente más se note el empoderamiento femenino sea en las jóvenes generaciones. Greta Thunberg es el modelo y Friday Future la organización con la que muchas se sienten identificadas. Aunque son una selecta minoría, están zarandeando el carcomido edificio patriarcal, que diría cualquier mente sensata. Frente al impulso civilizatorio, la sinrazón de la barbarie.

Toda acción causa una reacción, cuya intensidad depende del grado de estulticia del reaccionario. Ley física que me acabo de inventar. Los reaccionarios proliferan como setas, cultivados por el compost que circula por redes sociales y medios de comunicación que venden escatología buscando audiencia. Habrá que ponerles coto, o al menos cuota para que paguen por todo lo que rompen.

 SORORIDAD

                Dícese de la solidaridad entre mujeres. Podría ser compañerismo, camaradería, … la sororidad es algo más. Es una solidaridad especial, unos lazos que tienen que ver con el apoyo mutuo, con sentir como propio el sentir ajeno. Va más allá de la empatía. ¿Existe la sororidad política? Es posible.

                Hace unas semanas, en su visita a València, Yolanda Díaz, la eficaz vicepresidenta del Gobierno, se entrevistó con Mónica Oltra, otra eficaz vicepresidenta. Hay buena sintonía entre ambas. A nadie se le escapa que la izquierda del PSOE busca construir y dar lustre a un espacio político propio. En ese objetivo coinciden las dos vicepresidentas. Faltaría Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, para formar una troika casi perfecta. Los cimientos de futuros acuerdos hay que empezar a ponerlos ahora. No sea que a alguien no le salgan las cuentas y decida adelantar las elecciones. No sería la primera vez que ocurre. ¡Serán brujas!

NOTA: Mientras el PP debate en convenciones y congresos su presente y su futuro, Ayuso vende en EEUU herrumbrosas lanzas imperiales, y Catalá, escudera de Mazón en el cap i casal, acumula cargos para que nada se escape al control del alicantino. Está claro, ni todas son Mariana Pineda, ni todas son brujas.  

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: El congreso de las brujas. Pinturas negras de Goya.




 

martes, 21 de septiembre de 2021

15 EUROS

 

Ese es el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2021. Con esta subida se alcanzan los 965€/mes. El propósito de Gobierno y sindicatos es llegar a los 1000€/mes para 2025. Aún muy lejos de los 1.589,47€/mes de Francia, por poner un ejemplo próximo. A pesar de la reducida subida, la patronal española consideró que era inaceptable y, antes de empezar a negociar, se levantó de la mesa. “Subiendo el salario mínimo, se pierden empleos”, dijo Pérez Sala, presidente del Círculo de Empresarios, sin que se le cayera la cara de vergüenza. A fecha de 1 de septiembre, la inflación estaba en el 3%, por tanto, para los sindicatos la subida aprobada se queda muy corta. Lo saben Yolanda Díaz y Nadia Calviño, las dos vicepresidentas que son como las dos almas del gobierno de coalición, la socialdemócrata y la social-liberal. Este pulso parece que ha vuelto a ganarlo Yolanda, discreta pero eficaz negociadora.  

                Próximos a superar la crisis pandémica, el balance en la distribución de la riqueza no puede ser más negativo. En lugar de acortarse la brecha entre pobres y ricos, ésta se ha ahondado más. Lo sabe Agamenón y su porquero. La desigualdad crece, aquí y en el mundo, impulsada por unas leyes (¿del mercado?, ¿del capital?) que dan facilidades a los ricos para evadir impuestos, mientras que aprietan las tuercas a quienes viven de sus sueldos. Como todas las crisis se parecen, para ésta siguen siendo válidos muchos análisis y fórmulas que se mostraron acertados en otros tiempos. Ante situaciones parecidas, parecidas soluciones. La ecuación se cumple: una sociedad pobre no consume. Y sin consumo no hay progreso económico, ni industrial, ni nada. Hay injusticia y desigualdad, antesala de malestar y conflicto.

PROVOCACIÓN

                En ese caldo de cultivo anida el odio y la intolerancia, bien lo sabe esa extrema derecha parasitaria siempre atenta a las flaquezas humanas para hurgar en la herida, ficticia y exagerada. No hace mucho lo vimos en esa bravata montada en Madrid, donde saludando a la romana, con antorchas y banderas fascistas, quisieron sembrar la inquina en calles que respiran respeto. Dice la delegada del Gobierno que autorizó la marcha porque la solicitó un vecino para protestar por la Agenda 2030 (ambicioso programa de Naciones Unidas con el fin de alcanzar 17 objetivos de desarrollo sostenible para dentro de 9 años). El vecino era Alberto Ayala Cantalicio, un conocido fascista madrileño varias veces detenido por agresiones. Y el objetivo de la marcha fascista quedó claro: provocar. En esa incubadora anida la extrema derecha.

Ahora, aunque con escaño en las Cortes, esa extrema derecha monta ensayos de pogrom, imitando los que hacían de verdad las juventudes hitlerianas. Y las teles -públicas y privadas- haciéndole gratis la propaganda. Entre antorchas y banderas asomó una valenciana, la llevaba un fascista conocido por estos lares, José Luis Roberto, propietario de la Levantina de Seguridad. Tal vez fue a Madrid a prepararse para el 9 d’Octubre, fecha en la que el fascio local hace lo que mejor sabe: provocar y agredir a demócratas. Queda poco para la fiesta nacional, veremos qué hace nuestra delegada de Gobierno.

BAJO EL VOLCÁN

Escribo estas líneas con la imagen en la retina del volcán de La Palma escupiendo lava, y lenguas de fuego arrasando lentamente y con macabra precisión todo lo que encuentran a su paso. Rememoro la novela que Malcolm Lowry escribió en 1947, y John Huston llevó a la pantalla en 1984.

Me vienen a la cabeza otras situaciones volcánicas. El bloqueo del Consejo General del Poder Judicial, por ejemplo. Con casi tres años caducado. Con un presidente, Carlos Lesmes -cuya carrera debe al PP- negándose a dimitir, y un PP -cuyo control del poder judicial debe, en gran parte, a Lesmes- negándose a cumplir la Constitución. Por cierto, la nómina de Lesmes ronda los 140 mil € al año. Comparen con la subida del SMI, por ponerme un poco demagógico.

Hace unos días, Ignacio Escolar, desde eldiario.es, diseccionó la trayectoria profesional de Lesmes, y la de algunos de sus colegas del CGPJ, por ejemplo, la de Fernando de Rosa, bien conocido por València, y cuyas entradas y salidas del PP -como las de Lesmes- siempre le han reportado suculentos ascensos profesionales. ¿Quién habla de politizar la Justicia?

También pienso en la volcánica situación en la que Juan Carlos de Borbón ha dejado a la Corona, desprestigiada por un rey emérito que antes de serlo fue comisionista, y después defraudador. ¡Caramba! Y a los empresarios les parece que subir 15€ el SMI nos llevará a la ruina. ¡Válgame dios!  

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Acuerdo ministerio y sindicatos (CCOO y UGT) para subir el SMI. La CEOE no firma el acuerdo. EFE

martes, 14 de septiembre de 2021

DE PIROCÚMULOS Y METÁFORAS

Los habíamos visto en otras latitudes. En California habían arrasado durante días enormes extensiones de terreno dejándonos la imagen de un paisaje antesala del infierno. En 2017, fue en Portugal. Hace unas semanas, en Grecia y Turquía. Incendios devastadores consumen con una voracidad nunca vista inmensas masas forestales. Los científicos ambientalistas nos lo llevan avisando desde hace tiempo. La crisis climática también es esto. Parece un guión de una de esas películas apocalípticas que tanto gustan en Hollywood. Aunque puestos a elegir apocalipsis, la industria cinematográfica tiene en el Afganistán de los talibanes nuevas/viejas fuentes de inspiración. Es amarga la verdad…

Les llaman incendios de sexta generación, en una enumeración pirómana de la que hasta hace pocos días no teníamos ni idea. Nuestro vocabulario se enriquece a golpe de tragedia ambiental. Hace un par de años, por estas fechas, añadimos a nuestro bagaje lingüístico la palabra DANA, siglas de Depresión Aislada en Niveles Altos. Lo de “gota fría” nos sonaba más esotérico y misterioso. Dicen los meteorólogos que el término DANA es más preciso y ajustado al fenómeno que tratamos de describir.

“Danas”, “pirocúmulos” y hasta “piro-cumulonimbos” han venido para quedarse. Cada vez serán más corrientes. Con la crisis climática, los fenómenos atmosféricos extremos tienden a producirse con mayor frecuencia. Grandes temporales alternarán con episodios de extrema sequía, la cual alimentará, más si cabe, los grandes incendios. Y no es que éstos formen parte del catálogo meteorológico, pero van íntimamente asociados. Hay que añadir el factor humano del que hablaba Graham Greene, que el novelista situaba en el ámbito de los espías y no en el de los pirómanos, en donde yo lo sitúo.       

                El incendio de Sierra Bermeja, en Málaga, cerca de Ronda y Marbella, ha destapado nuestra fragilidad. Una más en la larga lista de fragilidades puestas al descubierto en lo que llevamos de siglo XXI. ¿Estamos preparados para sofocar los incendios de sexta generación? Parece que no. Dicen los expertos que este tipo de incendios -como todos- hay que apagarlos antes de que se produzcan. Dicen los expertos que el abandono de los bosques forma parte del mismo paquete que la España vaciada. Se abandonan los pueblos y se deja de considerar el bosque como una fuente de riqueza o de supervivencia. Ya no hace falta leña para la lumbre, ni pastos para el ganado, ni madera para los muebles … Y sin gente, nadie vela por el patrimonio natural. La dinámica capitalista situó el foco en un tipo de desarrollo que se ha demostrado insostenible. ¿Aún no nos hemos dado cuenta? Habrá que corregir el rumbo, piensan muchos. Tengo la impresión de que se acelera la crisis climática. Habrá un punto sin retorno, no sabemos cuándo llegará. Sobran motivos para la angustia. ¡Vayan buscando un método eficaz de relajación!, nos hará falta.  

PIROCLÁSTICO

                Una palabra me lleva a la otra, como si fueran cerezas. La nube piroclástica fue lo peor. Llegó a Pompeya antes que la lava sepultara los cadáveres. Una nube de cenizas y fuego, densa como el tarquín y tóxica como el cianuro, inundó la ciudad imperial. El drama es conocido. Y vamos con la metáfora. Algunos partidos son como nubes piroclásticas, tóxicos y capaces de matar cualquier brote de democracia. Lo vemos estos días en el enésimo aplazamiento de la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Y ya van más de 1000 días y sus mil noches con el mandato caducado. El PP retuerce su argumentario más allá de lo humanamente soportable. Todo para no soltar la presa. Nos creen imbéciles. Piensan que no sabemos que secuestran la justicia para su propio interés. Para bloquearla por tierra, mar y aire. Para inclinar a su favor la balanza de la justicia. ¡Ay, la Justicia!, pobre ciega que piensa que las leyes no son del color del cristal con que las ve quien las aplica. Que los jueces elijan a los jueces. Está muy bien, pero, ¿quién elige a los jueces? ¿Realmente son imparciales?, ¿viven al margen de las condiciones materiales en las que viven? ¿No tienen amigos, socios o colegas? ¡A otros músicos con esas gaitas!

 ORRIOLS

                Aterrizo en este barrio de València del que sólo se habla cuando la violencia sale a la calle. El PP reduce todo a ley y orden, como si la crisis sanitaria, económica y moral pudiera ser embridada sólo con más policía. Eso pide la Catalá, olvidando decir que su partido -el PP- congeló la plantilla de funcionarios, y su alcaldesa durante 20 años -Rita- redujo el número de policías locales lo máximo que pudo. La amnesia del PP resulta insultante. Le gustaría ser como los pirocúmulos, caer del cielo y arrasarlo todo.

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Pleno del CGPJ. DANI DUCH.