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viernes, 5 de abril de 2019

ERIAL

Hay que reconocer ingenio y gracia a jueces y policía judicial poniendo nombre a los casos que investigan. No es fácil bautizar tanto asunto relacionado con la corrupción. En la última legislatura del PP (2011-2015) los expedientes se acumularon en los Juzgados a velocidad de vértigo. Ahora, con espoleta retardada, llegan a los tribunales. Muchas de las tramas pasaron o tuvieron su epicentro en tierras valencianas. Ha sido tal la abundancia que hasta hemos exportado. Taula, Grügal, Gurtel, Púnica,… la lista es infinita. Todo nombre tiene su lógica. También Erial. Me gusta imaginarme que tras años de vino y rosas, de enriquecimientos sin mesura, cuando cayó tan lustroso trampantojo vimos que tan solo había un paisaje arrasado, un páramo, un erial. 
                  Hace unos días, la jueza que instruye el caso Erial en el que está implicado el ex Ministro y ex Molt Honorable, Eduardo Zaplana, dio orden para que éste pudiera abandonar la prisión preventiva en la que estaba desde su detención. El argumento de la jueza para tomar esta medida no es otro que haber localizado gran parte del dinero supuestamente sisado por EZ. El último hallazgo, en un banco suizo, es de casi siete millones de €. El total bloqueado por la Justicia a Zaplana asciende a casi 13 millones de €. Una minucia comparado con los casi 90 de beneficio obtenidos por el clan de los Cotino, gracias a los “favores” de EZ. ¡Para hacerles un monumento!  
                  El capital amasado por Zaplana procede de mordidas por concesiones amañadas siendo Molt Honorable. Supuestamente, claro. Los centros de inspección de vehículos (ITV) y el plan eólico eran los negocios cuya concesión a los Cotino sirvió para que Zaplana llenara su hucha. Papel destacado en la trama tiene Juan, ex Jefe Superior de Policía, ex Conseller,ex President de les Corts, supernumerario de la Obra y condimento en todos los guisos valencianos de la corrupción. La estela de los Cotino –tío y sobrinos- se pierde entre mochilas, urinarios y pantallas de plasma. 

LO NOSTRE
                  Malversación, tráfico de influencias, cohecho, prevaricación, blanqueo de capitales y hasta pertenecer a banda criminal, son algunos de los 10 delitos que se imputan a Zaplana. Poca broma, aunque EZ siga siendo inocente hasta que no se demuestre lo contrario. 
                  Ahora que está tan de moda envolverse en la bandera y proclamarse patriota, deberíamos preguntarnos cuál es la verdadera patria de los sinvergüenzas que saquean lo que es de todos. Es cierto que son comportamientos individuales, pero también lo es que algunos actos son tolerados, consentidos o favorecidos por determinados sistemas de valores. 
                  Quien está en política para forrase, es lógico que haga lo que dice cuando esta en política. Es lo coherente. Si el modelo económico es privatizar lo público, vendérselo a amiguetes y asegurarse un buen retiro gracias a los favores hechos siendo cargo público, no hay duda de qué estamos hablando. Se trata de prevaricación, aunque se vista de seda. 
                  De los cuatro ex Presidents de la Generalitat del PP, tres están bajo sospecha. Las dos décadas de mayorías de la derecha -más “absolutistas” que absolutas-, dejaron un reguero de pestilencias que ahora se ventilan en sede judicial. Los herederos de ese pasado sin controles pretenden que olvidemos lo que hicieron sus antecesores. Pero es que su pasado aún hiede. El PP instauró la corrupción sistémica. ¿Quién nos asegura que no repetirán lo que ya hicieron?     
                  La múltiple convocatoria electoral que se desarrollará hasta mayo estará contaminada por el proceso al Procés. Será difícil aislarse del ruido mediático generado en el Tribunal Supremo. Es posible que los decibelios nos impidan oír otras propuestas. Tendremos que hacer un gran esfuerzo. 
                    
MATRACA
                  La derecha ha sacado estruendosas vuvucelas, banderas como pendones de conquista y rancios discursos cargados de odio. Su campaña, como estamos viendo, será contra Catalunya, contra el diálogo, contra la convivencia pacífica. A falta de propuestas válidas para resolver problemas complejos, lo único que ofrecen es aplicar un 155 sin fecha de caducidad. Poner un motor al odio para que no decaiga. Carles Mulet, senador de Compromís, repitió durante 1’ la palabra Catalunya, para mostrar lo cansino que es oír durante 4 años lo mismo al PP. Y es que el odio no forma parte de nuestras señas de identidad, que no nos vengan con matracas ni milongas.
URBANO GARCIA

domingo, 17 de marzo de 2019

SORORIDAD

“Libertad, igualdad y sororidad”, ¿y si ese hubiera sido el lema de la Revolución? La diferencia parece poca, sin embargo es todo un mundo, o al menos la mitad de él. Las revoluciones burguesas del XIX y proletarias del XX hicieron de la fraternidad (con toda su carga de testosterona) el motor para conquistar un mundo más igualitario y libre. Pero se quedaron a medias. Olvidaron la mitad del cielo que decía Mao. La revolución feminista quiere acabar el trabajo. Ese es su ambicioso propósito. Y eso es lo que significa ser feminista, luchar por la igualdad y la libertad. Nada más revolucionario. El pasado viernes 8 de Marzo, miles de mujeres y hombres, cada vez más, volvieron a ocupar calles y plazas pidiendo más igualdad en el trabajo, en los sueldos, en las oportunidades,… La brecha salarial no es la única discriminación asociada al género. Todo el mundo tiene derecho a divertirse, a salir cuando le plazca, a tomarse las copas que le dé la gana o a vestirse como le guste. Todo el mundo tiene derecho a vivir la vida como quiera. Todo el mundo debe ser respetado en el ejercicio de sus derechos y sus libertades. Ninguna violencia está justificada. La machista causa más muertes que el peor terrorismo. El movimiento pacifista debe mucho al auge del feminismo. Hoy en día, ninguna revolución de verdad es posible sin contar con los movimientos feministas. Tampoco la lucha por un planeta más habitable. Desde hace meses, la joven sueca Greta Thunberg, recorre los principales foros europeos alertando sobre los peligros del cambio climático. Nos estamos jugando el futuro de las próximas generaciones. 

UN 15M POR EL CLIMA 
                  Miles de jóvenes como Greta se han ido sumando a la revolución que ella empezó sola. Su campaña #FridaysForFuture ha ido concitando cada vez más apoyos desde su intervención en la Cumbre de la ONU sobre el Clima, celebrada en diciembre en la ciudad polaca de Katowice. Desde agosto de 2018, todos los viernes, Greta acude con su pancarta a las puertas del Parlamento sueco. El 15 de marzo, la convocatoria en defensa del planeta es mundial. No será la última. La emergencia es real. Hace unos días se ha conocido que la temperatura media de las grandes ciudades ha subido 1,5oC en tan solo 50 años. A pesar de las numerosas señales de alerta, aún hay políticos que niegan la realidad científica del cambio climático. La incapacidad de la comunidad internacional para frenar la emisión de gases de efecto invernadero y de cumplir sus propias resoluciones, es lo que ha indignado a Greta. En 2011, la indignación ante las salidas neoliberales a la crisis fue el origen del 15M. Ocho años después,  la indignación por el clima alimenta otro 15M.         

EDUCAR 
                  Todo el mundo coincide en considerar la educación como el pilar básico para empoderar a la ciudadanía. De ella depende la calidad de la democracia. Y a las nuestras –la educación y la democracia- les faltan atención y respeto. “Sacaremos las garras de Marzá de las cabecitas de los niños valencianos”, dijo Cantó subido a la grupa de una tricéfala derecha. Olvida el actor-político que la sobreactuación arruina la mejor obra. C’s ata su destino al del PP y al del neofranquismo. Las tres cabezas de esa derecha estrenada en Andalucía compiten por llevarse los votos del peor nacionalismo español. Del más rancio y excluyente. Sueñan con una València inquisitorial y censora, y agitan Catalunya como un espantajo. De esas hieles ya estamos hartos.  

PRIMARIAS
                  Los adelantos y las convocatorias ordinarias nos preparan una intensa primavera electoral. Conformar las candidaturas siempre es un problema para los aparatos de los partidos. Se ha visto en Castilla-León con un C’s que supuestamente vino a renovar la política y ha terminado con un “pucherazo” (supuesto, claro) digno de la Restauración. No todos los partidos están dispuestos a jugársela en unas primarias. Las de Compromís han roto su record de 2015. Las casi 50 mil personas censadas y la elevada participación para elegir todas las candidaturas de la coalición son un buen índice de que las primarias han llegado para quedarse. Además, son un eficaz instrumento para movilizar al electorado. No es fácil mantener la coralidad y el pluralismo que caracterizan a la coalición valencianista. Esos objetivos, a pesar de todo, han sido alcanzado. ¿Será la sororidad?
URBANO GARCIA
1. "La Liberté guidant le peuple" de Eugène Delacroix (1798-1863).
2. GRETA THUNBERG democracynow.org
3. FRIDAYS FOR FUTURE userding.de

viernes, 15 de febrero de 2019

NEOFRANQUISMO

A pesar de llevar el prefijo “neo”, no es nuevo. El franquismo ideológico ha pervivido en el interior de la amígdala de algunos compatriotas, en lo más profundo de su bulbo raquídeo, en un apartado rincón de su conciencia. Esos demócratas a la fuerza, han transitado los 40 años de democracia entre el disimulo y la episódica ebullición patriótica. Como no podía ser de otra manera, todo nuestro fascismo lleva sello made in Spain. Franco necesitó dar un golpe de Estado. Su fracaso le llevó a sostener una guerra de exterminio, con la inestimable ayuda de las potencias fascistas y la indiferencia de las que se decían democráticas. A la guerra siguió una larga dictadura. Ningún fascismo duró tanto. Todos acabaron en guerra. El franquismo nació con ella. Ninguno se consumió al ritmo biológico de su dictador. Cuando llegó el óbito -del Régimen y del caudillo-, sobre la mesa había, junto con la realidad de un país de estructuras arcaicas, un cadáver que no se sabía qué hacer con él. Y en esas estamos. Cuatro décadas después de muerto Franco, aún sigue enterrado en su faraónico mausoleo de Cuelgamuros. Una macabra metáfora de dónde estamos.  
FOTO INCÓMODA
                  Domingo 10 de febrero, todas las derechas españolas se dan cita en la plaza de Colón para insultar al Presidente del Gobierno. Hasta felón le llamaron la víspera. Rancio insulto de connotaciones medievales que dice más de quien lo lanza que de quien lo recibe. Colón fue un remedo de Plaza de Oriente. Bajo la inmensa bandera que mandó plantar José Bono como ministro de Felipe González, se congregó la quinta esencia del neofranquismo, ADN común a nuestras derechas, tres en una. Y en Colón se retrataron. No sólo en esa impagable foto de Casado, Rivera y Abascal subidos al escenario rodeados de sus huestes. El mejor retrato fue el manifiesto leído con entusiasmo por periodistas a sueldo de OkDiario -el digital de Eduardo Inda-, tertulianos habituales en La Sexta. ¡Sí, la Sexta! Panfleto lleno de falsedades y fake news, rápidamente desmontadas por periodistas menos complacientes con las mentiras de la caverna. El neofranquismo está exultante gracias a un PP desnortado, un C’s recentralizador y unos Abascal boys con ansia evangelizadora. 
                  El PP saca sus esencias. Las de Fraga fundando AP como casa de acogida para franquistas huérfanos. El PP se volcó en Colón. Autobuses gratis y banderas para todos. ¡Qué útiles las banderas para tapar huecos! ¡Qué negocio para los bazares chinos! Bonig puso 20. Autobuses, claro. Ya se ve encumbrada por el “trifachito” a Molt Honorable. Por eso no será ella quien ponga pegas a exportar a casa nostra el pacto andaluz con la derecha más extrema. Valls se escondió entre la multitud.             
PROCESO AL PROCÉS
                  Dos días después del acto en Colón, comenzó en el Tribunal Supremo el proceso al Procés. Doce ex altos cargos de la Generalitat sentados en el banquillo. Constatación del fracaso de la política. ¿Y qué decir de que el neofranquismo sea acusación popular? Europa nos sacará los colores. La Constitución del 78 se sustentó en dos grandes acuerdos, la reinstauración democrática y el encaje territorial. Ambas cuestiones fueron suspendidas por la dictadura. Régimen autoritario de partido único que anuló la pluralidad democrática y el autonomismo federalizante. La muerte del dictador y la necesidad de legitimación de “su” monarquía obró el “milagro”.
                  La Constitución del 78 trajo derechos y libertades, y puso las bases del Estado Autonómico. Pero nació con tutelas. Cuatro décadas después, vemos aciertos y errores. Tal vez el ajuste territorial sea el más difícil. Y eso que el Estado Social y de Derecho está cuarteado tras una década de recortes. En el 78, el Estado Autonómico no existía. Para crearlo se utilizaron mimbres de l’Ancien RégimeY con ellos seguimos a pesar de tener una estructura autonómica ya consolidada. Las duplicidades, la falta de mecanismos federales, la ausencia de una financiación justa,… y sobre todo, la falta de voluntad política por parte de una derecha que nunca ha creído en la descentralización, han conducido a la situación actual. Como en un montaje paralelo de Griffith, el mismo día y a la misma hora que se iniciaba el proceso al Procés, comenzaba el debate en el Congreso de los PGE-2019. Dos escenarios para un mismo drama. Transitamos la semana con un ojo en el Supremo y otro en el Congreso. Y mirando de reojo el calendario a ver qué día caen las elecciones generales. Al año electoral no le falta detalle. Habrá que preparar la pancarta del “¡No pasarán!”    
URBANO GARCIA

Imágenes:
1. La sombra de Franco. EL JUEVES
2. Las tres derechas en Plaza Colón. AFP OSCAR DEL POZO 
3. Proceso a “el procés”. REUTERS

viernes, 8 de febrero de 2019

TAXI AL PARAÍSO

No hay más paraísos que los perdidos. Lo decía Vázquez Montalbán, hablando de las Españas que caían en el desencanto sin haber sido encantadas. Antes de tener un transporte público del siglo XXI, nos llegan las empresas del llamado “capitalismo de plataforma” y nos quieren imponer su modelo desregularizado de negocio. ¡Calma! Que las prisas no son buenas consejeras. 
                  Calma a las empresas de VTC (Vehículo de Transporte Concertado). ¡Sí!, concertado. Eso quiere decir, en román paladino,que un coche VTC no puede cogerse por la calle, ni en una parada de taxis. Vamos, que no es un taxi. Una de las grandes empresas de VTC presume de no tener ni vehículos ni conductores. Entonces, ¿qué tiene? Nada. Es una aplicación informática que cotiza en Bolsa y reside en un paraíso fiscal. Por tanto, no paga impuestos aquí. Los conductores, sí. Los vehículos, también. Pero los beneficios obtenidos por la venta de licencias y el uso de la aplicación van fuera de nuestras fronteras. Buscando el máximo beneficio. La mano de obra está excluida del proceso de producción. ¡Cómo! Pues muy fácil. Externalizándola. En vez de un conductor asalariado, hay un autónomo. Y en lugar de taxi, el autónomo pone su coche. ¿Seguro? No del todo. Si no tiene coche, hay empresas que se lo prestan, o se lo alquilan, o se lo venden a cómodos plazos mediante un sencillo renting(alquiler con opción a compra muy usado por estas empresas).                   
                  También hay que pedir calma al gremio del taxi, demasiado acostumbrado a manifestar su enfado incrementando exponencialmente su capacidad de ocupar el espacio público. Pero algunos taxistas también son autónomos. Sí, claro. Y también los hay asalariados. Y hay empresas que compran licencias de taxi como quien invierte en Bolsa. Se llama capitalismo, ni más ni menos. 

 TAXI GLOBAL 
                  Los primeros taxis llegaron a nuestras ciudades con el siglo XX. Sustituyeron a carros, carretas, landós y carruajes. Complementaban el entonces escaso servicio de autobuses públicos. Durante años, el taxi se debatió entre ser un servicio público regulado por la administración o un negocio privado con los mínimos controles. En la dictadura, el sindicato vertical se hizo con el total control del gremio, encargándose hasta de las licencias. Es conocido el interés de las dictaduras por controlar a sus ciudadanos. Y nada mejor que hacer de los taxistas sus confidentes. Eso ya pasó.   
                  Hoy en día, el taxi es un servicio público controlado por la administración. Además de las licencias, las instituciones democráticas velan por el cumplimiento de las normas y recaudan impuestos por una actividad mercantil que se beneficia del espacio público. 
                  ¿Y las VTC? Pues las VTC no hacen nada de esto. UBER, Cabify y similares utilizan la libertad de mercado como ariete contra el interés público. Es la eterna perversión del debate entre público y privado, entre libertad de negocio y servicio público, entre reglas y ley de la selva.  
                  “Ni taxi ni VTC, el futuro son vehículos sin conductor”. Esa es la apuesta de la élite mundial reunida en la ciudad suiza de Davos. Los gurús de la globalización capitalista tienen clara su utopía: un futuro sin mano de obra. Tanques sin tanquistas. Aviones sin pilotos. Taxis sin taxistas… Una distopía para quienes sólo tienen su mano de obra como bien con el que negociar. 
                  El transporte urbano es un gran negocio que va a más. Bien lo saben los neo liberales. Eso explica la dejadez con la que el PP trata el tema. Detrás de muchas VTC hay sociedades de capital-riesgo, sólo interesadas en ampliar sus beneficios. No les importa hacer una primera inversión a fondo perdido para lograr el despegue empresarial. El taking off  que dicen los economistas. 
                  Hace unos meses, València fue campo de lanzamiento de los patinetes eléctricos Line. Detrás, empresas como Google o Amazon no ocultan su interés por ocupar ese nicho de negocio. Las empresas VTC también son punta de lanza de la globalización económica neoliberal. 
 AL ASALTO
                  A las VTC no les gusta la regulación de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Prefieren el laissez faire, laissez passeque les propone la autonomía madrileña gobernada por el PP. Mientras que los taxis propiedad de empresas no llegan al 20%, casi el 80% de las VTC están en pocas manos empresariales. ¿Quién es más monopolio? Esas empresas son las que han amenazado con abandonar Barcelona. Y han recomendado venir a Valencia. ¡Átense los machos!          
 URBANO GARCIA

Imágenes:
1. Protesta taxistas en Barcelona. EFE
2. Coche de UBER. EFE
3. Protesta taxistas. EFE

jueves, 31 de enero de 2019

REFLEXIONES POLÍTICAS (2): SUMAR

“No he venido para estar en política, he venido para hacer política”, palabras de Errejón poco después de anunciar que se iba con Manuela Carmena, para ser su tándem autonómico. Es el penúltimo maremoto. El lema parece del 15M, la ola de democracia radical que sacudió las plazas de las Españas en la primavera de 2011. Apenas han pasado 8 años y parece una eternidad. Tiempos líquidos para una izquierda que se cree sólida y no lo es. Mientras el fragor asambleario se diluía por barrios, el debate político se refugiaba en ámbitos académicos. El reto: dar forma política a la marea indignada. Podemos cuajó en las europeas de 2015. Una élite de profesores ponía en píe un gran proyecto político para el siglo XXI. Pero con un objetivo muy del XX, asaltar los cielos. Un lustro después, el cielo sigue esperando y las opciones de progreso buscan cómo lograr la mayoría necesaria para frenar al tripartito reaccionario y seguir la senda del cambio. Sumar no es fácil. En política, no siempre 2+2 son 4. Le ocurrió a Podemos, cuando con IU sacó menos votos que por separado. Pero ni el momento ni los comicios son los mismos.

PRIMARIAS
                  El 15M transformó la política en el ámbito estatal. Fracturó al ala izquierda del bipartidismo e incrementó las exigencias de democracia interna y transparencia en los partidos. La selección de candidatos mediante primarias ha ido imponiéndose, aunque con los vaivenes propios de la novedad. Ante la duda, el dedo sigue siendo el método más socorrido. Aunque los “aparatos” odian la incertidumbre, hasta el PP asumió las primarias en un ejercicio digno del mejor “Juego de Tronos”. 
                  Antes y contra todo pronóstico, Pedro Sánchez renació gracias al voto de la militancia socialista. Los aparatos de los partidos ya no tienen la última palabra. La suma en el Congreso permitió relevar a Rajoy, y a un PP condenado por corrupción. A esa nueva mayoría se sumó, entre otros, Compromís
                  En 2015, PSPV, Compromís Podem Acords del Botànic y de La Nau- pusieron fin a dos décadas de dominio absoluto de una derecha corrupta y despilfarradora. Al PSPV cabe el histórico honor de haber puesto en marcha la autonomía. Tras una larga travesía del desierto, y a pesar de no tener sus mejores resultados, Ximo Puig logró la Presidència de la Generalitat apoyado por Compromís Podem
                  Ni Puig ni Sandra Gómez tuvieron problemas para encabezar las listas autonómica y municipal. El domingo 27, Pedro Sánchez bendijo en València las candidaturas y la reedición del Botànic y la Nau.    
                  De la mayoría de gobierno, sólo queda Compromís por elegir a sus candidatos/as. Lo hará el sábado 9 de Marzo. Ser una coalición con una amplia nómina de militantes no adscritos a ninguno de los tres partidos fundadores hace más complejo el proceso. Compromís plantea sus “primarias abiertas a la ciudadanía” como el inicio de su campaña electoral y una forma de movilizar a su electorado. 
                  Podem y EQUO (socio de Compromís) son hijos del 15M. Compromís, de la compleja realidad valenciana. El pluralismo es su esencia. Los tres partidos de la coalición vienen de diferentes culturas y tradiciones políticas. Sus electorados –compatibles y complementarios- suman. El Bloc, el socio mayoritario, se sitúa en un valencianismo de aire socialdemócrata, lejos del esencialismo identitario de sus primeros años. Iniciativa del Poble Valencià, el partido de Mónica Oltra, viene de la tradición de izquierdas. Hace del consenso su principal mecanismo de resolución de conflictos políticos. VerdsEQUO, representa el compromiso ecologista, la lucha por un mundo más sostenible. A esta altura de la historia, ningún partido, por si solo, puede representar la complejidad social en que vivimos. Tal vez ahí esté la fórmula que tanto éxito ha dado a Compromís: ser más que un partido, ser más que una coalición.               

ILUSIONAR
                  Durante los últimos días, “La Vida de Brian” triunfa en las redes sociales como metáfora de la situación de la izquierda. Sobran motivos. Por una vez, la sociedad valenciana va un paso por delante. Aquí hace tiempo que se puso remedio a la herida. El magnífico ejemplo de colaboración dado por PSPV, Compromís Podem, tanto en la Generalitat como en el Cap i casal, merecería un reconocimiento público. Habrá que ver si ese muro es suficiente para contener “la invasión bárbara” que diría Adriano. 
                  “La clave está en ilusionar y movilizar a nuestro electorado”, insisten los actores que han sustentado los diferentes gobiernos del cambio. A ese deseo habría que añadir la firme voluntad de no desperdiciar ni un solo voto. Por eso habría que descartar cualquier opción que de partida fuera perdedora. No hay que despreciar ese listón del 5% que sigue limitando el acceso a Les Corts Valencianes y que C’s se ha empeñado en mantener. Sumar y buscar la utilidad del voto es lo mínimo que se puede pedir en una situación que todo el mundo considera de emergencia democrática.  
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com

Imágenes:
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  1. Manuela Carmena con Errejón. EFE
  2. Urnas en primarias. Revista Treball
  3. Acord del Botànic. Valencia Plaza 


jueves, 24 de enero de 2019

REFLEXIONES POLÍTICAS (1): DERECHA, ¡AR!

Una inmensa bandera rojigualda –constitucional, claro- de ondeantes pixeles ocupó todo el tiempo el fondo del escenario. Las banderas, también las digitales, dan color y tapan muchas vergüenzas. La convención del PP del pasado fin de semana fue de celebración –por fin podrán hacer en Andalucía lo que durante dos décadas hicieron por estos lares- y fue disparo –¡ojo con las armas!- de salida para su campaña electoral. Bonig cerró la primera jornada del cónclave echando mano de un rancio argumentario para reivindicarse ante su partido. Por cierto, olvidó mencionar la infrafinanciación valenciana. Un tema que arrastramos desde hace décadas, nos hace más pobres y nos sitúa a la cola en financiación per cápita. No debe preocuparle mucho este tema. Y eso que lo tenía “a huevo”, tras renunciar Pedro Sánchez a solucionar la cuestión en esta legislatura. 
UNA Y TRINA  
                  La derecha hispana está en plena recomposición. La última mayoría absoluta de Rajoy fue el canto del cisne. El PP la aprovechó para consolidar la desigualdad favoreciendo a los ricos y amordazando la indignación. Pero la fractura de la derecha hegemónica estaba cociéndose a fuego lento. Cómodo en su poder absoluto, Rajoy pensó que tenía patente de corso para hacer lo que quisiera. Para abrir la caja de Pandora del 155, y hasta para crear una policía “patriótica”, con la que espiar y reprimir la disidencia. Primero contra el soberanismo catalán. Luego, el resto. Fernández Díaz, Cosidó,… y hasta el chantajista Villarejo aparecen en la nómina de inquisidores. Todo al servicio del Estado, o mejor, del partido. El llamado “desafío” catalán era la excusa. Se lo ponían fácil. Ese “desafío” no deja de ser un choque de nacionalismos. Y el dominante, con todos los matices que se quiera, tiene “la sartén por el mango y el mango también”, como se decía en los 70’. 
                  El PP se cree su único dueño, pero de esa sartén y ese mango “patriótico” se consideran propietarias las tres derechas. Reivindican sus derechos por su proximidad al tronco madre, al excluyente nacionalismo franquista. Una guerra y 40 años de dictadura dejan poso, aunque llevemos otros tantos de democracia. Las heridas mal curadas siguen supurando. El último forúnculo salido del PP infecta a sus anfitriones. Y la infección cursa con fiebre. Tal vez por eso, el GPS del PP anda algo desorientado. Piensa que está en el centro cuando en realidad se sitúa entre el centro derecha y la extrema derecha. Es tal el aturdimiento que algunos dirigentes andan perdidos. 
LA MOCHILA 
                  La agenda judicial no atiende al tempo político. Llama en el momento más inoportuno. En febrero, el ex Molt Honorable Camps volverá a sentarse en el banquillo. Esta vez para responder por el supuesto saqueo del erario durante la visita del Papa de Roma a esta tierra de provisión…para la Gürtel, claro. Olivas, Cotino, Fitur, Emarsa, F1, financiación del PP,… la lista es interminable. 
                  Esa es la mochila de Bonig y Catalá. Un escatológico fardo lleno de mierda difícil de digerir: camaradas en prisión, imputados o en capilla, con cita fija ante la justicia. Para superar la confusión, Catalá reivindica la claridad histórica de la València romana. Por suerte, nuestra historia es mucho más rica y compleja que el salto al pasado que propone la torrentina. Claro que seria ingrato olvidar de dónde vienen, tanto Catalá como Bonig. La estela de corrupción dejada por el PP en las décadas en las que gozó de poder absoluto, está lejos de disiparse en el tiempo como lágrimas en la lluvia.
                  Bonig quiere importar la fórmula “trifáchica” de Andalucía. Abrazándose al neofranquismo e invitándolo a volver al redil. A esa casa común de la derecha que inauguró Fraga, agrupando los restos del franquismo que se oponían al reformismo de Suárez, demasiado rojo para un ministro de Franco. Pero no estamos en Andalucía. Aquí el único “régimen” del que guardamos amarga memoria es el del PP, con sus ruinosos eventos, sus despilfarros, sus chiringuitos y sus corruptelas. 
                  ¿Y qué dice C’s? Rivera se muestra indignado en público, pero en privado aplaude el acuerdo andaluz. Los liberales europeos no ven con buenos ojos los tratos de su socio con la extrema derecha, pero ¿quiénes son ellos para dar lecciones? Valls parece tenerlo más claro, pero es que en las Galias todos saben con quién está Asterix. Y nunca estaría con quien añora el saludo romano. 
URBANO GARCIA
Imágenes:
  1. Convención del PP. La Gaceta
  2. Casado, Rivera y Abascal. El Jueves
  3. Ex Presidents Generalitat. El Plural 

jueves, 17 de enero de 2019

PAPARRUCHAS

Dícese de las mentiras difundidas conscientemente. Con las nuevas tecnologías de la información, todo el mundo se cree periodista. Otra cosa es que realmente lo sea. Hay palabra en castellano para decir fake news sin necesidad de recurrir al idioma de Shakespeare. También existe “bulo”. Los hechos, como la verdad, son los que son, lo diga Agamenón o su porquero. El problema es que los hechos no penetran las creencias. Éstas siempre flotan. Nada más lejos de mi intención que hacer una comparación escatológica. Las creencias son asuntos muy serios. Mueven montañas. 
                  En tiempos de ansiedad, con mentiras, bulos y paparruchas se levantan grandes tinglados aparentemente democráticos, huecos por dentro. A base de paparruchas, Cámeron y los lobos tories levantaron el gran catafalco que es el brexit. Cámeron hizo mutis por el foro. Su heredera, Theresa May, no sabe cómo quitarse de encima esa patata caliente. Una parte de los suyos quiere que se vaya. Su repuesto, más caos. Farage sembró el brexit desde su bien pagado púlpito en el Parlamento Europeo. Ahora los suyos esperan hacerse con el timón de la maltrecha nave imperial a la deriva. Mientras, Corbyn, el líder laborista, mantiene una prudente distancia confiando en que la moción de censura resitúe el debate político en los temas que interesan a la gente: el paro, las pensiones, la vivienda, la desigualdad,… Desde que el brexit ocupa la agenda política, los verdaderos problemas están tapados por una espesa capa de emociones. Blanco y negro para una realidad multicolor.
PARLAMENTOS
                  El mismo día que el Parlamento británico votó mayoritariamente contra el acuerdo de brexit, negociado por May con la UE, el Parlamento andaluz invistió a Moreno Bonilla como nuevo presidente de Andalucía. El PP se hace con la presidencia de la Junta. a pesar de haber tenido los peores resultados de su historia, gracias a los votos de C’s y de la extrema derecha. A partir de ahora, un tripartito de derechas o una derecha tripartita -“trifachito” ha bautizado ZP- gobernará la tierra de Lorca y Falla, de Blas Infante y Juan Ramón Jiménez. ¡Un respeto a la memoria democrática! 
                  Durante 20 años, el País Valenciano fue el laboratorio de las políticas ultra neoliberales del PP. Nos tocó el amargo privilegio de experimentar la privatización de la sanidad y de la educación hasta niveles nunca vistos, la creación de chiringuitos y la promoción de eventos de dudosa rentabilidad. El saqueo y el balafiament acompañaron un régimen –el del PP- que hizo de la corrupción su seña de identidad. Todos los ex Molt Honorables Presidents del PP o están en la cárcel o en cola esperando que les llegue la hora del juicio. Camps, absuelto por los tres tristes trajes, tiene abiertas unas cuantas causas. La de la F1 o la de la visita del Papa en 2006, entre otras.   
                  Ahora, el honor de ser conejillo de indias del tripartito “facha” le toca a Andalucía. Allí se va a ensayar lo que Casado/Aznar quieren exportar al resto de España, el pacto del PP con el neofranquismo. La derecha sin complejos. El sueño de la FAES hecho pesadilla. Casado reivindica a las viejas momias de la derecha hispana, junto con la mantilla, la teja, el estoque y el cartucho de perdigones. Lo más seguro es que las medidas más reaccionarias las dejen para después de las generales. Hasta ese momento, mejor dejar en standby lo menos popular. Estamos en campaña.            

DESECHOS DE TIENTA
                  Nada de primarias, las carga el diablo. Debe pensar Casado que pactó con él para vencer a Soraya. Nada como el dedo para elegir al candidato más reaccionario. Para la alcaldía de València, tras auto descartarse González Pons –cómodo en el Europarlamento-, le tocó la suerte a Mª José Catalá que, a pesar de su apellido, hace del trasnochado anticatalanismo su bandera de enganche. Tema donde hay competencia. Se vio en el “escrache” a las Magas de Enero en las puertas del Ayuntamiento. Allí se dio cita lo más granado del gremio inquisitorial, comandado por los mamporreros José Luis Roberto y Santandreu, cabezas del neofranquismo del cap i casal, y aspirantes a unirse a la santa alianza con la que sueña el PP. Un regreso al pasado en toda regla.  
                  Precisamente, la Universitat y la Diputació de València acaban de publicar La sociedad valenciana en transformación (1975-2015), un amplio estudio en el que se analizan los importante cambios que han ocurrido por estos lares. Una conclusión: cualquier tiempo pasado no fue mejor.
URBANO GARCIA
urbanogarciaperez@gmail.com


Imágenes:
1. Ilustración del BREXIT del Daily Express.
2. Logo del Parlamento de Andalucía.
3. Les Magues de Gener. Valencia Plaza.