www.carteleraturia.com

jueves, 20 de mayo de 2021

DIGNIDAD

 “Somos el tiempo que nos queda”

Caballero Bonald (1926-2021)

 

                Las casualidades dibujan extrañas coincidencias que los augures de otro tiempo no hubieran dudado en calificar de sorprendentes. Una de esas casualidades hizo coincidir el décimo aniversario del 15-M con la segunda fase de la denominada operación Azud. Las primeras investigaciones de este caso destaparon una red corrupta que tenía el despacho de José María Corbín, cuñado de la difunta ex alcaldesa Rita Barberá, como centro de operaciones. Su hija y, por tanto, sobrina de Rita, Asunción Corbín, mediaba en los oscuros negocios. Por cierto, en las mimas fechas que se procedía a registros y detenciones, Asunción Corbín pasaba a ocupar su despacho como asesora municipal de María José Catalá, la recién catapultada a las altas esferas del PP valenciano. En el lado más político de la trama estaba Alfonso Grau, vicealcalde y mano derecha de Rita, además de responsable de urbanismo del Consistorio durante años. ¿Alguien puede creerse que Rita no estuviera al tanto? El mayor ciego es quien no quiere ver.

La parte contratante de la primera parte de la trama era para el sector empresarial. Empresarios sin escrúpulos son los más interesados en operaciones especulativas que tenían y tienen el urbanismo como campo de juego. Ese hilo llevó a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil hasta el empresario Jaime Febrer, que anotaba en su agenda todos los movimientos de caja para asegurarse apoyos y silencios.

Tan necesarios son los políticos que firman como los que callan. Y el silencio tiene un precio. Es lo que le preguntará la juez que instruye el caso a Rafael Rubio, hasta hace poco subdelegado del gobierno, y, durante muchos años, artífice de la política urbanística socialista en el ayuntamiento de València. Ahora entendemos mejor determinados apoyos del PSPV a proyectos urbanísticos ruinosos para la ciudad.

El núcleo del caso Azud era el circuito de Fórmula 1. Capricho de Camps y Rita en tiempos de vino y rosas. Cuando la mayoría absoluta del PP tapaba todas las corruptelas. Y el dinero corría a raudales por redacciones y despachos a cambio de bendiciones. Con la Fórmula 1, el entonces dúo dinámico del PP valenciano se ganó el aplauso de Ecclestone, dueño de la franquicia automovilística, y de su socio Alejandro Agag, yerno de Aznar. La pareja valenciana no daba puntada sin hilo. Habría que revisar la hemeroteca para ver qué periodistas adaptaron sus opiniones a la calidad del unte.  

UNA ATE QUE ATA

                Los caminos del urbanismo, la política y el deporte se entrecruzan en València y no sólo en la Fórmula 1. El caso más escandaloso es el del Valencia C.F. Tenemos claro que el fútbol es más que un deporte. Alrededor de ese panal de rica miel revolotean miles de moscas. El nuevo Mestalla es otro de los proyectos urbanísticos herencia de la era Rita. Su inacabada estructura luce sus ruinas como un mega monumento a la burbuja inmobiliaria, mientras que el Valencia C.F. sigue sin cumplir sus compromisos con la ciudad, sin desarrollar la ATE, la Actuación Territorial Estratégica “Valencia Dinamiza”. Un plan que Peter Lim, dueño absoluto del equipo merengue, se comprometió ante Rita. Ahora, el empresario chino quiere otra prórroga de 5 años para retomar las obras. Pero al Consistorio encabezado por Ribó se le ha acabado la paciencia, al no ver en Lim la más mínima voluntad de cumplir su palabra. Ahora la pelota está sobre el tejado del propietario y de la Generalitat Valenciana, firmante del acuerdo.

                La ATE del Mestalla también incluyó, por deseo de Rita y Grau, los terrenos donde se levantaba el edificio del llamado nuevo Ayuntamiento -construido durante la alcaldía de Clementina Ródenas- y que fueron permutados para que el promotor Antonio Mestre hiciera el hotel que quería edificar en el solar de Jesuitas. Un logro tras años de resistencia de Salvem el Botànic, recuperem ciutat. Su heredero, Jordi Mestre, dueño también de Expo Hotel y de la cadena Selenta Group, tampoco parece dispuesto a cumplir la ley. Al Ayuntamiento de Ribó le tocó la ingrata tarea de derribar el edificio municipal y dejar libre el terreno para no ser obligado a pagar el lucro cesante que exigían los herederos de Mestre. ¿Qué hacer ahora?, cuando ni Lim ni Mestre cumplen sus compromisos.

EL MONOLITO

                Recuperada la plaza del ayuntamiento para el peatón, el Consistorio ha querido recordar el décimo aniversario del 15-M y rendir un homenaje a la sociedad civil organizada. Un monolito recuerda esas luchas que hicieron de València lo que es hoy en día. Tal vez se queda pequeño para la dimensión que supuso durante la Transición la lucha por un Saler per al poble y un Llit del Túria, nostre i verd. A veces es necesario recordar el pasado para recuperar un poco de nuestra maltratada dignidad.

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: Monolito homenaje a los movimientos sociales en la plaza del Ayuntamiento de Valencia. EFE 

 


1 comentario: