www.carteleraturia.com

lunes, 30 de septiembre de 2013

LA MOCHILA




Todos llevamos una. Las hay pesadas y más livianas. Ligeras como el equipaje de Machado camino del exilio o pesados fardos incómodos de cargar. Lo normal es que las mochilas pesen. En ellas colocamos nuestras experiencias vitales, buenos y malos momentos, alegrías y pesares, felicidades y sufrimientos. De este tipo de mochilas saben mucho los psicólogos, especialistas en descargarlas de esos sobrepesos que dificultan a sus porteadores dar un paso por la vida. En ellas llevamos nuestros más preciados bagajes, pero también cargamos mucho lastre que nos impide caminar. Aunque seamos nosotros los porteadores, no todo lo que acarreamos en ellas nos pertenece. Con las mochilas personales ocurre como con la deuda, una parte es ilegítima y conviene desprenderse de ella. Más que nada para aligerar la carga y hacer el viaje más cómodos.
           
¿PRÉSTAMO O DONACIÓN?
            Hay mochilas con carga prestada. Otras llevan una donación. No es lo mismo. Los préstamos hay que devolverlos. Con más o menos intereses, depende de la bondad o la usura del prestamista. Por el contrario, además de no llevar interés, lo que se dona no se quita, como dice el refrán de santa Rita. ¿Qué no haríamos por un hijo? Lo mismo que por una hija. Sabemos que Belén Esteban es capaz de matar por la suya. ¿Cuántas madre coraje estarían dispuestas a hacerlo? Seguro que miles. El caso es que S.A.R Don Juan Carlos de Borbón y Borbón donó/ prestó –no están claros los términos del contrato- la módica cantidad de 1 millón 200 mil euros, en dos tandas, para que su hija, la infanta, se alojara bajo un techo a la altura de su alcurnia. ¿Cuántos padres recurren al préstamo con interés 0 para eludir las cargas fiscales de la donación? No estaría mal saberlo, así cómo la cantidad a la que estamos refiriéndonos. Más que nada para saber a qué atenernos cuando decimos eso de que “Hacienda somos todos”. 

AL COLE
            Esta semana quienes vuelven a cargar con sus mochilas son los estudiantes de Primaria. En muchos casos sobrecargadas de pesos inútiles. De nuevo volverán a oírse las voces de especialistas alertando del peligro para el esqueleto de llevar sobre sus jóvenes hombros tan pesada carga. Claro que peor es la carga que tienen que llevar madres y padres. Como no podía ser de otra manera con el PP, los recortes también han llegado a las escuelas. Poco antes de comenzar el nuevo curso, el Consell de Fabra y Català aún no ha abonado las ayudas para la compra de los libros de texto del curso pasado. Eso es celeridad en la atención al ciudadano. Más suerte han tenido otro tipo de acreedores, que han visto acortada su lista de espera. Claro que cumplir con la ciudadanía de a píe no entra entre las prioridades de este gobierno.
            Algunos de estos jóvenes estudiantes volverán a ser alojados en barracones. “No son tantos. El gobierno valenciano está apostando por la educación,…” y bla, bla, bla, dice la Consellera del ramo. A pesar de la pervivencia de barracones, en los años de gobierno del PP, la transferencia de recursos públicos de la educación pública a la concertada no ha hecho más que aumentar. Tanto que la concertada ya ha igualado a la primera. Una pesada carga de la que algún día habrá que liberarse. La educación pide con urgencia un plan de choque que afronte de forma seria y con recursos un retraso histórico que algunos se empeñan en perpetuar.
            Capítulo aparte merecen los sobrecostes que los nuevos centros suponen para las arcas públicas. La revista La Marea de septiembre repasa la marcha de este negocio. Un nicho empresarial en el que Valencia y Madrid van de la mano y compartiendo algunos de los nombres de supuestos beneficiarios.  

NOTAS JUDICIALES: La Asociación de Víctimas del Accidente del Metro del 3 de Julio se personará como acusación particular si se reabre el caso. Tenemos derecho a conocer toda la verdad. Por otra parte, la Fiscalía Anticorrupción imputa a Rita y Camps en el caso Nóos. La alfombra a Urdangarín no se puso sola.   

URBANO GARCIA

IMAGEN:  EFE

No hay comentarios:

Publicar un comentario