www.carteleraturia.com

miércoles, 16 de mayo de 2012

LA ESPERANZA



Apretar lo suficiente para que tengan miedo, pero no tanto como para que pierdan la esperanza. Es lo que piensan todos los tiranos. Y es que la esperanza actúa como talismán, como palabra mágica. Tras ella está la capacidad de la ciudadanía para cambiar las cosas, para poner fin al sufrimiento gratuito. También la utopía lleva su nombre. Hasta en la saga literaria de moda, hablo de Los juegos del hambre, se habla de la esperanza como alimento para la resistencia. En cierta medida, poner esperanza en donde sólo hay desencanto es la gran contribución del 15M. Ahí radica su fuerza. El 15M ha levantado un muro de esperanza ante el determinismo de un capitalismo desalmado. Pero no basta. La esperanza es necesaria, pero no suficiente. Como tampoco lo es lograr parar algún desahucio. No digo que sea inútil, ¡no!, no es eso. Pero por cada desahucio que se frena, decenas se ejecutan. Hay que conseguir cambiar las leyes. Ese es el reto. Lograr que se legisle pensando más en las personas y menos en los mercados. El 15M ha conseguido hacer visible el sufrimiento de mucha gente. El dolor de miles de personas que lo están pasando mal, muy mal, con la llamada crisis y que no es otra cosa que la excusa de la derecha para dinamitar con sus políticas la paz social. Donde hay adocenación, el 15M pone debate político. Donde injusticia, solidaridad. Donde impotencia, la fuerza de un movimiento social joven y con empatía. Donde soledad, la compañía de cientos de personas aquejadas de las mismas dolencias. Donde silencio, la libertad de decir lo que se piensa ante los otros. El 15M es mucho más que una terapia social. Mucho más que una revuelta juvenil. Mucho más que una moda simpática que brota en primavera.

TRACAS
                Hacía semanas que tanto Democracia Real Ya como el 15M habían anunciado -por internet y en la forma más tradicional de carteles pegados en las paredes- su convocatoria para el 12 de mayo. Un año después de su irrupción en la adocenada escena política de nuestro país, hay más motivos para la protesta. Hacía semanas que habían anunciado su intención de acabar la manifestación en la simbólica plaza del Ayuntamiento, rebautizada hace un año como del 15M. Hacía semanas que habían manifestado su intención de concluir la marcha con una asamblea en dicha plaza. Pero Rita echó mano de sus argucias de antigua jefa de prensa del Gobernador Civil Fernández del Río, ¡sí!, el de la pantaná, el del 23F, y, ni corta ni perezosa, mandó montar una mascletà en medio de la plaza. ¡Será por petardos! La verdad es que la alcaldesa y la delegada del gobierno forman un buen tándem reaccionario. Las dos compiten por ver quién es más facha. ¿Qué buscaba la alcaldesa? ¿Es que no se imaginaba lo qué podía ocurrir? ¿Es que a esta mujer la cabeza solo le sirve para cardársela? Ya se sabe que las pistolas las carga el diablo. Y podía haber ocurrido una desgracia, ¡claro que sí! Una desgracia de la que rápidamente se habría culpado al 15M. Y eso que los organizadores de la marcha se desmarcaron de quienes querían ocupar la plaza. Con la culpa habría venido la penitencia, y las multas y hasta el más que seguro paseo por los tribunales. Todo estaba preparado para que Rita, cual Salomé, ofreciera a Mariano la cabeza sangrante del 15M en bandeja de plata adornada con traca. ¿Y la delegada? Paula Sanchez de León con no hacer nada tenía bastante. Al menos eso fue lo que dijeron los del Sindicato Profesional de la Policía Local que, en rueda de prensa, acusaron de pasividad a la Policía Nacional. Solos, entre los indignados y los petardos. Así dejó Domínguez, el concejal del OPUS, a unos pocos policías locales. Podría haber ocurrido una tragedia. Ocurrió un milagro. Los indignados convirtieron de nuevo la plaza en ágora para el debate político. Los motivos para el cabreo van en aumento.        

DEBACLE
                Los síntomas de alarma siguen creciendo. En suelo patrio, Rajoy amenaza con intervenir Asturias. En Bruselas, Merkel amenaza a Grecia. En ambos casos se argumenta vacío de poder tras el paso por las urnas. Manu militari o manu del capital. El resultado es el mismo: doblegar la voluntad de la ciudadanía y someterla a diferentes grados de tiranía. Grecia volverá a las unas. Es previsible que crezcan quienes defienden otra Europa más solidaria y más justa. También crecen las dudas sobre el futuro del euro y el de la propia Unión Europea. El premio Nobel Krugman escribía en The New York Times la cronología de un colapso anunciado si no cambian las políticas de la Unión.    
                Mientras todo eso ocurre en el mundo mundial, aquí, por los juzgados, desfilan implicados, imputados, compinches, encubridores, aprovechados, regalados, amigos, mangantes y chorizos de la Gürtel que hicieron de nuestra comunidad una suerte de cueva de Alí Babá abierta a todo tipo de latrocinios, unos en provecho propio, y otros para financiar, supuestamente, las campañas electorales del PP valenciano. De aquellos polvos, estos lodos. ¿La debacle?  

URBANO GARCÍA

FOTO: Urbano Garcia


No hay comentarios:

Publicar un comentario