www.carteleraturia.com

jueves, 4 de noviembre de 2021

TRUCO O TRATO



La negociación de los Presupuestos siempre es un momento crítico para los gobiernos, al margen de que gobierne un único partido o una coalición. Cuando se trata de repartir las inversiones, hasta los partidos más únicos tienen algo de coaliciones. Hay que priorizar, elegir dónde y cuánto dinero se pone en qué. Y cada ministerio tira para su casa. Lo que uno se lleva, al otro le falta. Encontrar el equilibrio suele ser un asunto complicado. Los Presupuestos Generales del Estado para 2022 vienen muy condicionados por dos cuestiones que en principio deberían marcar las prioridades: la COVID-19 y la lucha contra la crisis climática. Hasta el último momento, PNV y ERC amagaron con presentar enmiendas a la totalidad de los PGE. La sangre no llegó al rio. ¿Qué pedían? Los nacionalistas vascos querían la gestión integra del Ingreso Mínimo Vital (IMV). ¡Lógico!, son las autonomías las que gestionan la aplicación de este tipo de prestaciones. Por su parte, ERC quería que las plataformas de TV por streaming tuvieran un cupo de producción en las lenguas cooficiales. ¡Lógico, también!, las nuevas formas de producir y consumir TV están desplazando el mercado audiovisual hacia estas empresas. Como suele ocurrir, las leyes van por detrás del capital. El panorama televisivo está en ebullición - ¿cuándo no lo está? -, pero la pandemia ha empujado más, si cabe, los cambios. No hay más que ver las ganancias que han tenido estas empresas de TV durante ella. Y siguen sin pagar los impuestos que corresponderían a la cuantía de sus beneficios.

                Sin dejar el audiovisual, ¿para cuándo la reciprocidad de las TV autonómicas? Técnicamente es posible. Cuando Canal 9 empezó a emitir, había que evitar la competencia. Y ahora, ¿qué lo impide? Está claro que hay una gran diferencia de inversión y de audiencias entre TV3, IB3 y À Punt. ¿Es eso?

EL PATIO

                Mientras seguimos esperando un sistema de financiación autonómico más justo y que dé a cada persona lo que le corresponde, la Generalitat ha estado a punto de no cumplir los plazos para la presentación de sus presupuestos. Dicen que serán los de la recuperación económica. Lo cierto es que lo primero que se ha recuperado es la emisión de CO2 -lo dice la ONU-, contaminamos más que antes de la COVID. Quien más contamina es China. También es el país más habitado. Si medimos la contaminación por habitante, resulta que son los países petrolíferos del Golfo los más contaminantes. Paradojas.

El dinosaurio virtual Frankie que irrumpió en la COP26, reunida en Glasgow, tiene claro que la crisis climática lleva a la extinción de las especies, y él sabe mucho de eso. Hace tiempo que el ecologismo alerta contra el uso de combustibles fósiles, causantes del incremento de gases de efecto invernadero en la atmósfera. También lo tienen claro Greta Thunberg y Extinction Rebellion, la organización dispuesta a sacar los colores a los mandatarios reunidos en la cumbre climática. Y es que los compromisos adoptados en Paris en 2015 no se han cumplido. El objetivo era no superar en 1,5oC la temperatura del planeta previa a la industrialización, y según los datos aportados en la cumbre no parece que se logre.

A diferencia de la crisis vírica, la climática no irrumpe de un día para otro. Va poco a poco. Sus efectos son a medio y largo plazo, aunque cada vez los tiempos sean más cortos. Fenómenos meteorológicos extraordinarios que antes se daban cada 50 años, ahora se producen cada década. Los períodos de sequía son más frecuentes y más intensos, lo mismo que las lluvias torrenciales, … el catálogo ex extenso. ¿Qué hacer ante tal reto? Algo podemos a nivel individual, y mucho, como colectivo.

LA SOMBRA

      Estaría bien que esta cuestión -la crisis climática- nos ocupara y preocupara, pero seguimos bregando con el pasado. Su alargada sombra llega hasta el presente. Hace unos días, la justicia volvió a dictaminar que el PP valenciano se financió de forma ilegal y acudió dopado a las elecciones. El llamado caso Taula es de manual. Se pergeñó en la última legislatura de Rita Barberá, y hay varios ex concejales, ahora asesores, y ex asesores, ahora en su casa, que blanquearon dinero negro del PP con sus óbolos particulares. El PP de ayer está en el de hoy, por mucho que digan sus actuales gestores. Algo más tendrán que hacer que cambiar de sede, si quieren limpiar su imagen. Hasta Zuckerberg lo ha entendido. El dueño de Facebook, para mejorar la mala fama de su red social -sus datos sirvieron para el Brexit y para Trump-, ha decidido cambiar continente y contenido. Tapará sus vergüenzas con el trampantojo del metaverso, un nuevo negocio a costa de la realidad virtual. El PP debería tomar nota. ¿No es un buen truco?

URBANO GARCÍA

urbanogarciaperez@gmail.com

Imagen: El dinosaurio virtual Frankie irrumpe en la ONU. COP26

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario