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viernes, 6 de diciembre de 2013

BIENIO

Lástima que el adjetivo de negro ya esté asignado en la historia de la infamia. Era el más apropiado para calificar los dos años que Rajoy lleva en la Moncloa. “Es un gobierno que gobierna para los acreedores”, dice Ernesto Ekaizer. “A ellos se debe y no a sus votantes”, apostilla el periodista argentino. No hay más que ver cómo celebró Mariano su bienio manclovita, con la aprobación de la contrarreforma educativa de Wert y con el proyecto de ley de la mal llamada seguridad ciudadana. Dos iniciativas legislativas con un claro sesgo derechista y que abundan en los criterios ideológicos con los que nos está conduciendo el PP para, en teoría, sacarnos de la crisis. No sé si saldremos del túnel –como dice Rajoy- antes de que termine la legislatura, pero lo que es seguro es que saldremos en un punto muy distante del que entramos. Habremos retrocedido unos cuantos decenios, hasta ese punto de nuestra historia en que la derecha no tenía miedo ni vergüenza para aplicar sus más insolidarias y clasistas medidas políticas.  

CALIDAD
            Mientras Rajoy y su gobierno calibran la indignación ante sus propuestas represivas, la mayoría del PP en el Senado aprobaba su contrarreforma educativa. Dice Wert que mejorará la calidad de la enseñanza, pero quienes más contentos están son los colegios del OPUS que a partir de ahora recibirán subvenciones aunque no cumplan la Constitución y segreguen a sus alumnos por sexo. En eso, como en otras cosas más, el ejecutivo valenciano lleva delantera. Aquí segregar y recibir dinero público hace tiempo que son compatibles.  
            Un país devaluado, un buen titular para estos dos últimos años. Devaluada la economía y la democracia. Los salarios se han depreciado un 10% y aún no han tocado fondo. Con ellos ha disminuido la calidad de vida de miles de familias. Su poder adquisitivo se ha derrumbado arrastrando al consumo interno a cifras raquíticas. El descenso de la economía ha ido acompañado de recortes en las prestaciones sociales, y la sensación de desamparo es total. La percepción ciudadana es de que nos llevan camino del matadero.   
            Ninguna de las medidas puestas en marcha por el ejecutivo ha dado los resultados que prometieron. No hay más que revisar para qué ha servido la reforma laboral: para abaratar y hacer más precarios los empleos, pero no para aumentar la oferta. “Nuestra superespecialidad es crear puestos de trabajo”, dijo  González Pons en vísperas electorales. Pues llevamos un millón de parados más en dos años. Más los que han vuelto a sus países de origen. Más los que se han ido a buscar futuro en otras latitudes…            

RESCATE
            La troika recomienda a Rajoy que dé otra vuelta de tuerca a la economía española. De Guindos cifra en 35.000 millones de € el nuevo recorte del gasto público. ¡Qué casualidad! La cifra coincide con el dinero prestado por el Banco Central Europeo a la banca española para sacarla de apuros. Esa es la cuantificación del rescate financiero. ¿No dijo Mariano que los bancos pagaban su rescate? Pues va a ser que no. El rescate financiero también corre a cargo de la ciudadanía. Y, ¿quién rescata a las personas?
            Llegados al ecuador de la legislatura toca cambiar de sintonía. Además entramos en periodo  electoral. Ahora toca hablar de la salida del túnel, del fin de la crisis,… España vuelve a ir bien, es el mantra mediático. Mientras, se silencian las voces discrepantes. RTVV será la primera autonómica en ser arrebatada a un control ciudadano que nunca tuvo. Es el precio de Alberto Fabra por ser candidato. Factura que pagamos todos. Nos roban el patrimonio y la posibilidad de construir nuestro futuro. Así empieza el desmantelamiento del Estado Autonómico. Se renuncia a tener una radio televisión pública propia, se devuelven competencias, se reduce el número de diputados autonómicos,… Una recentralización que nos lleva directamente a paisajes pre democráticos. Lo dicho, un bienio más negro que el túnel del que aún no hemos salido.   

NOTA: Carlos Fabra, como Al Capone, condenado por defraudar a Hacienda tras una década obstruyendo a la justicia.

URBANO GARCIA


FOTO: José Aleixandre LEVANTE

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